Siete joyas del gótico en Cuenca y provincia para visitar este fin de semana

Además de su emblemática Catedral, el territorio conquense guarda valiosos testimonios de este estilo medieval

Catedral de Cuenca
Catedral de Cuenca

La provincia de Cuenca conserva algunos de los testimonios góticos más notables de Castilla, un patrimonio que refleja la vitalidad artística de los siglos XII al XVI y que, en muchos casos, se mezcla con reformas posteriores que no han borrado su esencia medieval. Estas siete obras ofrecen un recorrido preciso y riguroso por la huella de este gran estilo paneuropeo en el territorio conquense.

La Catedral de Cuenca, cuna y laboratorio del estilo

La Catedral de Santa María y San Julián es la gran referencia del gótico conquense y uno de los edificios más particulares del panorama español. Su construcción, iniciada poco después de la conquista cristiana en 1177, la convierte en la primera Catedral gótica de Castilla y en una de las primeras de la Península. La influencia de Leonor de Plantagenet, la esposa del rey Alfonso VIII, fue crucial para que la capital conquense se convirtiese en cuna hispánica de este estilo y un auténtico laboratorio I+D+I del arte, base y referencia para lo que luego serán los ejemplos de Burgos o Toledo. El templo, lógicamente, fue evolucionando e incorporando testimonios del barroco, el renacimiento o el neogótico, pero mantiene zonas con gran pureza estilística como el triforio o ciertas capillas y también atrayentes testimonios de un gótico más posterior, como la original girola.

San Pablo, un gótico tardío suspendido en la Hoz del Huécar

También en la propia capital conquense, el antiguo convento de San Pablo domina la Hoz del Huécar y constituye una de las siluetas más reconocibles de la capital. Aunque el conjunto presenta una portada barroca, el interior de la iglesia mantiene con claridad la estructura del gótico tardío: una nave elevada, muros reforzados y un sistema de bóvedas de crucería que conserva la robustez y el ritmo vertical propio de este estilo medieval. Actual sede del Espacio Torner, centro artístico que recoge la obra del creador multifacético Gustavo Torner, el edificio además de un auténtico refugio de misticismo estético, es un ejemplo de cómo el gótico permaneció en Cuenca ya en sus fases finales.

Colegiata de Belmonte, el esplendor tardomedieval del Señorío de los Pacheco

La Colegiata de Belmonte es uno de los templos góticos más importantes del territorio y un excepcional complemento para quienes se acerquen a la villa manchega para conocer su célebre Castillo. Sus tres naves amplias, los potentes pilares, la articulación de las bóvedas y el conjunto de capillas funerarias demuestran la ambición arquitectónica de un enclave que, en los siglos XV y XVI, vivió un periodo de esplendor ligado al poder de los Pacheco. El interior conserva piezas de enorme valor —entre ellas la sillería coral procedente de Cuenca y varias capillas de linajes notables— que permiten leer el templo como un gran espacio ceremonial propio de una villa señorial. Su gótico tardío, sólido y armónico, convirtió esta ‘catedral en pequeñito’ en un referente artístico del suroeste conquense.

Atienza en Huete, elegante testimonio del siglo XIII

Iglesia de Santa María de Atienza en Huete
Iglesia de Santa María de Atienza en Huete

Casi en lo más alto de Huete, una de las localidades con más patrimonio monumental de Cuenca, se conservan los restos de la antigua iglesia de Atienza, con su elegantísimo ábside que lo convierten en uno de los más hermosos y tempranos testimonios del gótico de la segunda mitad del siglo XIII. La iconografía muestra, en la primera fila de capiteles, un castillo en el centro con dos leones rampantes que lo flanquean, que muestran un mensaje iconográfico distinto a los de los capiteles del remate del ábside, que tienen unas caras y unas hojas de parra. Un espacio felizmente recuperado que alberga ocasionalmente actividades culturales como conciertos y observaciones astronómicas.

Capilla de la Asunción de Villaescusa de Haro, retablo único

La parroquia de San Pedro Villaescusa de Haro alberga una de las piezas más elegantes del gótico tardío en la provincia, la Capilla de la Asunción. Concebida como espacio funerario el linaje local y eclesiástico de los Ramírez de Villaescusa, es un espacio de gótico-isabelino al que se accede por tres grandes arcos. Asombran sus estatuas orantes y, sobre todo, el extraordinario retablo dedicado a la vida de la Virgen y atribuido al taller de Felipe de Bigarny, de estilo gótico-flamígero. 

Carrascosa del Campo y su hermosa iglesia

La iglesia de la Natividad de Nuestra Señora de Carrascosa del Campo se erigió entre finales del siglo XV y el siglo XVI y, según consta, fue visitada por por Felipe II en 1577, cuando el monarca acudió desde el monasterio de Uclés, donde había pasado la Semana Santa. Además de un sencillo pero interesante interior, llama la atención por sus portadas. La portada del sur o del mediodía es la actual entrada principal y combina elementos góticos y renacentistas. Consta de un arco conopial isabelino con triple arquivolta carpanel, enmarcado por columnas, y se cubre con una pequeña bóveda de cañón.

Iglesia-panteón de los marqueses de Moya en Carboneras, pura historia

La iglesia-panteón de los Marqueses de Moya se encuentra en Carboneras de Guadazaón y es el único testimonio que queda del desaparecido convento dominico de Santa Cruz. El templo está construido en un estilo gótico isabelino, aunque con reformas posteriores, y cuenta con un con atractiva e icónica portada. Allí se enterraron sus fundadores, los primeros marqueses de Moya, Andrés de Cabrera y Beatriz de Bobadilla, matrimonio íntimo de los Reyes Católicos con gran protagonismo en sus reinados. ​