Cerca de 3.000 hectáreas y 9 millones de euros: la estrategia de la Junta para prevenir incendios en Cuenca

Los tratamientos silvícolas preventivos serán ejecutados por 350 profesionales de la empresa pública Geacam.

El Gobierno regional está desarrollando los trabajos preventivos en invierno para minimizar el riesgo de incendios en verano, una labor que ha comenzado con tratamientos silvícolas que ejecuta la empresa pública GEACAM. Concretamente, los trabajos permitirán actuar sobre 2.800 hectáreas de superficie forestal en distintos puntos de la provincia y implicarán a unos 350 profesionales, contribuyendo a la generación de empleo y actividad económica en el medio rural.

La delegada de la Junta en Cuenca, Marian López, ha visitado en la zona de la Serranía donde se están realizando estas labores, cuya inversión en la provincia para este 2026 asciende hasta los 9.099.999,54 euros. López, ha estado acompañada por delegado provincial de Desarrollo Sostenible, José Ignacio Benito; el jefe de Servicio de Incendios Forestales, Félix Mateo; y el delegado provincial de GEACAM, Eduardo Mena.

La representante del Ejecutivo regional en la provincia ha destacado que esta inversión forma parte de una estrategia clara del Gobierno regional que apuesta por reforzar los trabajos preventivos en invierno para minimizar el riesgo de incendios en verano. «La prevención es una prioridad política y técnica, ya que cada euro destinado al cuidado del monte en los meses fríos se traduce en mayor seguridad durante la época de mayor riesgo», ha señalado.

Las 2.800 hectáreas de superficie forestal sobre las que está previsto actual se localizan en distintos puntos de la provincia y se distribuyen por todas las comarcas conquenses —Serranía Alta Media y Baja, Alcarria, Campichuelo y Mancha— configurando una intervención integral en el conjunto del territorio provincial. Las actuaciones incluyen tratamientos silvícolas preventivos como desbroces, rozas, claras, clareos y resalveos; la creación y mantenimiento de áreas de contención que funcionan como grandes líneas de defensa frente al fuego; y la ejecución de quemas prescritas para la eliminación de combustible vegetal.

«El objetivo es reducir la carga de biomasa y crear un territorio más defendible ante posibles incendios forestales durante los meses de mayor riesgo», ha afirmado la delegada. En este sentido, el jefe del Servicio de Incendios Forestales, Félix Mateo, ha querido dejar claro que los apeos «se planifican cuidadosamente «y los desbroces «son selectivos, sin afectar al suelo y preservando las especiales protegidos, porque el fin último de estas actuaciones en proteger el medio natural». 

Para terminar, la delegada de la Junta ha enmarcado estos trabajos dentro del modelo integral de gestión forestal del Gobierno regional, que combina la prevención durante todo el año con la eficacia del dispositivo de extinción en verano, a través del Plan INFOCAM. López ha subrayado que la coordinación entre los tratamientos preventivos y el operativo de extinción «permite aumentar la seguridad, tanto de los profesionales como de la población, y proteger nuestro medio natural», ha concluido.