Desde el pasado domingo 22 de marzo los agricultores ya se benefician de una bonificación directa de 20 céntimos por litro de gasóleo profesional al igual que en la compra de fertilizantes. Es una de las medidas aprobadas por el Gobierno para paliar los efectos de la guerra de Irán, que se va a mantener hasta el próximo 30 junio.
Desde ASAJA creen que la medida realmente “no recoge una compensación clara, digamos, a los efectos de la guerra en el período que va a durar la guerra”, ha dicho a Voces de Cuenca, Manuel Torrero, secretario general de ASAJA Cuenca. Torrero ha explicado que en función del tipo de explotación la medida va a suponer “en el mejor de los casos” un apoyo económico de un ahorro de unos 600 euros, “no se ajusta realmente al incremento de costos que va a pagar el agricultor”, ha asegurado Torrero. Desde ASAJA lamentan que esta ayuda no compensa la subida del precio de gasoil agrícola que desde que comenzó la guerra de Irán se ha incrementado en unos 50 céntimos.
Los agricultores afrontan ahora uno de los picos más fuertes de trabajo de todo el año con labores de tratamientos de cultivos, que se han visto retrasados por las lluvias, la siembra de cultivos de primavera como es el caso del girasol en la provincia de Cuenca y la cosecha. “Una explotación agrícola de aquí a junio consume el 40% del gasóleo que consume al cabo del año”, asegura Torrero quien añade que “el planteamiento de la medida podía haber sido un poquito más ambicioso y ajustarse realmente más al incremento de costos de energía que va a tener el agricultor ahora, en el período que está durando la guerra, porque los consumos son altos”.
Platearse prescindir o reducir alguna de las labores agrícolas para ahorrar costes, no es una opción factible ya que eso puede conllevar a “una pérdida de producción, precisamente porque no has hecho un tratamiento adecuado en un momento determinado, porque te has intentado ahorrar la fertilización. En fin, es complejo establecer una relación directa entre el incremento de costos, en este caso de gasóleo, con la no realización de labores”, ha explicado el secretario general de ASAJA.
La organización agraria confía en que los precios de trigo y cereal aumenten este año, pero señalan que la crecida está siendo muy paulatina, muy lenta. “Parece que obedece más a un movimiento especulativo de suministros de energía, de esos grandes suministradores de petróleo, de gas, más que más bien a una cuestión realmente de mercado”, ha dicho Torreo quien además ha lamentado que es muy difícil que se pueda recuperar el precio del gasóleo agrícola anterior al conflicto.














