Cuenca comienza los estudios para limitar las viviendas turísticas en Tiradores y Casco Antiguo

Para favorecer el uso residencial de las viviendas también se constituirá el Patrimonio Municipal del Suelo.

El Ayuntamiento de Cuenca va a impulsar medidas para limitar las Viviendas de Uso Turístico (VUT) y reforzar las políticas públicas de viviendas. Así lo ha aprobado en la Junta de Gobierno Local del martes en la que además se ha aprobado iniciar los trámites para la modificación del Plan Especial de Ordenación, Mejora y Protección del Casco Antiguo y sus Hoces de Cuenca (PECA) y del Plan Especial de Reforma Interior de Mejora (PERIM) el barrio de Tiradores para limitar la proliferación de VUT en estos barrios al ser «de los más afectados según los estudios que tenemos por este fenómeno en la ciudad».

Así lo ha anunciado este jueves en rueda de prensa la portavoz del equipo de Gobierno, Saray Portillo, quien ha detallado que todas las medidas se encuadran en «dar respuesta al impacto que la expansión de este tipo de establecimientos está teniendo sobre el mercado residencial». La portavoz ha asegurado que el aumento de las VUT «está reduciendo la disponibilidad de vivienda para uso habitual y contribuyendo al incremento sostenido de los precios del alquiler».

Asimismo y también en Junta de Gobierno Local se ha dado ‘luz verde’ a la constitución del Patrimonio Municipal del Suelo, instruyendo a la Gerencia Municipal de Urbanismo para que inicie los trabajos para ello. Esta herramienta, según ha explicado Portillo «va a permitir al Ayuntamiento reforzar la capacidad que tiene en materia de vivienda, facilitando la promoción de políticas públicas orientadas a garantizar el acceso a una vivienda digna».

Ambas medidas son fruto del último acuerdo de Presupuestos Municipales que se alcanzó entre el equipo de gobierno del Partido Socialista y de Cuenca Nos Une con la formación política de Cuenca en Marcha. En dicho acuerdo se estableció «la necesidad de avanzar en medidas concretas para hacer frente a las dificultades de acceso a la vivienda en la ciudad» tal y como ha recordado la portavoz.

Asimismo, Portillo ha resaltado que desde las tres formaciones han querido resaltar «la importancia de utilizar todas las competencias y todas las herramientas disponibles en el ámbito municipal para intervenir en el mercado» en el contexto actual. «La limitación de las viviendas de uso turístico en zonas especialmente tensionadas y la activación del patrimonio municipal del suelo se enmarcan dentro de una estrategia más amplia orientada a priorizar el uso residencial de las viviendas que tenemos en Cuenca», ha concluido Portillo.

El debate de las Viviendas de Uso Turístico durante el Pleno Ordinario de febrero

El asunto de las Viviendas de Uso Turístico ya fue objeto de debate durante el Pleno ordinario de febrero. En aquella sesión, la portavoz de Cuenca en Marcha-Unidas por Cuenca, María Ángeles García, acusó al equipo de Gobierno de incumplir el acuerdo presupuestario de 2025, que contemplaba paralizar la concesión de nuevas licencias en el Casco Antiguo. Según señaló, de acuerdo con el libro de decretos, se habían seguido concediendo autorizaciones pese al compromiso político alcanzado.

Por su parte, la portavoz municipal, Saray Portillo, defendió entonces que la limitación de viviendas turísticas requería una tramitación urbanística específica. En este sentido, precisó que esta medida debía realizarse mediante una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana o incorporarse al nuevo Plan de Ordenación Municipal (POM), actualmente en elaboración, y no podía adoptarse de manera inmediata por decisión política. Según explicó, el Ayuntamiento no podía suspender licencias de forma discrecional, ya que estas tienen carácter reglado y deben concederse si cumplen la normativa vigente. Asimismo, Portillo argumentó que la suspensión del otorgamiento de nuevas licencias solo podría acordarse tras iniciar formalmente un expediente de modificación urbanística y siempre de manera motivada jurídicamente.

En este contexto, la portavoz municipal aseguró que desde la Gerencia de Urbanismo se habían dado los pasos «legalmente posibles», entre ellos la solicitud de informes al Registro de la Propiedad y la celebración de reuniones técnicas con la Junta de Comunidades para reforzar la exigencia de licencia municipal previa. Según indicó, estas actuaciones habrían contribuido a una disminución en la concesión de nuevas autorizaciones al exigirse el cumplimiento riguroso de los requisitos legales. Desde Cuenca en Marcha, sin embargo, insistieron en que el compromiso político seguía sin cumplirse y advirtieron de que la aprobación definitiva del nuevo Plan de Ordenación Municipal podría demorarse varios años, lo que retrasaría la regulación de las viviendas de uso turístico en el Casco Antiguo.