La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha quiere acortar al máximo los plazos para que el Hospital Universitario de Cuenca pueda ofrecer radioterapia oncológica. Así lo ha asegurado el vicepresidente primero, José Luis Martínez Guijarro, quien ha calificado la puesta en marcha del servicio como “extremadamente urgente” para el Gobierno regional y ha confirmado que la Junta solicitó hace más de seis meses las autorizaciones necesarias al Consejo de Seguridad Nuclear.
Guijarro ha insistido en que en la voluntad del ejecutivo de Emiliano García-Page está agilizar los tiempos al máximo posible, pero que no pueden hablar de plazos al tratarse de un organismo externo que excede las competencias autonómicas. En lo que si compete a la Junta respecto a la puesta en marcha del servicio una vez cuenten con la aprobación de la entidad nacional, Guijarro ha asegurado que «los técnicos calibrarán la máquina» y los pacientes oncológicos podrán comenzar a tener el servicio en la sanidad pública en Cuenca.
En lo referente a las relaciones con el Instituto Valenciano de Oncología (IVO) tras concluirse la prórroga, el vicepresidente primero ha recordado que la apuesta de la Junta pasa por que la radioterapia sea un servicio que preste la sanidad pública porque, asegura que en una prestación de importancia como esta «no se puede depender de los intereses del consejo de administración de ninguna empresa privada». Martínez Guijarro ha señalado en este sentido que tal y como se había adelantado el IVO dejará de prestar servicio en Cuenca al considerar que el aparato con el que trabajaba está “obsoleto” y que no puede seguir ofreciendo tratamientos.
La Junta quería optar por una «transición ordenada», pero, en palabras de Guijarro, «el IVO es una empresa que quiere ganar dinero, que considera que todo el dinero que ha ganado en Cuenca ya le es suficiente y no quiere ganar algo más de dinero hasta que entre en funcionamiento el tratamiento» en el Nuevo Hospital Universitario de Cuenca.
La situación actual, según ha referido el vicepresidente regional, deja a los pacientes que ya atendía el IVO con su tratamiento continuado pero sin atender a nuevos pacientes que se deriven. Mientras entra en funcionamiento el servicio de radioterapia oncológica, Martínez Guijarro ha asegurado que desde el Gobierno regional van a garantizar que los pacientes reciban «la máxima calidad en su atención» y en el caso de que el IVO decida finalmente que deja de prestar el servicio, los pacientes «puedan elegir que los atienda el IVO en Valencia, en Albacete, en Alcazar o en cualquiera de los hospitales, en función del lugar de residencia y de las preferencias que ellos puedan tener a la hora de la atención».