El ‘boom’ de aperturas de librerías en Cuenca: el sector se reinventa y se expande por el plano urbano

Tres nuevos establecimientos han abierto en los últimos meses y para la Asociación Provincial de Libreros y Papeleros significa que "es un ciudad que lee mucho".

A tan solo unos días de celebrar el Día del Libro, este sector en la ciudad de Cuenca está experimentando un auge en el último año, pues desde septiembre de 2025 han abierto tres librerías en la capital. Síntoma de que son cada vez más los conquenses que apuestan por entretenerse con palabras, historias y datos, sobre todo en papel.

Así lo ha señalado a Voces de Cuenca la presidenta de la Asociación Provincial de Libreros y Papeleros de Cuenca, Araceli Cuerda, quien ha destacado que estos nuevos emprendimientos en el sector librero son «una forma de dinamizar la ciudad».

Estas aperturas, ha resaltado, significan «muchas cosas», entre ella que Cuenca «es una ciudad que lee y que hay muchos lectores, ya no solo de público infantil, sino también de adultos». Asimismo, Cuerda ha afirmado que desde hace un tiempo «hay un gran remonte en cuanto a escritores locales».

‘Las Letras de Oro’

Patricia Plaza regenta junto a sus hermanos la librería ‘Las Letras del Oro’ en el barrio de la Fuente del Oro, que abrió el pasado 8 de septiembre, concretamente en la calle San Damián 12. Ha contado a este periódico que la decisión de emprender con una librería surgió a raíz de que su familia volviera a vivir al barrio y ver que la zona estaba «volviendo rejuvenecer». «Muchos hemos vuelto al barrio y yo realmente nunca me había planteado ser autónoma, pero cuando fui madre y vi la realidad de la conciliación dije: pues a lo mejor no es mala idea».

Patricia ha señalado que antes de ser autónoma trabajaba en un restaurante. «Siendo autónoma también es una verdadera locura, pero al menos puedo estar cuando me necesita mi hijo», ha destacado.

La nueva librera ha resaltado que apostó por emprender en este oficio ante la falta de un comercio de este tipo en el barrio tras la jubilación del último. En el momento en que volvieron a la Fuente del Oro a vivir, «vi que faltaba ese servicio», además de conocer cómo se trabaja de cara al público. «Para que mi hijo crezca en un bar, que crezca en una librería», ha subrayado.

Ha asegurado que la respuesta a esta nueva librería ha sido «buenísima» entre los vecinos del barrio, quienes además encargan muchos libros que dicen que «para pedirlo por ahí, lo pido en mi barrio». Al principio comenzaron con un catálogo más generalista, y meses después «vamos teniendo una buena base de clientes fijos y pedimos lo que nos demandan».

Los servicios que ofrecen son la venta de libros; papelería y material escolar; copistería; y paquetería. Para Plaza, el reto que tienen actualmente es centrar sus esfuerzos en aprender sobre el sector, pues «al ser todo tan nuevo vamos aprendiendo un poco sobre la marcha». Sin embargo, ha destacado que «se hace con gusta», además de que desde la asociación provincial de libreros «nos están ayudando muchísimo y han estado súper pendientes desde el primer momento».

‘Promesas de Papel’

Otra de las librerías que lleva abierta desde hace apenas unos meses es la de ‘Promesas de Pape’ en la calle Escultor Jamete, 5. Sus dueños, Ruslana Luts y Carlos Poyatos, quisieron abrir este negocio a raíz de que también regentan un centro de formación con el que tenían que adquirir muchos materiales.

Además, la idea surgió porque Ruslana un día soñó que tenía una librería blanca. «Llamé a mi socio y le dije: «Oye, ¿por qué no montamos una librería y nos autogestionamos el material que nosotros necesitamos?»». Asimismo, ambos querían crear un espacio cultural, pues Lusk ha señalado que «no hay un lugar en Cuenca donde pueda haber un intercambio entre autores».

De ahí surgió este establecimiento en el que no solo puedes adquirir un libro o un cuaderno, por ejemplo, sino que además «puedes disfrutar de una charla, de una presentación de un libro o de un podcast, que por ejemplo fue lo primero que hicimos en la librería», ha resaltado Ruslana.

En su local, ha destacado la dueña, se realiza una cesión de espacios para un intercambio cultural como por ejemplo presentaciones de libros, en las que el autor «o bien trae sus libros o bien los compramos nosotros con el distribuidor, la editorial, con lo que lo tenga». Ruslana ha incidido en que apuestan especialmente por autores conquenses y «siempre intentamos que participen en nuestras actividades y ser los primeros en saber qué cosas vamos a hacer».

«Hemos querido hacer una librería en la que el cliente pueda disfrutar del olor al libro, pueda hojearlo, pueda echarle un vistazo, incluso si lo desea puede tomarse un café mientras mira en nuestras tablets qué tipo de libros tenemos y si los tenemos en stock o si hay que pedirlos. Y también es un espacio grande donde queremos seguir haciendo actividades, no solo para lectores, sino para niños, por ejemplo», ha subrayado la dueña.

Ruslana ha apuntado que lo más destacado que tienen en su librería en su catálogo de literatura infantil. «Tenemos bastantes libros dedicados a necesidades especiales, de apoyo a la lectura», ha insistido Lusk, quien ha señalado que están abiertos a muchos sectores y secciones «y yo creo que podemos cubrirlos».

A pesar de que «los comienzos siempre son duros», pues la dueña ha señalado que lo más complicado ha sido llenar un espacio «tan grande», Ruslana ha afirmado que «que con trabajo y esfuerzo todo es posible, y siempre y cuando no suframos más robos como el que hemos sufrido la semana pasada».

En este sentido, Lusk ha dicho que los ladrones se llevaron el teléfono móvil donde tenían todos los contactos, así como el ordenador portátil en el que guardaban facturas y albaranes «sin copia de seguridad, y ahora mismo nos está suponiendo mucho tiempo y esfuerzo poder volver a la normalidad».

Sobre la iniciativa que ha puesto en marcha la escritora conquense Julia de la Fuente, Ruslana ha resaltado que «no es tanto el apoyo económico como el moral, social y el sentimental que yo recibo con esta iniciativa».

‘El Girasol’

La última librería en abrir en Cuenca ha sido ‘El Girasol’ en la calle Fermín Caballero 24. Regentada por los periodistas Almudena Collado y Guillermo Vila, este espacio cultural está en días «de prueba», aunque su inauguración oficial será el próximo 4 de mayo, aunque antes estarán ya visibles este 23 de abril en la Plaza de la Hispanidad por el Día del Libro, así como el la feria ‘Cuenca Lee’ 2026.

Collado ha contado a este periódico que pensaban que la zona estaba «un poco huérfana» de este sector. «Cuando yo era pequeña, que mi barrio era Hermanos Becerril, había una librería muy famosa, ‘Lobetanos’, y desde que cerró siempre consideramos que era un sitio de paso hacia el centro y que no teníamos así una referencia cultural clara».

El sueño de estos periodistas, ha destacado Collado, era «convertir un local en un espacio donde tú puedas pasear entre los libros y buscar títulos de toda la vida, con los que has crecido, con los que te has ido formando y crear esa bibliografía de fondo». Desde hace dos años, el matrimonio se mudó de Madrid a Cuenca y «esto que nos unía a los dos queríamos llevarlo a cabo en Cuenca, porque veíamos que era más fácil al ser una ciudad pequeña, que te ofrece nuevas oportunidades en este sentido».

Por su parte, Guillermo Vila ha resaltado que los riesgos de emprender este negocio «también son oportunidades, porque creo que sigue habiendo un pequeño resurgir en la sociedad de personas que necesitan volver a lo físico, volver al objeto».

‘El Girasol’ no solo es una librería en la que se venden libros, sino que además los periodistas lo han convertido en una espacio cultural para compartir experiencias. Por ello, han apostado además por la venta de vinilos de actualidad y han creado un set de grabación de podcast «incluso para que pueda asistir un público de hasta 20 personas», ha señalado Collado.

Guillermo Vila y Almudena Collado en Librería ‘El Girasol’

«Se trata de poner una voz en el barrio. Conocer a la gente que viene, llamarles por su nombre, ver qué les gusta, qué no les gusta, establecer una relación, un diálogo, que por supuesto es un negocio y esperamos ganarnos la vida con él, pero es un negocio abierto al encuentro con los demás, que es algo que a los dos nos llama mucho la atención», ha resaltado Vila.

Entre su catálogo de ofertas, esta librería dispone de libros en tendencia, pero ambos han subrayado que intentando que haya un «fondo sólido» con títulos que «forman parte del acervo cultural de nuestro mundo, que no son tan conocidos, pero que pensamos que tiene que tener un espacio».

Collado y Vila han afirmado que lo más difícil de empezar con este negocio ha sido «la opinión de los demás». En este sentido, han indicado que «al principio hay muchas personas que te dicen que estás loco, que no se te ocurra, que cómo vas a emprender, que es un riesgo, que no lo hagas». «Estas cosas que uno escucha permanentemente, sobre todo al principio, hay que tener mucha fortaleza para sostenerlas y decir: «Yo tengo mi proyecto y voy a seguir adelante», ha insistido el periodista.

Más de una docena de librerías en Cuenca con «su público»

Araceli Cuerda ha señalado que en la ciudad hay aproximadamente doce librerías que abarcan un mercado cultural «muy alto». Ha asegurado que aunque todas ellas tengan el mismo fondo, ya que trabajan con servicio de novedades de las grandes editoriales, la presidenta de los libreros de Cuenca ha destacado que cada una «tiene su público», ya sea porque estén especializadas o por el barrio en el que se ubiquen.

Por su parte, Cuerda ha señalado que cada vez hay más lectores, especialmente de papel, tras la pandemia por el coronavirus cuando empezaron a notar «un repunte». A partir de entonces, la gente «empezó a coger el hábito de leer». Asimismo, ha apuntado que en los colegios también se notó, ya que durante los meses de confinamiento «los niños trabajaban con lecturas que tenían en casa».

Cuerda ha afirmado que los libreros han visto un repunto a raíz de la ayuda del Gobierno central al Bono Cultural Joven, con el que la generación de 18 años empezó a visitar más las librerías en una edad en la que la lectura «estaba más paralizada». Un pública que, además de leer novela juvenil romántica y las tendencias, también está apostando por la filosofía, algo que «está sorprendiendo bastante», ha concluido la presidenta de la asociación.

*Las ubicaciones en color amarillo no son establecimientos que venden libros como actividad principal y exclusiva, pero que también venden libros.

*Las librerías en color morado son las tres que han abierto en los últimos meses.