El sindicato USICAM ha denunciado la «deficiente» situación de la zona del aparcamiento en el Hospital Universitario de Cuenca con una «evidencia» de falta de plazas «que no tienen protección exterior» y con un servicio de transporte público «muy precario».
La organización sindical han criticado en un comunicado que los usuarios, ante la falta de sitio en los aparcamientos oficiales, han estacionado «en los huecos que podían encontrar y han sido sancionados por la Policía Local».
Asimismo, han destacado que la creación de nuevos aparcamientos en la explanada exterior no tienen señalización vertical, ni cerramiento ni parámetros defensivos que delimiten la zona, además de ser en terreno arenoso «que se embarra cuando llueve y crea situaciones conflictivas entre los conductores».
Por su parte, USICAM asegura que el Sescam ha creado la figura de «celador-gorrilla», pues son los profesionales del hospital quien, dicen, se encargan de dirigir el tráfico del aparcamiento y vigilar esta zona arenosa.
«Celadores que realizan labores no encuadradas dentro de su función, en un puesto sin valoración por Riesgos Laborales, soportando lluvia, temperaturas extremadamente trías de -7° bajo cero, con viento y nieve, teniendo como medio de protección una chaqueta del SESCAM, unos guantes y cuando llueva un paraguas con el logotipo de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, una completa vergüenza», ha destacado.
Sostiene que la Gerencia del Área Integrada de Cuenca está realizando «un gasto económico con fondos públicos completamente innecesario».
Por ello, desde el sindicato han exigido la instalación de cartelería vertical y horizontal, así como el cerramiento y delimitación de los nuevos aparcamientos en el recinto arenoso; sustituir a los celadores por personal cualificado como guardas de seguridad y cámaras de vigilancia; establecer un servicio de autobús continuo, especialmente en horario de mañana para reducir la dependencia del coche.
Por último, piden el cese «inmediato» de las labores de «gorrillas» dirigiendo el tráfico en el aparcamiento, evitando un gasto innecesario de fondos públicos y una degradación de sus funciones.










