Médicos y facultativos del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca se han manifestado este viernes ante la puerta principal del centro ante la convocatoria de huelga por CESM Nacional (Confederación Española de Sindicatos Médicos), a la que se han adherido el Sindicato Médico de Castilla-La Mancha y el Sindicato de Médicos de Asistencia Pública de la región (SIMAP).
El paro exige, en este caso al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), un Estatuto Propio que aborden las condiciones laborales y retributivas de la profesión médica y facultativa. El borrador del Ministerio de Sanidad propuesto para modificar el Estatuto Marco contempla, según los sindicatos, la obligatoriedad de que la hora de guardia se retribuya al menos igual que la hora ordinaria o el derecho al descanso semanal de 36 horas, que se reduce a 24; además de eliminar el Plan de Conciliación y restar complementos de las pagas extra, entre otras cuestiones.
El vocal Atención Primaria y portavoz de Cuenca de CESM, Javier Llavador, cuenta a Voces de Cuenca que el seguimiento de la huelga en Cuenca «es mayoritario», aunque asegura que el Sescam «no controla las firmas de los participantes, ya que ha quitado a los que están en libre disposición». Asimismo, uno de los miembros de SIMAP, Eduardo Manuel Miralles, afirma que los médicos que están en servicios mínimos «no se les ha permitido decir si quieren adherirse o no, por lo que juegan con las cartas marcadas».
Por su parte, el presidente del Colegio Oficial de Médicos en Cuenca, Carlos Molina, ha sido uno de los participantes en este paro, que sostiene «no es la mejor solución», pero afirma que «es el resultado de la catástrofe de las negociaciones». Apunta que «es la única manera de luchar por nuestros derechos y por una salida que sea mejor para nuestros pacientes». Los médicos «somos fundamentales», dice Molina, que manifiesta que esta profesión «defiende a la población, que debería también salir a tirarle de las orejas a esta gente que no quiere negociar con nosotros».
Castilla-La Mancha, única comunidad del país sin Carrera Profesional
Los sindicatos sostienen que Cuenca no es un provincia «apetecible» para los médicos, y ahora «están vendiendo el nuevo hospital con muchos servicios, pero a quién se va a contratar», asegura Miralles, que dice que se forman a residentes «pero no es suficiente».
Asimismo, el portavoz de Cuenca de CESM sostiene que «quién va a venir de fuera a una comunidad que no tiene Carrera Profesional», una de las medidas que está exigiendo el comité de huelga al Sescam.
Pacientes con consulta, molestos por «no avisar»
Las citas para los pacientes se han mantenido operativas en esta jornada hasta que han llegado a la consulta y han sido avisados de que, en ciertas especialidades, no había médico por el seguimiento de la huelga. Una noticia que ha pillado de sorpresa a algunos de ellos que, aunque habían visto las noticias sobre la convocatoria del paro, estaban «molestos».
Uno de los pacientes, Salvador Almodóvar, tenía cita con Neurología a las 11:00 horas y ha ido acompañado de su mujer a las consultas externas del hospital desde Belmonte. Asegura que «los médicos tienen todo el derecho a hacer huelga porque tienen sus razones», aunque afirma que «se nos tenía que haber avisado para decidir si venimos o no». Aun así, en la misma visita Secretaría les ha dado una nueva cita para finales de mes.
Hilario Gabriel García también tenía este viernes una consulta con Neurología a la que no ha podido acceder por la asistencia del facultativo a la huelga. Junto con su mujer se han desplazado desde Horcajo de Santiago hasta la capital de Cuenca para esta cita. «Llevaba esperando esta consulta casi un año y ahora vengo y no está el médico», sostiene el paciente. «Podían haber avisado y advertirnos de que va a ocurrir esto, y que nos digan que si venimos es bajo nuestra responsabilidad», ha destacado García.
Por su parte, Julián Martínez ha viajado hasta Cuenca desde Puebla del Salvador a una consulta de Urología que no ha podido llevarse tampoco a cabo por la huelga. Cuenta que inmediatamente les ha dado una nueva cita para finales de mes pero, al igual que los otros pacientes, destaca que «debían de haber avisado».













