Quejas por la sensación de «secarral» tras las talas del Río Cuervo que la Junta defiende por seguridad

La tala de 200 chopos en el espacio anexo al parking del Monumento Natural ha despertado críticas entre algunos visitantes.

El pasado viernes se reabrió el acceso de visitantes al Monumento Natural del Nacimiento del Río Cuervo tras finalizarse los trabajos selvícolas que se iniciaron el pasado 11 de mayo por motivos de «seguridad» en el espacio según informó la Junta de Comunidades a través de nota de prensa. El resultado no ha tardado en despertar las primeras reacciones en las redes sociales entre los visitantes que se han acercado al paraje natural durante el fin de semana, una de los cuales ha asegurado a Voces de Cuenca que la nueva imagen ha sido un auténtico «shock».

Una de esas voces es la de A. M., una conquense aficionada a realizar rutas en entornos naturales como este con su familia, que después de su visita tras la reapertura ha trasladado a este medio de comunicación su impresión. Según relata, el impacto visual al llegar al enclave fue «de absoluta tristeza» por la desaparición de la frondosidad que tradicionalmente caracterizaba el acceso al paraje. Explica que además de la eliminación de buena parte de la chopera situada junto al aparcamiento, los trabajos de tala se han adentrado parcialmente en el inicio del paseo de madera que conduce hacia el nacimiento.

Desde la Junta de Comunidades, con la que también se ha puesto en contacto este medio de comunicación, han aclarado que «se han talado unos 200 chopos de una variedad de híbrida de rápido crecimiento en el espacio anexo al parking del Nacimiento del rio Cuervo» en palabras del conservador del monumento natural. Asimismo refiere que «toda la zona al este de la Carretera CM-2106 pertenece al monte de utilidad pública nº 121 ‘Sierra de Cuenca’, propiedad del Ayuntamiento de Cuenca, y gestionado por la Consejería de Desarrollo Sostenible».

En cuanto a la posible afección de la tala a la flora y fauna del entorno, el citado experto ha explicado a este medio de comunicación que «el entorno es arbolado, y la vegetación natural de la ribera no ha sufrido ningún daño» en lo referente al corredor de vegetación lineal dominado por sauces cuyo tamaño tamaño arbustivo les hace más parecidos a arbustos grandes que a árboles altos. Por tanto, desde la conservación del monumento aseveran que «no se prevé afección a la fauna por la desaparición estos chopos» y «en cuanto a la flora, la vegetación natural ocupará el hueco que ostentaba hasta ahora una chopera de producción plantada hace unos 50 años».

Respecto al impacto en los incendios forestales, la Junta ha señalado que «la carretera comarcal CM-2106 es la base para una línea de defensa contra incendios forestales sobre la que se ha trabajado en los últimos años» y que dicha carretera «está ubicada en las inmediaciones de la zona donde se ha eliminado la chopera». «La corta de la chopera no tiene una incidencia negativa en la propagación de incendios, si acaso al contrario, debido a la eliminación de cantidades abundantes de biomasa (cada chopo puede contener hasta 2.000 kg de materia seca), así como por la discontinuidad de combustibles provocada», han aclarado.

Un «bocado» a la ladera derecha para el Centro de Recepción de Turistas cuya previsión es finalice «en agosto»

A ello se suma otra intervención que también llamó su atención. En la ladera situada a la derecha de la entrada se ha realizado «como un socavón, un mordisco a la montaña». La conquense señala que «probablemente será para algún proyecto futuro o algún centro de recepción de visitantes, pero entre una parte completamente talada y la otra en obras con la maquinaria allí la sensación era bastante desoladora», comenta. En contraposición, asegura que el entorno de la cascada y el nacimiento en sí mantienen su atractivo habitual. «La zona bonita del nacimiento sigue estando bien, como siempre. Lo que impacta es el acceso y toda la entrada al monumento natural», apunta.

A su vez la Junta ha respondido a esta cuestión que las obras observadas «corresponden al nuevo Centro de Recepción de Visitantes del Monumento Natural del Nacimiento del rio Cuervo» y que la finalización de las mismas «se prevé para finales de agosto». La citada intervención según han trasladado a este medio «cuenta con el correspondiente informe favorable del director conservador del Monumento Natural del Nacimiento del rio Cuervo y del Servicio de Medio Ambiente, aparte de otras autorizaciones necesarias para su realización».

De una zona de descanso sin sombra a un mobiliario que se recuperará tras los trabajos de poda

«Para los que somos de Cuenca y hemos ido muchísimas veces allí, la imagen choca muchísimo», explica. La visitante recuerda que la zona de entrada, especialmente el área situada a la izquierda junto al aparcamiento que estaba hasta ahora ocupada por una chopera ofrecía sombra y un espacio habitual para descansar, comer o merendar después del recorrido con las mesas y bancos situadas bajo el arbolado. Una situación que se ha transformado radicalmente porque «había mucha gente almorzando en la zona frente al restaurante, al cruzar la carretera, que la gente se había sacado sus mesas y había aprovechado que había sombra para comer». «Antes terminabas el paseo y podías sentarte a tomar algo al fresco, con sombra y rodeado de árboles. Ahora no queda prácticamente nada», ha lamentado.

En este sentido, el director conservador del Monumento Natural ha recordado que «el motivo fundamental de la visita al Monumento Natural del Nacimiento del Río Cuervo por parte de los visitantes no es merendar o hacer picnic en la zona», no obstante ha señalado que «quedan un buen número de mesas y bancos en sombra, suficientes para dar servicio a las personas que deciden visitar el espacio». A preguntas de este medio de comunicación sobre una cuestión de seguridad al cruzar a pie los visitantes la carretera para acceder a la zona de sombra situada en el restaurante frente al monumento, desde la Junta han explicado que «todavía no se han podido instalar todas las mesas que se retiraron previo a los trabajos de apeo de la chopera» y que «este efecto, en todo caso, se producirá una vez recuperado el mobiliario a su posición original». Asimismo ha indicado a los visitantes que «existe un paso de cebra que conecta el parking del Nacimiento del río Cuervo con el parking de los restaurantes» y que «se recomienda usar este paso de cebra y cruzarlo con la máxima precaución».

La Junta señala que esperarán a finales de invierno de 2027 para valorar replantar la zona

La reapertura del espacio natural se produjo este viernes después de dos semanas de cierre temporal. La Delegación Provincial de Desarrollo Sostenible informó de que los trabajos se habían centrado en la corta de la chopera afectada por el temporal de viento registrado el pasado mes de marzo, que provocó la caída de varios ejemplares y dejó el resto del arbolado en situación de vulnerabilidad. Según detalló la Junta, los daños habían generado huecos en el dosel arbóreo que incrementaban el riesgo de nuevos derribos, motivo por el que se decidió actuar «de manera preventiva» para garantizar la seguridad de los visitantes.

Sobre si se plantea la posibilidad de replantar la zona, la Junta ha aclarado a preguntas de este medio de comunicación que «se dejará evolucionar libremente hasta la finalización del invierno de 2027, para comprobar cómo reacciona la naturaleza ante la apertura de ese notable hueco en la vegetación arbórea». El conservador del Nacimiento del Río Cuervo ha asegurado que «conviene que el banco de semillas natural cumpla con su función biológica» y que «después se evaluará la posibilidad de introducir propágulos de la vegetación espontánea autóctona», es decir, partes de una planta capaces de separarse de la planta madre y desarrollarse por sí mismas para formar un nuevo individuo genéticamente idéntico.

A. M. asegura comprender que exista una razón técnica y de seguridad detrás de la actuación, aunque reconoce que la dimensión de la tala le sorprendió por completo. «Yo pensaba que el tema de seguridad iba a implicar cortar algunos árboles, pero no me esperaba llegar a un sitio de naturaleza y encontrarme prácticamente un secarral y unas obras», señala. «No pretendo alzarme en voz de nada ni cuestionar decisiones técnicas porque no soy experta y entiendo que habrá una justificación», insiste. Sin embargo, admite que le preocupa que el espacio pierda parte de su identidad si la zona termina convirtiéndose en una explanada sin arbolado. «Sería triste que se aprovechara para ampliar el aparcamiento y que todo eso se quede ya sin sombra y sin árboles durante años, porque hasta que vuelva a crecer algo ahí va a pasar muchísimo tiempo», reflexiona.

GALERÍA DE IMÁGENES DEL NACIMIENTO DEL RÍO CUERVO TRAS LA REAPERTURA