La UB Conquense ha rozado durante varios minutos ese «partido perfecto» del que hablaba Rober Gutiérrez en la previa, pero el líder de la categoría ha hecho honor a su posición y ha terminado haciendo caer a los de Rober Gutiérrez este domingo en el Miniestadio Cerro del Espino. Dos acciones individuales de enorme calidad, firmadas por Dani Plomer (58′) e Íñigo Ramos (77′), daban la vuelta al marcador en la segunda mitad, decantando un encuentro (2-0) que hasta entonces había sido muy igualado gracias a un Conquense competitivo que, tal y como afirmó su entrenador no se ha sentido inferior al Majadahonda sobre el campo.
El conjunto blanquinegro ha comparecido en uno de los escenarios más exigentes de la categoría con personalidad, orden y sin complejos. Durante la primera mitad, la Balompédica ha sabido resistir el dominio territorial del equipo madrileño, cerrando bien espacios y compitiendo cada duelo ante un rival que no conoce la derrota como local en lo que va de competición. El descanso llegó con empate a cero y con la sensación de que el plan del míster del Conquense estaba funcionando en una épica gesta en la que si bien David no parecía vencer a Goliat, al menos podía contenerlo.
Tras el paso por vestuarios, la Balompédica ha saltado con energías renovadas al campo, firmando sus mejores minutos en los primeros compases de la segunda parte. El equipo de Rober Gutiérrez ha encontrado profundidad por las bandas y ha sabido generar peligro real sobre la portería de Miguel Prieto, especialmente en una clara ocasión de Álvaro Sánchez que acababa por embolsarse el cancerbero del conjunto madrileño. Sin embargo, cuando mejor estaba el Conquense, apareció la calidad diferencial del líder.
En el minuto 58, Plomer se sacó un derechazo espectacular desde la frontal, ajustado al palo izquierdo, imposible de detener para Adri López. Un golpe duro para los balompédicos, que han siguieron buscando el empate con determinación. A pesar de los esfuerzos del Conquense, el partido quedaba prácticamente sentenciado en el minuto 75, cuando Íñigo firmaba otra acción para enmarcar. El atacante del Rayo Majadahonda se marchaba de dos defensores en un palmo de terreno dentro del área y culminaba la jugada con un disparo potente que volvió a superar a Adri López. Dos goles de altísimo nivel que marcaron la diferencia.
A partir de ahí, el encuentro se complicó aún más para la Balompédica con la expulsión de David Soto, que dejó a los suyos con diez hombres en el tramo final. Pese a todo, el Conquense ha mantenido la dignidad competitiva hasta el último minuto, arropado por los suyos en la grada y sin dejar de intentarlo. Con el pitido final del encuentro y dos goles a favor del Rayo Majadahonda, el conjunto madrileño ha confirmado su condición de líder sólido e invicto en casa.
A pesar del resultado, la UB Conquense ya se ha enfrentado al ‘hueso’ de la competición y puede regresar a casa con la cabeza alta y la sensación de haber competido bien Cerro del Espino. Una derrota que no empaña la línea ascendente del equipo de Rober Gutiérrez, que ya ha superado una de las salidas más duras del calendario y sigue mirando hacia arriba ante el próximo derbi en el que contará con el factor Fuensanta a su favor ante un Quintanar que llega de Madrid a buscar el máximo resultado tras dos empates en las dos últimas jornadas ligueras.














