La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado las «malas» condiciones laborales con las que el profesorado ha concluido el curso escolar, sobre todo por una «elevada» interinidad que continuará en septiembre cuando se reanuden las clases y sin la prometida reducción de ratios y horarios, que empezará a aplicarse en el curso 2027-2028, ha destacado el sindicato.
Como respuesta a esta situación, CSIF ha informado en una nota de prensa de que ha convocado un calendario de movilizaciones -sin descartar la convocatoria de huelga- que coincidirán con el arranque del curso escolar 2026-2027, en defensa de la escuela pública y de unas condiciones «dignas» para el profesorado. La primera movilización será el próximo 16 de septiembre con una concentración en Madrid frente al Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.
En este sentido, CSIF ha lamentado que la temporalidad del profesorado se ha convertido en «uno de los principales males de nuestro sistema educativo, y es tan grave que no se soluciona solo con las oposiciones ya convocadas», pues ha asegurado que aunque se cubrieran completamente las plazas de 2025 (20.278) y 2026 (19.060), e incorporado todas las jubilaciones previstas, la tasa de interinidad seguirá en el 28 por ciento al comienzo del curso 2026-2027, según datos de CSIF procedentes de fuentes oficiales.
En Castilla-La Mancha, la interinidad alcanza el 32,1% y descenderá mínimamente al 30,9% en septiembre (estimación tras ejecutar íntegramente las oposiciones de 2025 y 2026 e incorporar las jubilaciones previstas). Además, Castilla-La Mancha es la «peor comunidad» para los interinos, ya que tiene unas condiciones ‘leoninas’ para el cobro del verano: deben haber trabajado al menos ocho meses de manera ininterrumpida hasta el 30 de junio, con nombramientos realizados antes del 31 de octubre. Hasta 4.000 docentes no cobrarán el verano en la región, han subrayado.
Las mejoras para los docentes siguen paralizadas
CSIF lamenta que la actual legislatura esté concluyendo sin que los docentes hayan visto un solo avance real en sus condiciones. Los grandes compromisos, como el Estatuto Docente, la equiparación retributiva o una reducción efectiva de ratios y horarios, siguen bloqueados o aplazados.
Además, han criticado que la ley de reducción de ratios y horarios -la única norma que ha salido adelante- no empezará a aplicarse hasta el curso 2027-2028, un año después de lo acordado con los sindicatos, y su despliegue completo se prolonga por fases hasta 2031-2032.
Ese «malestar», han apuntado, se está traduciendo ya en movilizaciones en numerosas comunidades autónomas. Y las perspectivas «no invitan al optimismo: el ciclo electoral que se avecina, con elecciones nacionales y autonómicas en el horizonte, amenaza con instalar la crispación y congelar cualquier solución de fondo, con el riesgo de que la educación vuelva a quedar atrapada en el ruido político y de que el profesorado pague, un curso más, la factura de la parálisis», han resaltado.
Más complejidad en las aulas y menos recursos
La «profunda» transformación del perfil del alumnado es otro problema cada vez mayor y más presente en las aulas, ha denunciado el sindicato. Según datos recabados por CSIF, el número de alumnos con Necesidad Especial de Apoyo Educativo (ACNEAE) se ha triplicado desde el curso 2011-2012 y suponen el 17 por ciento de estudiantes en centros públicos y el 15 por ciento del total en el sistema educativo no universitario.
Los alumnos con Trastornos del Espectro Autista (TEA) son la categoría que ha registrado mayor crecimiento en los últimos 14 años, ya que se ha multiplicado por seis: han pasado de 19.023 alumnos en el curso 2011-2012 a 107.977 en el 2024-2025.
En el caso de Castila-La Mancha, en el curso 2024-2025 había 44.642 alumnos con necesidades educativas especiales (ACNEE) y con necesidades específicas de apoyo educativo (ACNEAE): es prácticamente el doble de los 22.502 del curso 2020-2021.
Aunque el sindicato asegura que se ha avanzado mucho en la detección precoz, las medidas concretas pasan por reforzar el papel que desempeñan los docentes, aumentando los refuerzos, desdobles y la incorporación de nuevos profesionales en los centros educativos, además de apostar decididamente por la reducción de ratios. No en vano, haciendo la comparativa de docentes en los mismos periodos, en el curso 2024-2025 había 31.467 docentes en centros públicos en Castilla-La Mancha, sólo 949 más que en el curso 2020-2021.













