El alcalde de Cuenca, Darío Dolz, compartió este viernes con el obispo de la Diócesis conquense, José María Yanguas, uno de los momentos más especiales de la Navidad en la ciudad del Júcar y el Huécar: la inauguración del Belén municipal situado en la Plaza de la Hispanidad.
Hasta este céntrico enclave se han acercaron numerosos miembros de la Corporación municipal para compartir con los conquenses la llegada del Niño Jesús al portal. No faltó tampoco en esta edición la música: el grupo de dulzaina castellana y percusión Tiruraina interpretó varios villancicos tradicionales para acompañar el acto.
















