Piden seis años de prisión para una acusada por robo con violencia e intimidación en Tarancón

Llevó a la víctima a un banco donde le obligó a entregarle 2.000 euros junto a un cómplice y luego fueron a su casa donde le quitaron el móvil y un portátil

La Fiscalía ha solicitado una pena de seis años de prisión para una acusada de un delito de robo con violencia e intimidación cometido durante el año 2009 en Tarancón. También pide la inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante la condena, prohibición de comunicación por cualquier medio con la víctima así como de aproximarse a la misma, a su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro frecuentado por ésta a una distancia no inferior a los 500 metros durante un tiempo de 16 años menos 1 día. La vista oral está prevista para este miércoles, día 14, en la Audiencia Provincial de Cuenca.

Según relata el ministerio fiscal en sus conclusiones provisionales, actuando de común acuerdo con otro procesado abordaron a la víctima y tras una breve conversación con ésta, «le dijeron que los tenía que acompañar al banco, siendo que ante la actitud renuente de ésta, le dijeron ‘tu vida o el dinero’ al tiempo que le pusieron en el costado un objeto contundente que no pudo observar». A continuación, la condujeron contra su voluntad hasta un vehículo y una vez en el mismo la condujeron hasta la oficina de la sucursal de Banesto en Tarancón, en la cual tuvo que realizar, tras ser requerida para ello por la acusada y el procesado, de una de sus cuentas, un reintegro de 2.000 € en efectivo que entregó a la acusada y su acompañante, los cuales, acto seguido la montaron en el referido vehículo y de igual forma hicieron que les llevara hasta su domicilio sito en Tarancón»

Una vez allí, se apoderaron de su interior de un ordenador portátil y, una vez que la víctima hubo cumplido con todo lo que le exigieron la acusada y su acompañante, éstos la dejaron en su domicilio alrededor de las 12:00 horas de esa misma mañana. Durante el transcurso de tales hechos la acusada y su acompañante le quitaron su teléfono móvil. A consecuencia de los hechos, la víctima sufrió, según informe forense, «ansiedad y cefalea secundaria a estrés, trastorno de estrés postraumático, tardando en sanar un total de 180 días, de los cuales 3 resultaron impeditivos para el desarrollo de su normal actividad».