El pasado 16 de abril entró en vigor en España el Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, un texto elaborado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 con cuatro ministerios más como coproponentes (Educación, Formación Profesional y Deportes; Agricultura, Pesca y Alimentación; Sanidad; y Juventud e Infancia), con el objetivo de que los centros escolares aseguren el consumo diario de frutas y verduras frescas, ofrezcan más pescado y legumbres, y eliminen las bebidas azucaradas.
La norma se justifica por uno de los datos que arrojó el estudio Aladino en 2023, en el que determinaba que la mitad de los alumnos y de las alumnas (un 46,7% de entre los de 6 y 9 años) que pertenecen a familias con ingresos inferiores a 18.000 euros al año tienen exceso de peso infantil, debido a que, tal y como indicaba este mismo estudio, no pueden permitirse consumir más alimentos frescos como frutas y verduras, ni realizar desayunos completos.
El real decreto afecta a los comedores escolares, en los que a partir de ahora deben garantizar a los estudiantes un consumo diario de fruta y verdura fresca, especificando que al menos el 45% de la fruta y hortalizas que se sirvan sean de temporada. Sin embargo, también repercute a las cafeterías de los centros educativos, tanto públicos como privados y concertados, y desde infantil hasta de Formación Profesional.
Por ejemplo, en estos últimos espacios no se van a poder vender bebidas azucaradas y también se van a eliminar las bebidas energéticas y los alimentos azucarados (la llamada bollería industrial). En concreto, no se podrán vender productos que superen un contenido máximo de 5 gramos de azúcares por porción envasada y que incumplan los criterios recomendados por organismos como la OMS sobre los límites para la ingesta de grasas, azúcares y sal.
Voces de Cuenca ha preguntado a cafeterías de tres centros educativos de la ciudad de Cuenca para saber cómo se están organizando con esta nueva norma, cómo les va a afectar y qué opinión tienen al respecto.
Pan y Poesía Cafetería (Conservatorio)
Violeta Abejar es trabajadora en la cafetería del Conservatorio Profesional de Música de Cuenca ‘Pedro Aranaz’. Con respecto a esta ley, ha destacado que tiene «opiniones encontradas», ya que ha asegurado que está a favor de la educación saludable, y por ello las comidas «son caseras y con productos saludables, tenemos menús muy elaborados».
Sin embargo, ha criticado que la norma sea «ambigua» y ha señalado que la mentalidad «se tiene que cambiar desde las familias y en las casas, porque sino son totalmente inasumibles» las condiciones. «Desde que entró el decreto, por las tardes hacemos cero caja porque los niños no te piden un sándwich de atún ni te piden un sándwich de queso fresco, ni te piden unos frutos secos», ha asegurado Abenojar, quien ha afirmado que en su establecimiento ofertan frutas, yogur griego y frutos secos, «pero la realidad es que no las vendemos».
Violeta ha lamentado que con esta ley «hoy no pasa nada, pero mañana puede pasar otro que me diga que sí que pasa. Entonces no sé si es que quieren que nosotros estemos en el limbo».
Esta cafetería además ofrece servicio de menú del día a gente fuera de profesores y alumnos del conservatorio, el cual «también nos está resultando ya deficitario, porque si una persona se quiere tomar una Coca-Cola o una Fanta, no se lo podemos vender porque el decreto no afecta solo a los menores, está prohibido la venta dentro de la cafetería del centro educativo», ha dicho Abejar.
Cafetería IES Pedro Mercedes
La cafetería del IES Pedro Mercedes en Cuenca la regente Olga Vasina y ha señalado a este periódico que desde que entró en vigor la nueva normativa de comedores saludables ya ha quitado toda la bollería industrial de su carta. Sin embargo, ha dicho que con las bebidas azucaradas «todavía tengo que aclararme cuál puedo vender o no».
Vasina ha destacado que ella es autónoma y que esta medida «claro que va a afectar» a su negocio, ya que en su establecimiento lo que más vende son bocadillos de lomo, tortilla y bacon. «El bacon no se si supera la grasa que piden, pero si me van a prohibir venderlo yo aquí cierro», ha resaltado.
Ha insistido en que «no podemos ser autónomos con estas reglas» y ha señalado que hay productos que no puede ofertar «porque se sube el precio, y aquí me exigen precios bajos». Además, ha dicho que «aquí los chicos no van a venir a por fruta». «Si la meto en el menú, a lo mejor comen, pero la fruta sino la traen de su casa», ha insistido.
Olga Vasina ha reiterado que el sistema de gestión de las cafeterías de los institutos «tiene que cambiar». «Ahora me voy, y nadie va a coger este cafetería, nadie. Entonces tienen que cambiar el modelo de sacar a subasta y meter aquí uno de funcionario», ha sentenciado.
Cafetería IES Santiago Grisolía
En el instituto Santiago Grisolía de la capital conquense, la gerente de su cafetería, María Victoria Mora, ha señalado que ya han comenzado a modificar también la carta de alimentos y bebidas que ofertan en su establecimiento, como retirar todos los productos envasados y bollería industrial.
Ha afirmado que algunos proveedores de los productos ya les han anunciado que cambiarán el formato y hacer las bolsas de chuches, por ejemplo, más pequeñas, para que cumplan la normativa en centros educativos.
En estos primeros días de vigor de la ley, Mora ha destacado que están estudiando qué ofrecer en la nueva carta, aunque ha asegurado que vaya a tener pérdidas económicas de hasta el 30% en todo el curso. «Lo que tienes de reclamo, por decirlo así, son las chuches, porque viene un chico con algo más pero ven eso y lo cogen», ha resaltado.
«Ahora estamos mirando todos los productos a ver lo que se puede, lo que no se puede y buscar alternativas», ha insistido la gerente, que además trabaja sola en la cafetería del instituto.
Sobre el decreto, María Victoria Mora ha apuntado que le parece «muy bien porque los chavales tienen que aprender a comer sano». Sin embargo, ha recalcado que «eso se debería hacer cada uno en su casa, que los padres los eduquen», ya que «te tienes que buscar tú las alternativas, no te dicen cambia esto por esto».














