La RACAL pide repensar Carretería desde su valor patrimonial y «con los mejores profesionales»

Los académicos quieren recuperar su esencia como vía comercial e histórica, más allá de decisiones estéticas puntuales

La Real Academia Conquense de Artes y Letras (RACAL) ha llevado su última Asablea General la cuestión del proyecto de reurbanización de la Calle Carretería que presentó el pasado 30 de mayo el gobierno regional junto con el Ayuntamiento de Cuenca. La RACAL ha concluido tras mantener un debate que la remodelación de esta céntrica vía de la ciudad debe realizarse «desde el conocimiento más informado y profesional», para lo que debería realizarse a través de «un concurso abierto de proyectos».

Esta entidad cultural, según marcan sus estatutos, tiene como objetivos fundacionales «ilustrar, proteger y exaltar los valores artísticos, históricos, literarios, científicos y musicales en la ciudad de Cuenca y en su provincia en todos sus campos y variedade», así como «su vínculo y contribución a la cultura nacional».

Reclamaciones: hacer honor al pasado de la mano de los «mejores profesionales»

En primer lugar, los académicos han señalado «la añoranza del pasado» que desprende Carretería, calle que lamentan haya perdido «sus valores paisajísticos, históricos y patrimoniales». Los estudiosos dicen sentir las modificaciones que han conducido a la calle a su situación actual como «un atentado a nuestra sensibilidad, a nuestro pasado y a nuestra historia». En segundo lugar y referente a los sucesivos cambios que se han llevado a cabo en esta vía, los miembros de la RACAL denuncian que las decisiones han sido desilusionantes y que han alejado «en demasiadas ocasiones» el propósito «lúcido» que «a todos los ciudadanos cabría comprender y compartir». 

La RACAL apunta que, desde que se anunciara el proyecto «hace meses», límites y presupuesto han disminuido a la par «dejando nuevamente sin abordar la visión conjunta de recuperación que todo el ámbito necesita», según refieren. Los académicos invitan a cuestionarse «incluso los límites de la propia calle», pues esta vía «no siempre ha comprendido el mismo trayecto» según refieren, indicando que su antiguo trazado discurría desde la puerta de Huete (Puente de la Trinidad) hasta el Campo de San Francisco, donde ahora se ubica la Diputación Provincial.

Tarjeta postal de la ciudad de Cuenca (1897-1936). FOTO: RACAL

Otra de las cuestiones que llevan a los académicos a cuestionarse el proyecto es lo poco que de este se conoce a su juicio. Desde la RACAL aseguran que esta es una ocasión para que la ciudadanía tome parte «en la recuperación de la identidad de este espacio urbano», y que también lo es «para que los mejores profesionales, aquellos que mayor cualificación y experiencia acumulan en lo tocante al espacio urbano, nos ayudasen a descubrir cómo». Los académicos señalan también la «estrecha relación vertebradora» que mantiene esta vía urbana con las distintas partes que han ido componiendo la ciudad baja. La RACAL recuerda hechos como su origen comercial y la conexión con el transporte, la llegada del ferrocarril o la industria de transformación maderera entre otros aspectos añadiendo que «sólo quien comprende el pasado es capaz de proyectar el futuro».

Todo ello lleva a los miembros de las Artes y las Letras conquenses a apostar por un proyecto de recuperación que rescate «su identidad desde la comprensión de lo que fue» y a encontrar para ello a «los mejores profesionales» que sean capaces de incorporar lo material «a partir de las denominaciones tradicionales y la trayectoria del uso de este espacio». Para ello, sostienen, que es «inadecuado e incompatible con la normativa legal» realizar el encargo basándose «en el abaratamiento y la adjudicación sin publicidad».

Una apuesta para hacer un proyecto con sentido que no se centre en cuestiones estéticas

Desde la entidad cultural apuntan la necesidad de entender Carretería «como la transición armónica que fue entre la parte baja y el casco antiguo» y la necesidad de «recuperar su papel de vía comercial, camino de carros y carretas entre la Sierra y la Alcarria». Los estudiosos apuntan que el resto con esta vía «va mucho más allá de elegir modelos de bancos o farolas» y que debería partirse «del conocimiento de lo que fue y del reconocimiento de lo que no debió ser». Del mismo modo refieren una «extensa lista de pérdidas patrimoniales padecida desde el siglo XX» entre las que nombran la desaparecieron fachadas características y comercios tradicionales como la Perfumería Pepe o el Cine España, entre otros.

En conclusión, la RACAL señala que debe aprovecharse la oportunidad de rehabilitación afrontándola «desde el conocimiento más informado y profesional, aprovechando la oportunidad técnica y respetando la única vía correcta y eficaz: el concurso abierto de proyectos con un jurado de reconocida experiencia, respetando lo establecido por el art. 183 de la Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público».