Martínez Lizán dice que el agua del Tajo-Segura habría hecho crecer los entornos de Entrepeñas y Buendía

El consejero de Agricultura llama a la solución de las desaladoras y recuerda que en primer lugar la región debe atender las necesidades de sus ciudadanos.

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha mostrado su preocupación por la cuestión hídrica señalando que ante los retos que plantea su gestión, «necesitamos criterios de coherencia e igualdad que pongan de manifiesto esa equidad que debe haber entre todos los participantes dentro del territorio». Al ser preguntado por el trasvase Tajo-Segura, el responsable regional ha recordado que Castilla-La Mancha en su conjunto es una región con poca agua como lo demuestra que está por debajo de la media en superficie dedicada a regadío.

Así lo ha destacado Martínez Lizán en el acto por el centenario de la Confederación Hidrográfica del Segura, quien además ha aseverado sobre este asunto que «si se dispusiera de esa agua, tal vez las posibilidades de ese entorno por el que transcurre hubieran sido otras muy diferentes en ese avance socioeconómico y en el crecimiento de todos los sectores, no solo el agropecuario sino todo el agroalimentario y por añadidura todo el sector servicios que pueden tener». Esta es la razón por la que ha reclamado sensibilidad «con las necesidades de una tierra que dona el elemento fundamental para generar riqueza en otras zonas».

El consejero de Agricultura ha recordado que donde nace el trasvase Tajo Segura, en los pantanos de Entrepeñas y Buendía, a pesar de tener el agua allí mismo, los pueblos aledaños se han tenido que abastecer durante mucho tiempo con cisternas, por lo que ha reclamado una regulación eficiente y coherente para dar respuesta a las necesidades de todos los ciudadanos. En ese sentido ha asegurado que la desalación «es una apuesta importantísima que Murcia puede aprovechar perfectamente por su cercanía al mar».

Martínez Lizán ha subrayado que «en Castilla-La Mancha no tenemos esa opción y lo que tenemos que hacer es, en primer lugar, atender las necesidades de nuestros ciudadanos de todo el contexto regional, también los de nuestras comarcas de Hellín, de la provincia de Albacete y de la Sierra de Segura, para garantizar esos usos, que están ofrecidos y comprometidos». Asimismo ha apuntado que «tenemos que hacerlos realidad para seguir gozando de salud socioeconómica y seguir viviendo en este territorio».

En declaraciones a la prensa, el consejero ha destacado la importancia del agua «un elemento que nos une, que es escaso y que hay que gestionar muy bien, obviamente, teniendo en cuenta las necesidades de todo el territorio». Al respecto ha recordado que la provincia de Albacete, y principalmente las comarcas de Hellín y la Sierra del Segura, forman parte de la Confederación Hidrográfica del Segura en un 25 por ciento de la gestión de la superficie, pero con la mayoría de aportación del agua de toda la cuenca, que puede alcanzar hasta un 70 o un 75 por ciento, «por tanto, Albacete y Castilla-La Mancha son una parte importantísima en la gestión hidrográfica del Segura y tenemos que ir coordinados en esa gestión».

Por eso ha asegurado que, ante los nuevos períodos de planificación, que son fundamentales para el desarrollo agronómico, «analizaremos profundamente los procesos de planificación y estableceremos las pautas que consideremos necesarias para el desarrollo de la parte que representamos, de Castilla-La Mancha y de las comarcas de Hellín y de la Sierra del Segura, porque para nosotros, nuestra ciudadanía, es lo más importante, al igual que el desarrollo agronómico de nuestra zona».

Regadío responsable

Martínez Lizán también ha explicado la apuesta del Gobierno regional por un uso eficiente del agua «un compromiso veraz» que va de la mano de los propios regantes, que en la última convocatoria de regadíos (2023) han contado con una ayuda de más de 34 millones de euros para modernizar, transformar y poner en marcha cerca de 22.000 hectáreas. El consejero ha destacado que «este es el mensaje que trasladamos y el que queremos que se entienda como un ejercicio de responsabilidad y como un compromiso con la sostenibilidad a la que nos obliga, como ciudadanos, el momento en el que nos está tocando vivir», ha explicado.