La Feria del Libro ‘Cuenca Lee’ 2026 ha comenzado este martes en la Plaza de España de la capital conquense en la que le siguen cinco días donde los libros, las historias y los escritores son los verdaderos protagonistas.
El pistoletazo de salida ha sido dado por la escritora y Premio Planeta Espido Freire, que ha pregonado esta feria ante decenas de conquenses que han esperado a escuchar sus palabras. Presentada por la periodista Noelia Cabalero, la autora bilbaína ha recordado su Premio Planeta en 1999 con tan solo 25 años con su novela ‘Melocotones helados’.
Desde entonces, ha destacado que su creación «no ha cambiado gran cosa», pero sí ha cambiado «la técnica y el conocimiento». «La pasión, que es lo que ha vertebrado mi vida y mi carrera, continúan idénticas. He perdido, pero esto creo que es una maldición común, parte de la ingenuidad y ha ganado, creo, espero, un poquito más de sensatez.», ha insistido.
Espido Freire ha comenzado su pregón advirtiendo de que no ha venido a hablar de literatura, sino «de algo aún más hondo, del tiempo, de la memoria, de lo que somos cuando nadie nos mira». En su discurso ha recordado que hubo un momento en que leer «no parecía una pérdida productiva, sino entrar en una sola y quedarse allí como quien huele pan caliente». «Hoy, en cambio, en la urgencia, todo nos reclama, todo nos llama, todo exige una respuesta inmediata. En medio de ese ruido, el libro espera. No grita, no interrumpe, no insiste, obstinado en su quietud», ha subrayado.
Mientras, ha señalado, se escapan «no solo las historias, no solo las palabras, se nos escapa el mundo que no está en este mundo. Leer exige lo que más escasea. La atención entera, lenta y corporal». La escritora ha apuntado que esa poca lectura puede ser por la falta de tiempo, aunque «tal vez lo hemos llenado de cosas que no nos dejan espacio, de palabras que no permanecen, de imágenes que se olvidan en el mismo instante en el que aparecen».
«Y aquí aparece una pregunta inevitable, la pregunta de nuestro tiempo: ¿Para qué leer en una era de inteligencias artificiales? ¿Por qué no esperar a que nos lean? ¿Por qué no aguardar a que nos escriban? Vivimos un momento fascinante. Las máquinas escriben, responden, producen textos en segundos, nos facilitan tareas, ahorran tiempo, nos acompañan incluso. Y sería absurdo negarlo, pero hay algo que no pueden hacer por nosotros: no saben leer. Porque leer no es solo recibir información, leer es demorarse, dudar, imaginar, equivocarse, volver atrás», ha dicho.
Por eso, Freire ha abogado por defender la lectura hoy en día porque «no es un gesto nostálgico, es una declaración de futuro», ya que «lo que está en juego es el tipo de personas que vamos a ser, el mundo, la raza humana que seremos».
La pregonera además ha hecho un relato del arte en verso que alberga Cuenca. «Leer implica también que habitemos. No es lo mismo leer en cualquier parte. No es lo mismo abrir un libro en una ciudad cualquiera que hacerlo en Cuenca, donde la piedra tiene memoria, donde el aire sube desde las hoces como si trajera todavía voces antiguas. Palabras dichas junto al Júcar. Silencios guardados junto al Huécar», ha destacado.
Han sido entre esos muros, ha resaltado, por lo que quizá la ciudad ha dado y ha acogido «a quienes saben mirar de otro modo», como Federico Muelas, Diego Jesús Jiménez y Raúl del Pozo, «ese periodista, ese escritor de raza, como todo el mundo le llamaba, maestro de periodistas, que llevó siempre esta tierra en la mirada».
Una Cuenca en la que también ha destacado «la otra escritura, la del arte», como cuando Fernando Zóbel «vio en esta ciudad algo más que un paisaje hermoso, vio la posibilidad, y junto a Gustavo Torner, con Gerardo Rueda y tantos otros convirtió las Casas Colgadas en uno de los lugares esenciales del arte español contemporáneo, ese museo de arte abstracto español».
«Por eso tiene sentido que celebremos aquí esta Feria del Libro, porque Cuenca ya era lectura. Cada hoz es una página, cada piedra una sílaba, cada puente una pregunta, cada atardecer sobre San Pablo una forma de decirnos que todavía queda belleza, si sabemos rescatarla», ha resaltado Freire, que ha terminado pidiendo que «ojalá en estos días alguien encuentre un libro que lo acompañe por mucho tiempo».
La Feria del Libro en la capital conquense se podrá disfrutar hasta el próximo domingo 3 de mayo, donde más de 70 escritores nacionales y locales pasarán por las casetas de la Plaza de España para firmar libros y celebrar encuentros con los lectores.



















