Sanidad anuncia la incorporación de 130 nuevas rastreadoras

“Los casos han subido durante los meses de periodo vacacional, llegando a situarse en niveles de mediados de marzo, la diferencia es que ahora, gracias a la labor de los profesionales, los casos son diagnosticados de manera precoz", ha dicho el consejero

Castilla-La Mancha contará con 130 nuevas enfermeras de vigilancia epidemiológica (EVE), más conocidos como rastreadores o rastradoras, para mejorar el rastreo de contactos y seguimientos de casos.

Así lo ha afirmado el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, quien ha explicado que son profesionales de Castilla-La Mancha que están formándose aprovechando el conocimiento de las 427 profesionales que desde el 10 de mayo están llevando a cabo esta labor de rastreo.

Actualmente, con las 427 EVE´s Castilla-La Mancha cumple las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud de entre 4,5 rastreadoras y cinco por cada 100.000 habitantes, ya que con las 427 el índice actual es de 4,7.

Cuando se sumen las 130 profesionales nuevas, el índice estará en seis por cada 100.000 habitantes.

Fernández Sanz ha vuelto a destacar el trabajo conjunto que se está realizando desde Atención Primaria, los servicios de Epidemiología y las enfermeras de vigilancia epidemiológica en la labor de control de la pandemia.

“Los casos han subido durante los meses de periodo vacacional, llegando a situarse en niveles de mediados de marzo, la diferencia es que ahora, gracias a la labor de los profesionales, los casos son diagnosticados de manera precoz y antes ingresaban directamente en los hospitales”, ha explicado Fernández Sanz.

“Actualmente, en Castilla-La Mancha tenemos más personas trabajando que al inicio de la pandemia, hacemos mayor número de técnicas diagnósticas, realizamos más educación para la salud llevando a cabo más rastreos de casos y con una gran responsabilidad ciudadana”, ha afirmado el consejero de Sanidad.

En este punto, Fernández Sanz ha realizado una petición a todas aquellas personas que comiencen a tener síntomas, para que no acudan a sus centros de trabajo, reuniones familiares o eventos sociales para no provocar más expansión de los casos, incidiendo que “es una obligación ciudadana el cumplimiento de las normas”.