Un Conquense heroico elimina al Xerez y acaricia el sueño de la Primera Federación

La Fuensanta ha llevado en volandas a un equipo que ha firmado una resistencia numantina hasta el último segundo.

Una Fuensanta pletórica, repleta ha recibido a Rober Gutiérrez y su once para un encuentro decisivo en la carrera por el ascenso. Esa tarde de domingo que reza el himno balompédico se ha convertido en realidad este domingo. Desde primera hora de la tarde aficionados de todas las edades han comenzado a llenar un estadio que, más que nunca, se ha hecho blanquinegro en evidencia del buen momento social que atraviesa el club. Un Conquense con ansia de más ha saltado al campo a darlo todo. Desde los primeros compases del encuentro ambos conjuntos han mostrado una estrategia ofensiva feroz en la que la grada no ha perdonado ni una sola acción y ha servido de revulsivo a los de Rober Gutiérrez.

Desde el inicio, el choque se jugó sin especulaciones. Con apenas cinco minutos en el reloj, ya estaba claro que ninguno de los dos equipos había salido a esperar acontecimientos. Ritmo alto, duelos constantes y una sensación permanente de partido roto en cuanto a transiciones. La presión alta de los de Rober Gutiérrez dificultó la salida del Xerez, que aun así ha avisado con una de las acciones más claras del arranque. El Xerez adoptaba un juego más dominante en campo contrario, con dos ocasiones que han estado cerca de ponerlo por delante en el marcador. En un primer instante a balón parado el conjunto jerezano ha tenido su primera gran oportunidad por un córner que no ha llegado a acertar en la portería de Adri López. Un robo en zona peligrosa dejaba a Nané en posición de tres contra dos. Sin embargo, el delantero jerezano no consiguió acertar en la definición, enviando el disparo muy desviado ante la primera gran ocasión del encuentro.

A partir de ahí, el partido ha entrado en un intercambio constante de golpes. El Conquense consiguió encontrar situaciones de peligro especialmente a balón parado y en segundas jugadas. Una acción ofensiva del conjunto jerezano con buenas conexiones en pases largos han vuelto a poner en un aprieto a los blanquinegros, que no han cedido y han sabido reponerse a tiempo, iniciando cerca del minuto 7 una presencia mucho más significativa en el campo enemigo. Herbert ha firmado la primera gran ocasión que no ha llegado a ser certera, mientras que David López ha probado desde la frontal en una falta que ha obligado a intervenir a Ángel de la Calzada. En estos primeros compases Álvaro Sánchez ha aparecido como el principal generador de peligro en campo rival.

Precisamente el atacante blanquinegro ha protagonizado otra de las acciones más destacadas del primer tiempo, enganchando un balón suelto dentro del área que se marchó por encima del larguero en una posición forzada. También Vique y Kain han activado al equipo entre líneas, aunque sin terminar de encontrar continuidad en los metros finales. El Xerez, por su parte, ha mostrado por qué ha sido uno de los equipos más fuertes a domicilio del grupo durante el curso. Ordenado, competitivo y con amenaza constante en transición, especialmente cuando lograba activar a Charaf o buscar a Nané en ataque directo. En una de esas acciones, el conjunto andaluz obligó a intervenir a Adri López en una fase de mayor dominio visitante alrededor del minuto 20.

En un encuentro de alto voltaje en el que el terreno de juego más se sentía coliseo que campo de fútbol la afición local ha ejercido como juez ante la figura del ‘César’ que ha encarnado el colegiado, Kevin Javier Moreno. Como no podía ser de otra manera, el partido también ha tenido su dosis de polémica. Una posible mano dentro del área del Xerez tras un córner ha levantado (y vaya si lo ha hecho) las protestas locales, aunque el colegiado murciano no ha señalado nada punible.

Con el paso de los minutos, el partido se ha ido cerrando ligeramente. El Conquense ha mantenido la intención ofensiva, con Eghosa proyectándose por banda y Santi Perea ganando presencia en campo rival, pero el Xerez ha sabido leer la táctica y recuperar el control del juego, especialmente en el tramo final del primer tiempo, donde ha conseguido encadenar posesiones más largas. Antes del descanso, el último aviso fue para los visitantes, en una acción de balón parado que volvió a generar incertidumbre en el área conquense, aunque sin consecuencias con una mano estelar de Adri López, que sentenció el 0-0 antes del paso por vestuarios tras un minuto añadido.

Con todo por decidir y sin goles La Fuensanta llegaba al descanso con un empate que favorecía a los de Rober Gutiérrez de cara al ascenso. El Conquense partía con ventaja por su mejor clasificación y con el resto del encuentro rozando la segunda ronda de los playoff con los dedos, aunque aún con 45 minutos de máxima exigencia para sostener el sueño. La segunda mitad ha arrancado con un Conquense mucho más agresivo y decidido a evitar cualquier tipo de sufrimiento innecesario. El conjunto de Rober Gutiérrez daba un paso al frente desde el primer minuto tras el descanso y comenzó a instalarse definitivamente en campo rival.

La primera gran advertencia llegó pronto, con Anthony Herbert encontrando espacio por banda derecha para trazar una diagonal peligrosa y sacar un disparo que obligó a Ángel de la Calzada a firmar la primera de una interminable colección de intervenciones decisivas. Apenas unos minutos después, Kain volvió a hacer estallar a La Fuensanta con una recuperación alta que terminó en un mano a mano donde el guardameta jerezano sostuvo con vida a los suyos con una parada de puro reflejo. El partido ha entrado a partir de esta acción en un asedio continuado del Conquense. Los blanquinegros comenzaron a ganar cada segunda jugada, a imponer su ritmo y a encontrar profundidad especialmente por los costados.

Santi Perea y Anthony Herbert elevaron el nivel ofensivo de los locales, mientras Vique y Vítor Isusquiza monopolizaban la medular. El Xerez sufría cada vez más para salir de campo propio y empezó a refugiarse cerca de Ángel de la Calzada, convertido ya claramente en el protagonista absoluto del encuentro. La ocasión más clara llegó pasado el minuto sesenta. Una recuperación en campo contrario dejó de nuevo a Kain ante el portero visitante. La grada ya cantaba el gol cuando el atacante blanquinegro buscó el palo izquierdo con un disparo ajustado que volvió a encontrarse con una intervención milagrosa del meta azulino. La Fuensanta rugía, apretaba y empujaba consciente de que el gol parecía cuestión de tiempo. El propio Kain volvería a rozarlo minutos después con un testarazo que se marchó fuera por centímetros tras una dejada de Álvaro Sánchez.

El Xerez trataba de seguir el ritmo a los blanquinegros y responder introduciendo cambios y acumulando más presencia ofensiva. Diego Galeano buscó piernas frescas con la entrada de Adri, Mati Castillo y posteriormente Chuma, intentando aprovechar cualquier transición rápida o balón parado. Sin embargo, el dominio seguía perteneciendo a un Conquense que generaba sensación de peligro constante. Anthony Herbert volvió a probar fortuna desde la frontal, Quique González aportó pausa y criterio en los últimos metros y las llegadas locales se sucedían una tras otra ante un rival que comenzaba a sobrevivir únicamente gracias a su guardameta.

La tensión fue creciendo conforme avanzaba el reloj. Una posible mano dentro del área visitante volvió a encender a la grada, que reclamó penalti con insistencia tras un centro de Vítor Isusquiza, aunque Kevin Moreno Muñoz decidió nuevamente dejar seguir el juego. Cada acción comenzaba a vivirse como definitiva en una Fuensanta completamente entregada, consciente de que el ascenso parcial seguía dependiendo únicamente de resistir.

El tramo final del tiempo reglamentario ha sido un ejercicio de insistencia total por parte del Conquense. Kain volvió a encontrarse con Ángel de la Calzada en otro mano a mano clarísimo, Anthony Herbert siguió generando desequilibrio desde banda y Eghosa rozó también el gol tras una gran combinación con Quique González. Pero el balón seguía sin entrar. El Xerez apenas lograba salir de su campo, aunque cada aproximación visitante generaba un silencio instantáneo en la grada conquense, plenamente consciente de que un solo gol podía cambiarlo absolutamente todo.

Con el 0-0 al término de los noventa minutos, el partido se marchó a la prórroga entre aplausos, nervios y una mezcla de agotamiento y esperanza. El Conquense había sido claramente superior durante el segundo tiempo, pero la eliminatoria seguía completamente abierta. Mientras los jugadores tomaban aire sobre el césped, la lluvia comenzaba a caer sobre La Fuensanta, añadiendo todavía más dramatismo a una noche que ya parecía escrita para el sufrimiento.

La prórroga cambió parcialmente el guion. El desgaste físico comenzó a hacerse evidente y el Xerez dio un paso adelante obligado por la necesidad de marcar. Los visitantes empezaron a asumir más riesgos y encontraron por primera vez espacios para inquietar de verdad a Adri López. Chacartegui avisó primero con un potente disparo tras una acción ensayada en córner que obligó al guardameta blanquinegro a intervenir con una parada salvadora. Más tarde sería Guille Campos quien pondría a prueba de nuevo al portero conquense con un disparo lejano cargado de intención.

El Conquense, aun más cansado, siguió compitiendo desde el orden y el sacrificio. Crapisto aportó oxígeno y pausa en los últimos metros, Quique González ejerció de referencia ofensiva y Yasin dio alas a la banda para intentar contener las últimas acometidas visitantes. Cada despeje era celebrado como un gol por una grada que no dejó de empujar en ningún momento. La ocasión que pudo cambiarlo todo llegó en el segundo tiempo de la prórroga. Un despeje defectuoso dejó el balón muerto para Chuma dentro del área y el delantero jerezano empaló de primeras un disparo que se marchó por encima del larguero ante el estremecimiento absoluto de La Fuensanta. Fue el aviso más serio del Xerez y posiblemente el instante de mayor sufrimiento para el conjunto blanquinegro.

Los últimos minutos han sido una auténtica batalla emocional. El Xerez volcó balones al área, incluso Ángel de la Calzada subió a rematar en las acciones a balón parado, mientras el Conquense defendía cada envío como si fuese el último. Santi Perea, David López, Nacho Ruiz y Yasin multiplicaron esfuerzos en una resistencia numantina. La grada, completamente de pie, acompañó cada despeje con un rugido ensordecedor.

Y entonces llegó el final. Tras más de 120 minutos de máxima tensión, Kevin Moreno Muñoz señaló el desenlace definitivo y La Fuensanta estalló. Jugadores, cuerpo técnico y aficionados celebraron unidos el pase del Conquense a la final del playoff de ascenso a Primera Federación. Un partido agónico, épico y sufrido hasta el límite en el que el equipo de Rober Gutiérrez supo resistir, competir y creer para seguir soñando.