En las últimas semanas un nuevo término se ha colado en el imaginario sanitario nacional con la irrupción del hantavirus en los telediarios. Los fallecimientos de algunos de los infectados así como el fondeo del crucero MV Hondius, donde se han localizado los primeros casos, en las costas canarias no han caído en saco roto con los aún frescos recuerdos de la pandemia. Todo ello ha generado una especie de ‘tormenta perfecta’ en la que el miedo se ha sumado a un ritmo vertiginoso de atracón informativo para saber la última hora. En Voces de Cuenca hemos hecho un ejercicio de responsabilidad periodística y nos hemos puesto en contacto con el médico conquense titular en Sanidad Exterior Carlos Navarro.
En un momento en el que la información circula a gran velocidad y no siempre con precisión, esta entrevista nace para aclarar qué es realmente este virus, cómo se transmite, qué riesgos existen y qué medidas de prevención son eficaces. Con el fin de aportar contexto, rigor y calma desde el conocimiento científico trabajamos de la mano de un experto que conoce de primera mano los protocolos sanitarios y la gestión de amenazas epidemiológicas, con el objetivo de ofrecer a la ciudadanía información útil, contrastada y alejada del alarmismo.
¿Qué es el hantavirus contado de manera asequible?
Empezamos porque es un virus, uno de tantísimos microorganismos en nuestras comunidades. Se trata de un virus muy conocido ya por la comunidad científica. Para que veamos el alcance del conocimiento existente, el nombre procede del río hantan, en Corea del Sur, pues durante la guerra en este territorio durante la década de los 60 se produjo uno de los primeros grandes brotes que afectó a una comunidad de soldados norteamericanos y de las Naciones Unidas que estaban desplegados en la zona. De este virus ha habido muchos brotes en Sudamérica que han sido bien estudiados y trabajados y nos han dado la pista de cuál es su comportamiento. Partimos de un virus conocido que sabemos cómo se está comportando, qué es lo previsible y que las medidas que podamos implementar sean adecuadas y correctas.
¿Ha habido antes casos en España?
En España no ha habido hantavirus antes, pero en el mundo se diagnostican todos los años más de 100.000 casos. Con lo cual insisto en que no es una situación nueva, no solo es que no nos haya pillado desprevenida a la comunidad científica, sino que sabemos de lo que estamos hablando. Todos los años se dan más de 100.000 casos siempre muy localizados por las características que tienen en cuanto a su origen.
«A futuro los cambios meteorológicos, climáticos y ecológicos podrían cambiar la transmisión de esta enfermedad al igual que la de posiblemente muchas otras enfermedades»
En su origen el virus se localiza como ya ha señalado en Sudamérica, ¿existe alguna situación que pueda suponer un riesgo de contagio en la provincia?
Ninguno, porque aquí no existe el roedor que transmite la enfermedad. Por lo tanto, en España, en nuestro país, no tenemos que tener ningún problema. Aunque entrase un roedor exportado del exterior no encontraría condiciones ecológicas para sobrevivir por lo que el contagio es prácticamente improbable. Es cierto que la naturaleza a veces es imprevisible, pero tenemos que partir de conocimiento científico. Aunque llegase a España el roedor capaz de contener el virus, no encontraría un hábitat para sobrevivir adecuadamente, el riesgo es nulo.
Si algún roedor infectado viniera en algún cargamento…
Las condiciones climáticas y ecológicas de la provincia no favorecen que si este roedor llega a puerto en algún cargamento consiga sobrevivir a un hábitat esencialmente urbano. Estos roedores viven en zonas rústicas, muy rurales, con ganado y vegetación que no se verían nunca aquí. Para rematar, sería imposible que llegaran hasta la provincia desde unos puertos que están sometidos a vigilancia constante por Sanidad Exterior los 365 días del año.
Entonces, ¿le parece adecuada la recomendación que hizo la Organización Mundial de la Salud sobre entrar a cobertizos y zonas que hayan estado cerradas y en las que podría haber presencia de roedores con mascarilla?
No es para protegerse de este virus como tal porque como he indicado se contagia a través de un tipo de roedor muy específico y autóctono de otro continente que no está presente en la provincia. Es más por una cuestión de seguridad laboral, de salud e higiene, por lo que en estos casos donde uno va a entrar a un lugar que lleva mucho tiempo cerrado y en el que hay presencia de polvo y microorganismos no es una opción inadecuada.
Estamos asistiendo a un momento extraordinario en cuanto a cambios meteorológicos, climáticos y ecológicos, ¿cree que a futuro que esos cambios podrían variar en cuanto a la transmisión de esta enfermedad?
En cuanto a la transmisión de esta enfermedad, sí, al igual que en cuanto a la transmisión de posiblemente muchas otras enfermedades. Se están cambiando los hábitats naturales de todas las especies animales y vegetales de todo el planeta y eso significa cambios. Los cambios significan asumir un riesgo y es lo que ha pasado en toda la historia de las enfermedades infecciosas. El hombre cada vez ha entrado más en los hábitats de estos microorganismos y luego vuelve a incorporarse con la población general y esos movimientos de población influyen junto con esos cambios climáticos que estamos viendo.
«La verdadera gravedad del hantavirus no es el brote epidémico en sí, sino las consecuencias que tiene tanto por complicaciones hemorrágicas como por complicaciones cardíacas por lo que alcanza en algunos casos hasta el 35-40% de mortalidad»
¿Cuáles son los primeros síntomas a la hora de detectar que alguien puede tener ese virus si ha viajado o ha podido estar en contacto con un positivo?
Pues el primer síntoma es un adecuado seguimiento del paciente, es decir, preguntar siempre cuál ha sido su antecedente inmediato, porque los síntomas son de una gripe y una gripe no significa absolutamente nada. Pero si a esa gripe le añadimos que ha estado en zonas rústicas de Sudamérica quizá estamos en otra perspectiva diagnóstica. Si no hay esos antecedentes, lógicamente que aparezca un catarro o un síntoma gastrointestinal no supone que sea una situación de riesgo, sino un síntoma no ligado al hantavirus casi seguro.
¿Cómo se ejecuta el diagnóstico? En la pandemia de la COVID-19 se podían comprar PCR en farmacias, ¿es el caso?
El diagnóstico se realiza en primer lugar con los antecedentes epidemiológicos del paciente, es decir, el comportamiento que ha tenido luego de una sintamoatogía clínica compatible con con el hantavirus. Si alguien que presenta síntomas de gripe o gastrointestinales ha estado viajando previamente por zonas rurales de Sudamérica como comentábamos debe ponerse en contacto inmediatamente con la administración sanitaria.
Los sanitarios saben perfectamente que con el antecedente de esa clínica estaríamos ante un caso y procederíamos al aislamiento y a la búsqueda de los contactos que haya tenido anteriormente para empezar ya las acciones de salud pública, además de las propias del tratamiento específico que requiriese en este momento. Los profesionales sanitarios son los que tienen que recepcionar esta situación y los que van a ser capaces sin ningún problema de tratar al paciente, aislarlo y hacer la encuesta epidemiológica para detectar los contactos que haya podido tener.
Si uno da positivo en hantavirus, ¿cuál es el tratamiento a seguir?
El tratamiento en principio frente a un síndrome gripal es sencillo. El problema es que el hantavirus aunque tiene una transmisión muy baja, lo que es una ventaja, tiene es una mortalidad muy elevada. La mortalidad por hantavirus, tanto por complicaciones hemorrágicas como por complicaciones cardíacas alcanza en algunos casos hasta el 35-40% de los casos. Esa es la verdadera gravedad del hantavirus, no el brote epidémico en sí, sino las consecuencias que tiene. El mejor estudio llevado a cabo en este sentido se realizó en el año 2018-2019 en Argentina.
Hubo solo 33 casos de transmisión del virus, pero 11 de los infectados fallecieron. Ese es el gran problema, que el tratamiento de la situación inicial de la enfermedad es sencillo, como si fuera una gripe, pero si evoluciona con las complicaciones necesita Unidades de Cuidados Intensivos y un seguimiento estricto del paciente por las complicaciones tanto respiratorias como hemorrágicas o renales que pueda tener.
Las complicaciones suelen aparecer como siempre, en personas mayores o con patologías previas en las que el sistema inmunológico ya está comprometido a que tengan importantes patologías de base. Una persona joven o una persona adulta en buen estado de salud, pues lo previsible es que va a cursar con una remisión progresiva de la sintomatología con una recuperación total.
Los primeros momentos de la pandemia requirieron una adaptación a medidas de higiene, uso de mascarillas y protocolos sanitarios a los que no estábamos acostumbrados, ¿cuáles son las medidas sanitarias frente al hantavirus?
Las medidas frente al hantavirus son las mismas que hemos aprendido frente a la COVID-19, protección respiratoria y una higiene fundamentalmente de las manos. Este virus tiene además la ventaja de que es muy sensible a las condiciones ambientales, cualquier temperatura por encima de 37-38 grados lo destruye, algo que también sucede en cuanto ventilemos o aireemos un espacio. Por lo tanto, jugamos con mucha ventaja en cuanto a la lucha epidemiológica o la lucha de salud pública. Las medidas son siempre las mismas, estamos hablando de virus que se transmiten o bien mano a mano con alimentos que estén contaminados por excrementos de ratones o bien a través de polvo contaminado por esas excreciones. Por lo tanto, higiene de las manos y protección respiratoria como aprendimos todos perfectamente, pero estoy segurísimo de que no vamos a necesitarla.
¿Sería necesario dar un tratamiento especial de higiene a productos como latas, frutas o verduras que compremos y que al haber estado almacenadas pueden haber estado en contacto con roedores?
En nuestro entorno no es necesario, porque no existe ahora mismo esta posibilidad de contaminación.
La pandemia sometió a la sanidad pública a un test de estrés importante, ¿cree que está preparada la sanidad de la provincia para atender estos casos? ¿Contamos con material a nivel estructural para aislar y atender correctamente a un caso sospechoso de hantavirus?
Tenemos los mejores profesionales que se pueden tener un área sanitaria y por lo tanto los que saben articular, y estoy seguro que articularían de forma extraordinaria y exquisita, todas las medidas asistenciales como preventivistas para hacer frente al problema. Un problema frente al que tenemos que lanzar el mensaje alto y claro de que no va a producirse por los motivos que he explicado y porque se están haciendo las cosas bien.
«Todos esos rumores de mal uso de las EPI o de las medidas de seguridad son fake news, todo esto es rotunda y absolutamente falso porque las medidas están siendo garantistas»
¿Cree que existe una alarma social desproporcionada en torno al virus?
Como he dicho, hay más de 100.000 casos anuales de hantavirus en el mundo y la población general lo desconocía porque no había causado ningún tipo de alarma. Esto ha sido totalmente mediático y más una circunstancia extraordinaria como es un contagio en un crucero en pleno océano con un caso importado de hantavirus. Todo esto va a servir sin duda alguna para conocer muchísimo mejor tanto el mecanismo de transmisión como la evolución clínica de los pacientes y sobre todo la respuesta efectiva a las medidas de higiene y de prevención que se están implementando desde el primer día.
¿Cuáles son los mitos o ideas erróneas que se han extendido sobre el hantavirus?
Fundamentalmente el haber dado a entender que esto es semejante a las anteriores experiencias que hemos tenido con otro virus completamente distinto, del que no sabíamos ni siquiera su origen. Aquí lo conocemos todo, lo sabemos todo y eso quizá ha ayudado a que las cosas se estén haciendo bien. Hemos hecho algo también que a mí me parece extraordinario y es que esto se ha dejado en manos de Sanidad Exterior. Los sanitarios exteriores son los profesionales encargados de abordar este tipo de problemáticas cuando se dan este tipo de circunstancias y el resultado está siendo el que hemos visto, riesgo cero y problemas solucionados.
Todos esos rumores de mal uso de las EPI o de las medidas de seguridad son fake news, todo esto es rotunda y absolutamente falso porque las medidas están siendo garantistas. Estamos viendo además como están implementando medidas desde el primer momento hasta cuando nuestros queridos compatriotas han acabado en el Hospital Gómez Ulla de Madrid, en las mejores instalaciones posibles del mundo. Está todo hecho, a mi juicio, siguiendo criterios de salud pública.
¿Qué líneas de investigación hay abiertas sobre el hantavirus para encontrar algún tipo de tratamiento que descienda las cifras de mortalidad cuando se llega al punto crítico?
La mejor línea de investigación es conseguir un diagnóstico precoz. Es decir, la mortalidad desciende mucho si el diagnóstico y el tratamiento es muy precoz. Si se retrasan, las consecuencias en cuanto a la recuperación de la salud son peores. La epidemiología se conoce y los tratamientos también, cuando surge el problema hay que aprovechar para conocerlo todavía mejor y, sobre todo, saber que cuando las cosas se hacen bien, guiadas exclusivamente por criterios técnicos, las cosas salen bien y la población no tiene ningún peligro ni ningún riesgo.











