Caballero le pide a Europa apostar por desaladoras para “no asfixiar al Tajo”

El vicepresidente segundo insta a respetar los caudales y a priorizar el abastecimiento regional

En el marco del debate sobre resiliencia hídrica del Comité Europeo de las Regiones, el vicepresidente segundo, José Manuel Caballero, ha defendido que la estrategia europea sobre el agua debe cumplir «con el respeto a los caudales ecológicos» y que la Unión Europea ponga a disposición de los territorios «recursos económicos para desarrollar infraestructuras hídricas que garanticen el agua». La resiliencia hídrica es la capacidad de un país para hacer frente a eventos adversos relacionados con el agua, como sequías, inundaciones o contaminación, y recuperarse de ellos de manera efectiva.

Del mismo modo, y a tenor de la nueva Estrategia del Agua, José Manuel Caballero ha agradecido a la Comisión Europea por “situar este recurso esencial en el centro del debate político y legislativo europeo”. En este sentido, Caballero ha manifestado su interés por las palabras de la comisaria responsable de agua referentes a la lucha contra la sequía y, según apunta el vicepresidente segundo, cree que «la resiliencia hídrica pasa a utilizar recursos económicos y tecnología”.

Caballero ha explicado que ante la situación del agua, la respuesta «tiene que ser utilizar la tecnología y utilizar los recursos para infraestructuras», aunque también ha señalado la importancia de «levantar las hipotecas que existen sobre los ríos que tenemos en la región, especialmente sobre el río Tajo» que «pesa ya desde hace más de 45 años», ha explicado. Referente al trasvase, el vicepresidente segundo ha señalado que esta obra «que asfixia a nuestra región» se construyó «en el franquismo» y que dada la etapa democrática actual «no se justifica que se mantenga», ha señalado.

Por otro lado, Caballero ha celebrado que otros gobiernos regionales como el de Aragón compartan la postura de rechazar los trasvases, por este motivo, ha reclamado a los líderes de la oposición en Castilla-La Mancha «unidad» para posicionarse en contra del trasvase «tal y como lo han hecho en este debate sus compañeros de partido que gobiernan en Aragón».

Sobre el Levante, el vicepresidente segundo ha referido que «tienen que apostar por las desaladoras porque cuentan con el recurso del agua cerca», señalando que «deben dejar que en Castilla-La Mancha ejerzamos nuestro derecho, reconocido por las instituciones europeas y por los tribunales, de utilizar el agua para el abastecimiento de la ciudadanía y para el desarrollo de la región».

Desarrollo de políticas para garantizar un uso sostenible y eficiente del agua 

Caballero ha afirmado que en la región se apuesta «por un uso justo y equilibrado del agua, especialmente en zonas donde cada gota cuenta para el desarrollo rural y para la supervivencia de los ecosistemas». Asimismo, José Manuel Caballero ha explicado que desde Castilla-La Mancha se ha hecho «una apuesta clara y decidida por una gestión responsable del agua», especialmente en el regadío «un ámbito estratégico, que es un pilar clave de nuestra agricultura”.

El vicepresidente segundo ha remarcado que el regadío no solo mejora la competitividad del sector, «si no que genera empleo y fija población en el medio rural, ayudando a frenar el despoblamiento». Caballero ha señalado que en la región se defienden los regadíos históricos “no solo por su valor agrícola, sino también por su papel en la conservación del paisaje, de nuestros modos de vida tradicionales y de corredores ecológicos que dependen de sistemas como las acequias”, ha incidido.

Sobre el nivel de riego de la región, Caballero ha apuntado que Castilla-La Mancha «es una de las regiones que menos riega de España» algo que se contrapone con el más del 64,4% con el regadío de alta eficiencia existente en la región lo que supone un 10,7 por ciento por encima de la media nacional. A este respecto, el vicepresidente segundo asegura que se ha apostado por el riego localizado como «herramienta de sostenibilidad». Para concluir, Caballero ha expuesto que el Gobierno de Castilla-La Mancha «seguirá implementando medidas de apoyo a los regantes para garantizar un uso eficiente del agua que sea justo, equitativo y coherente con la transición ecológica».