Carlos Perdomo, venezolano en Cuenca: «La única alternativa era que interviniera algo más fuerte»

Llegó a España y a la capital conquense en 2016 y es uno de los más de 200 venezolanos que residen en la provincia.

La noticia internacional de este fin de semana por excelencia y que copa todos los informativos tanto del extranjero como del país es la entrada de Estados Unidos a Venezuela durante la noche del sábado y la detención de su presidente, Nicolás Maduro, y de su mujer en manos de militares norteamericanos.

Desde primera hora de la mañana de este pasado sábado se han ido sucediendo las informaciones y reacciones a la entrada de Estados Unidos a Venezuela por orden de Donald Trump, que posteriormente realizó una rueda de prensa para comunicar los detalles de esta intervención militar y la caída del líder chavista, que está detenido en Nueva York acusado por «narcoterrorismo».

En la provincia de Cuenca son unos 200 los venezolanos que viven en esta tierra y están pendiente de lo que ocurre en la última hora en su país. Carlos Eduardo Perdomo es uno de ellos, que lleva viviendo en la capital conquense desde el 2016, cuando se mudó desde Estados Unidos. Reside con su mujer y sus hijas y tiene la «suerte» de que su familia está también viviendo en España.

«Soy uno de los extranjeros que por circunstancias de la vida puedo contar con mis padres y mis hermanas aquí», ha destacado a Voces de Cuenca. Perdomo se vino directamente del país norteamericano a vivir a Cuenca gracias a que una de sus hermanas ya estaba residiendo en esta provincia.

El venezolano, que fue juez en su país, destaca que tuvo que salir de su país porque «cuando controlas bien la ley, sabes lo que es un estado de derecho, te vuelves tóxico para el tipo de régimen como el que había en Venezuela hasta hace unos días». Resalta que él se consideraba un juez «justo, que aplicaba la justicia como me enseñaron y no ceder ante ciertas cosas». Por ello, ha insistido, decidió salir de su país para «garantizar a mi familia otra vida».

Carlos Perdomo asegura que desde hacía meses temían que pudiera ocurrir algo en Venezuela por parte del gobierno de Estados Unidos. «Era la única alternativa que teníamos cuando los pueblos por sí solos no pueden y necesitas que alguien más fuerte intervenga, porque te tienen suprimido en la descomposición social, administrativa y democrática que puede existir», ha resaltado el venezolano.

Desde los sucesos de las últimas 24 horas, Perdomo asegura que han estado «muy pendientes» de lo que va ocurriendo en su país, quien además señala que recibieron las noticias con «cierta incredulidad». Aun así, destaca que tanto él como su familia están «conmocionados», con sensaciones «agradables y felicidad de ver que en mi país comienza el final de esta gente».

Primos y tíos de Perdomo siguen en Venezuela, quienes les han podido contar lo «escalofriante» que sintió uno de ellos las explosiones al vivir cerca del estado venezolano de La Guaira, zona en la que se produjeron. El venezolano asegura que la información que tiene «bastante cercana» de estas detonaciones es que fueron «daños colaterales en las instalaciones militares».

«Fue una operación quirúrgica, y mi primo, que vive a unos 200 metros, dice que el único daño fue sobre estructuras militares, no humanas», ha manifestado Perdomo.

«Alegría» e «incertidumbre» ante la intervención de EEUU

El venezolano asegura que, tras la rueda de prensa del presidente estadounidense, la sensación es de «alegría» aunque «con incertidumbre, porque la estructura que mantenía ese narcorégimen se mantiene».

Destaca que, al vivir en Estado Unidos, conoce su cultura y afirma que «no van a invertir sus recursos económicos y militares para que este se vuelva humo, primero porque no actúan así, y segundo porque para Trump sería un desastre en lo político».

A día de hoy, dice Carlos Perdomo, «es la mejor opción que tiene el venezolano», ya que asegura que «no tiene forma autónoma alguna de salir de ese régimen tan violento y agresivo». «Tenemos la fortuna de que alguien escuchó nuestros gritos de auxilio, porque estos señores robaron la democracia y no permiten ningún tipo de intervención ni manifestación», ha resaltado.

Sobre el petróleo, el venezolano incide en que su país ya ha estado en negociaciones con Estados Unidos sobre este asunto «porque es nuestra riqueza y Venezuela era un país verdaderamente próspero hasta que llegaron estas revoluciones».

Carlos Perdomo subraya que «este principio del fin» concluya en una vuelta a su país. «Mis hijas se vinieron aquí desde muy pequeñas, tiene su grupo de amigos y todos somos españoles en cuanto a ciudadanía, pero no dejamos de sentir el poder volver a nuestras tierras», ha resaltado, aunque afirma que Cuenca «nos ha dado tanto que sería difícil dejarla».

Delcy Rodríguez, una figura «más siniestra» que Maduro

Perdomo cuenta que uno de los motivos de su incertidumbre al futuro de Venezuela es que Donald Trump haya elegido a Delcy Rodríguez, vicepresidenta del país, para tomar las riendas de Venezuela de momento. Dice que esta figura «es sino más siniestro que Maduro, son personas perturbadas y con maldad».

«Escuchar ese nombre a nosotros nos repugna, porque es una mujer que parte de núcleo duro de la dictadura», dice el venezolano que, en su opinión, «no va a poder dirigir esto». Por ello, ha dicho, Estados Unidos se quedará «hasta que haya una transición lógica con líderes naturales, como fue Edmundo González desde el punto de vista electoral, y dirigido por María Corina Machado».