Desolación en los negocios hosteleros de la A-3 ante el cierre de la Comunidad Valenciana

Los hosteleros consideran que éste es el remate final a un año pésimo por la pandemia, sin turistas y atendiendo solamente a camioneros y trabajadores de los alrededores.

Autovía.

El cierre decretado por la Generalitat Valenciana de su comunidad autónoma, que entró en vigor el pasado 21 de diciembre, y que tiene como objetivo frenar la expansión del virus Covid-19 ha venido a rematar la mala situación a la que se enfrentan los negocios de hostelería ubicados en la A-3 y que tienen como principales clientes viajeros que circulan a lo largo de esta carretera, que une Madrid con la zona del Levante.

Así lo ha atestiguado Jesús Fernández del hotel restaurante Segóbriga, quien ha señalado que la autovía está prácticamente vacía todos los días desde que comenzó la pandemia; los turistas han desaparecido desde hace meses y en su negocio se limita a atender en los días laborales a camioneros y trabajadores de la zona como albañiles, los fines de semana apenas hay movimiento, «esto parece un escenario de película de oeste, solitario y desierto».

Tan triste es la situación que el día de Navidad cerrará sus puertas, cosa que nunca había hecho, pero no merece la pena abrir ante lo que presiente un día festivo sin clientes, «el puente de la Constitución fue horroroso», recuerda y lamenta que este año no se pueda aprovechar la temporada navideña, que siempre ha sido muy buena y que aseguraba el negocio de cara al mes de enero que siempre es un mes muy flojo.

La escasez de clientela ha repercutido en sus trabajadores, a muchos de los cuales no les pudo renovar el contrato y otros están de vacaciones estos días navideños, cuando en un año normal hubiese sido imposible descansar.

En otro restaurante a pie de la A-3, cuyo propietario ha pedido no ser citado y que ha dejado patente su tristeza a través del teléfono, se da una situación similar con un 20% de descenso en su nivel de negocio; el turismo no aparece desde hace meses; 18 trabajadores están en ERTE y la Navidad no se espera con la alegría de épocas anteriores. Este establecimiento permanecerá cerrado los días festivos navideños, pero es algo que hacen habitualmente, este año con más motivos.

Por su parte, Renata Korodi, encargada de comedor de un área de servicio cercana a Tarancón ha comentado que ven con cierto optimismo el permiso de movimientos entre algunas comunidades autónomas para visitas familiares, sin embargo ha explicado que la gran mayoría de sus clientes son camioneros y trabajadores de los alrededores, como en los otros casos los turistas no son la clientela mayoritaria desde hace muchos meses. Este año no han dado cenas de Navidad y cerrarán el día 24 por la noche y todo el 25.