Los Reyes llegaron cargados de millones este martes a Motilla del Palancar, donde el Sorteo del Niño dejó 4.400.000 euros entre las dos administraciones agraciadas. Sus majestades también hicieron parada por primera vez en Cuenca capital, donde repartieron 200.000 euros en un único décimo vendido por terminal. Pasada la euforia del sorteo, las celebraciones continúan y se entrelazan las historias de vida a las que la fortuna ha sonreído alrededor de un mismo número, el 06703.
Motilla del Palancar, de un regalo familiar a los trabajadores de Mahle
En la administración Hermanos Martínez Casamayor, ubicada la calle Ermita de Motilla del Palancar, el número agraciado ha tocado a vecinos y clientes «de los de todas la vida» según relata a Voces de Cuenca Manuel Cerdán, uno de los gerentes de la administración. Cerdán explica una historia especialmente emotiva en la que los fallecidos de una familia han enviado un regalo póstumo a sus descendientes con el número premiado. El gerente relata como dicha familia llevaba generaciones jugando el mismo número, «primero lo empezó jugando la abuela, luego siguieron los padres y ahora lo jugaban los nietos». A pesar de que los mayores fallecieron los familiares continuaban comprando dicho número y compartiéndolo entre todos y este año la fortuna les ha sonreído. «La nieta se emocionó muchísimo cuando vino y nos contó que la abuela les dijo que no dejaran de comprarlo porque algún día iba a tocar».
El premio ha llegado además en un momento especialmente sensible para el municipio. Algunos de los agraciados se encuentran entre los trabajadores afectados por el ERE de Mahle por lo que Cerdán apunta que «las desgracias a veces vienen acompañadas de una alegría, y en este caso ha sido así», cuenta Cerdán. Para varias familias, el premio ha supuesto un punto de inflexión tras meses complicados y les permitirán contar con una seguridad extra ante un futuro incierto
Un premio inesperado y el destino de la fortuna
Además de la administración Hermanos Martínez Casamayor, la administración Loterías Guerrero, situada en la calle Riato de la localidad también ha repartido la suerte en el municipio. La lotera de la administración, María del Carmen Madrigal ha confirmado a este medio de comunicación que aunque al principio se pensaba que había sido un único décimo el que se había vendido, finalmente han sido dos, por lo que el premio repartido desde esta administración ha sido de 400.000 euros. A pesar de la buena fortuna, Madrigal señala que ninguno de los premiados se ha personado en la administración «pero sabemos que se ha quedado en Motilla si o si», señala.
En cuanto a la gran pregunta de en qué emplearán el premio los agraciados, Cerdán señala que la inmensa mayoría lo destinará a vivienda. «La mayoría lo va a usar para pagar la hipoteca o comprar una casa. Incluso hubo alguno al que no le concedían la hipoteca y hoy mismo se la han aprobado», explica el lotero. Más allá de la cifra, lo que ha traído el premio es tranquilidad, estabilidad y futuro, algo especialmente importante en un municipio en que el 2025 había supuesto un ‘frenazo en seco’ para muchas familias afectadas por los despidos de la planta de la multinacional alemana.










