Usuarios del AVE de Cuenca piden soluciones ante la «falta de estabilidad y previsibilidad»

La asociación denuncia el "fallo continuado" del servicio de Alta Velocidad y los Avant que sufren los viajeros que los utilizan a diario.

La Asociación de Usuarios del AVE de Cuenca han denunciado el fallo «de forma continuado» del servicio de Alta Velocidad y los Avant que sufren los viajeros que los utilizan a diario, principalmente para acudir a sus puestos de trabajo.

En un comunicado, la agrupación de viajeros conquense han destacado que el tren es una herramienta «para poder vivir en una ciudad y trabajar en otra, para conciliar, para llegar a tiempo a recoger a nuestros hijos o atender a nuestras familias», y cuando el servicio «falla de forma continuada, hablamos de problemas reales en la vida diaria»:

En este sentido, los usuarios han criticado la reciente negativa a indemnizar determinados retrasos, algo que consideran «injusto» para el viajero. Han recordado que el Reglamento (UE) 2021/782 permite en determinados casos que las operadoras queden exentas de compensar retrasos cuando existan circunstancias extraordinarias. Sin embargo, «lo que no puede ocurrir es que el viajero termine pagando siempre las consecuencias», han destacado.

«Los usuarios no tenemos responsabilidad alguna en decisiones técnicas o de infraestructura adoptadas por ADIF. Nosotros compramos un servicio concreto, con una duración y una hora de llegada determinadas», han subrayado en su comunicado, quienes han añadido que si hay desacuerdos entre entidades o problemas estructurales «deben resolverse sin trasladar el  perjuicio a quien paga el billete».

Por otro lado, los usuarios de la Alta Velocidad conquense han vuelto a denunciar los retrasos en los trenes, que se han convertido en «una incertidumbre diaria». Ha asegurado que detrás de ellos «hay trabajadores que llegan tarde y tienen que dar explicaciones, horas que no se recuperan, citas médicas perdidas, hijos esperando en colegios o familiares que dependen  de nosotros».

Por ello, muchos usuarios han tenido que buscar alternativas como coche compartido, alquiler e incluso alojamiento puntual «para no poner en riesgo su empleo». Esto supone, han resaltado, «un sobrecoste económico y un desgaste emocional que no debería normalizarse».

Los usuarios también han denunciado que desde el pasado 27 de enero, el billete de Cercanías dejó de estar incluido con el abono Avant, una decisión que ha supuesto «un incremento directo en el gasto mensual de muchos trabajadores, sin previo aviso suficiente y sin una explicación clara». «Esta medida rompe la lógica del viaje integrado y encarece el derecho a trabajar en otra ciudad. Es necesaria una adecuada colaboración entre administraciones», han advertido.

Asimismo, han denunciado que en los últimos meses se ha endurecido la política de anulación y formalización de billetes, ya que no se puede anular con menos de una hora de antelación, y no se pueden formalizar trenes que salgan dentro de un margen amplio posterior (en el caso de Cuenca, hasta 180 minutos).

En los últimos trenes del día, ha señalado la asociación, esto puede significar «no llegar a casa», ya que estas restricciones «no tienen en cuenta la realidad de los desplazamientos intermodales ni la vida cotidiana de los viajeros». 

Por último, la agrupación de usuarios de Cuenca ha denunciado problemas en la formalización en el primer tren lanzadera a Madrid. En este sentido, han señalado que al intentar reservar el tren lanzadera Albacete-Cuenca-Madrid-Toledo, que pasa por la capital conquense a las 06:15, en el primer lunes de marzo y en adelante, la aplicación oficial de Renfe venía mostrando el siguiente mensaje “Tren completo, sin plazas disponibles en este horario”, «algo difícil de entender tratándose de un servicio pensado precisamente para los viajeros habituales y de un tren que no va lleno». 

Aunque han afirmado que desde el 19 de febrero ya vuelve a ser posible formalizar estos billetes, la solución «llega tarde para muchos usuarios porque los viajeros que utilizan el tren a diario necesitan poder organizar sus desplazamientos con suficiente antelación para planificar su jornada laboral, sus conexiones  y su vida familiar». 

Por todo ello, los usuarios del AVE piden «estabilidad, previsibilidad y respeto» para los viajeros que utilizan este vehículo de conexión cada día, pues el tren de Alta Velocidad «es una infraestructura estratégica que permite fijar población y facilitar la movilidad laboral». Asimismo, han manifestado que el servicio Avant tiene «una misión de ofrecer un servicio público, pero para que funcione como herramienta de cohesión, debe ofrecer seguridad, puntualidad y condiciones justas». 

La Asociación de Usuarios del AVE solicita diálogo, soluciones técnicas urgentes y la recuperación de garantías básicas para los viajeros.