«El río Huécar no es ni un cenicero ni una papelera»

La Policía Local de Cuenca ha denunciado públicamente la acumulación reiterada de residuos en el cauce y sus alrededores

La Policía Local de Cuenca ha denunciado públicamente en su perfil de Instagram la acumulación reiterada de residuos en el entorno y el cauce del río Huécar durante los fines de semana, una situación que califica como “un grave problema de incivismo» y que afecta tanto a la imagen de la ciudad como a un espacio natural de alto valor ambiental.

Según ha señalado el cuerpo policial, cada fin de semana el cauce del río y sus inmediaciones amanecen cubiertos de envases, botellas de vidrio, plásticos y otros restos de consumo nocturno. “Estos residuos no aparecen solos”, subrayan desde la entidad dependientes del Ayuntamiento, que apunta directamente a comportamientos individuales irresponsables vinculados al ocio en la zona, área de tardeos y de salidas nocturnas.

Desde el cuerpo municipal insisten en que el problema no es el ocio en sí, sino la falta de civismo de algunas personas. “Disfrutar no puede ser sinónimo de abandonar basura como si el entorno natural fuera un vertedero”, señalan, recordando que “beber, reír o salir de noche no da derecho a que otros tengan que recoger lo que uno tira”.

La Policía Local considera que la solución no pasa únicamente por sancionar a los establecimientos que permiten sacar envases fuera de los locales y terraas, sino por apelar a la responsabilidad individual. “La responsabilidad empieza en quien decide tirar una botella, un vaso o un envoltorio al suelo en lugar de recogerlo”, afirman.

Además del impacto ambiental, desde el cuerpo policial recuerdan que estas conductas tienen un coste económico directo para la ciudadanía. La limpieza extraordinaria de la zona obliga a movilizar recursos municipales financiados con fondos públicos. “Es dinero de todos los vecinos el que se destina a limpiar lo que algunos ensucian con total desprecio”, advierten.

La Policía Local concluye su mensaje con un llamamiento al respeto y a la conciencia cívica. “El río Huécar no es un cenicero ni una papelera”, señalan, añadiendo que “Cuenca no merece esta imagen, y su entorno natural, mucho menos”.