‘Amoris Mysterium’: así es la exposición de arte sacro que recorre la Pasión en la Catedral

Puede verse hasta el 24 de mayo en la sala de exposiciones.

16 cuadros, 3 esculturas y un cristo componen la muestra ´Amoris Mysterium´ que puede verse hasta en la sala de exposiciones de la Catedral de Santa María y San Julián de Cuenca hasta el próximo 24 de mayo. Quien recorra las dos salas que componen la muestra hará una catequesis “sobre el misterio del amor, justo en estos días en los que nos disponemos a acercarnos de una manera más intensa al misterio del amor de Dios manifestado en la entrega de su hijo, tan hermosamente representado en estas obras de arte” ha explicado el deán de la Catedral, Gonzalo Marín, durante la inauguración de la obra que está dividida en dos salas contiguas con obras de autores anónimos y de maestros como Vicente Carducho, Cristóbal García Salmerón, Luigi del Buono, Tamara de Lempicka o Manuel Hernández Mompó.

La exposición es un “hecho insólito” ha dicho José Manuel Martínez Cenzano comisario de la muestra, quien además ha añadido que el trabajo y las dificultades han merecido la pena para alcanzar “este hermoso momento, el momento en el que la belleza inunda estas salas y se pone a disposición de los ciudadanos que quieran venir para disfrutar, y disfrutar en el sentido más profundo de la palabra, en el sentido de absorber la belleza”.

Un cristo crucificado de autor anónimo del siglo XVI preside la sala y el primer tramo denominado ´culpa y perdón´. Es el cristo que presidía las últimas horas de los condenados a muerte en la cárcel de Cuenca después de que, desde fines del último cuarto del siglo XVI, Felipe II introdujera la necesidad de que los condenados pasaran en capilla durante las últimas de su vida. Gracias a su restauración sirve de cauce del primer tramo de la exposición que completa una copia de la Madonna Addolorata, un busto de Cristo en óleo al igual que la pintura Cristo recibe el mundo en manos del Padre.

Jardín cerrado es el segundo tramo que compone el recorrido con los cuadros ´Lavaotrio de pies de los apóstoles enmarcado en una guirnalda de flores´ y ´Expolio de Cristo en el Monet Calvario enmarcado en una orla de flores´, una alusión bíblica al lugar de encuentro con Dios. Se trata de dos bodegones de flores puestos muy de moda a imitación de los que se pintan en Holanda, en toda Europa, durante el siglo XVII. Esos dos cuadros expuestos son los únicos que se conservan en el depósito diocesano de los que no se saben de dónde viven.

Los tramos ´Fue crucificado, muerto y sepultado´ y ´Al tercer día resucitó´ componen la segunda sala que muestra los últimos momentos de la vida de Jesús en la que a través de diferentes escenas se escenifica del dolor y el lamento. Es el caso de lo ocurre con el cuadro ´Piedad de Cuenca´, la pieza esencial. Una imagen en la que nadie llora y donde la virgen sostiene el Velo de la Verónica mostrando así la supervivencia auténtica y real de la divinidad de Cristo, que ha quedado plasmada. El cuadro es una copia, probablemente realizada por Martín Gómez el Viejo, de un cuadro pintado por Sebastiano del Piombo hacia 1540 en Italia, Roma.

Comisariada por Miguel Jiménez Monteserín y José Manuel Martínez Cenzano, la exposición que esta´organizada por la Fundación Antonio Pérez y el Ilmo. Cabildo de la Catedral de Cuenca, cuenta además con la colaboración del Obispado de Cuenca, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (Ministerio del Interior), la Diputación Provincial de Cuenca, el Patronato Universitario “Cardenal Gil de Albornoz”, la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias, el Convento de San José de las MM. Carmelitas Descalzas de Cuenca, el Convento de Jesús Nazareno de las MM. Clarisas de Sisante y el coleccionista Roberto Polo, entre otras entidades e instituciones prestadoras.