El dolor de las Santas Marías une en el silencio este Sábado Santo

La procesión de El Duelo ha congregado a una multitud de curiosos y fieles bajo el sol y el calor en este año de aniversario para la hermandad.

La pérdida de un ser querido puede acarrear diversas situaciones imprevisibles, pero la que más se siente en la unión. Un vínculo con el dolor, la muerte y la nostalgia en el que solo el silencio está presente en el recuerdo, que se rompe con el toque de matracas y carraca.

Cuenca entera ha acompañado este Sábado Santo a Nuestra Señora de los Dolores junto a María Magdalena y María Salomé por las calles de la ciudad hacia la Catedral en una procesión especial para su hermandad, que este año cumple su décimo aniversario. Desde la céntrica iglesia de San Esteban han salido las imágenes de las Santas Marías arropadas por sus casi 800 hermanos. Eran las 19 horas en punto y las puertas del templo se abrían para dar paso a un absoluto silencio.

Detrás, el sonido de las notas tocar por la Asociación Musical Alfonso Octavas, que este año han estrenado para este cortejo la marcha ‘Marías’, compuesta por el conquense Manuel Millán de las Heras.

La procesión ha comenzado tras el primer toque de la carraca central que estrena la hermandad, realizada en Quintanar de la Orden por el mismo artesano que produce las carracas del Miércoles Santo en la localidad toledana. El tránsito por Aguirre y Las Torres ha estado marcado por la atenta mirada de miles de conquenses y curiosos que han mutado durante los minutos que la imagen desfilaba por la parte baja de Cuenca al son de los compases, bajo un sol que poco a poco se iba apagando.

Los banceros de El Duelo llegaban a Puerta de Valencia a los cuarenta minutos de salir y han ascendido hasta El Salvador arrastrando la pena que ha llegado hasta la puerta de la antigua Iglesia de San Andrés, donde espera Cristo Resucitado, para recibir una ofrenda de los hermanos de Nuestra Señora de los Dolores y las Santas Marías como acto simbólico de Duelo ante el sepulcro de Cristo, del que saldrá triunfante en unas horas.

El sol iba cayendo y la imagen seguía su curso hasta el sepulcro en la estrecha calle del Peso, que girando hacia Andrés de Cabrera el cielo se ha vuelto rosáceo ante una multitud en los laterales que no ha cesado en el recorrido. Así, sobre las 20:45 horas las «Tres Marías» han hecho parada durante su paso en San Felipe Neri, cuando el Coro del Conservatorio ha entonado la melodía del Stabat Mater mientras la luz iba desaparecía y daba paso a la oscuridad.

El cortejo ha seguido su rumbo hacia la Seo ante un Alfonso VIII vacío de curiosos que luego se han congregado en la Plaza Mayor a la espera de la llegada de las Sagradas Imágenes, las cuales han hecho su entrada sobre las 21:20 horas. La multitud de personas se ha vuelto silencio en el paseíllo hasta las puertas del templo, donde los hermanos y las imágenes han sido recibidas por el Coro de la Capilla de Música de la Catedral al son de la marcha y motete ‘Llora la Virgen’, compuesta por el hermano Pedro J. García Hidalgo.

Las puertas de la Catedral se han cerrado a las 21:35 horas para que María Dolorosa conociera la buena nueva: ¡Ha resucitado!