La Fiscalía solicita siete años de prisión para un hombre acusado de un delito de agresión sexual con acceso carnal y un delito leve de lesiones por unos hechos ocurridos en julio de 2022 y que serán juzgados el próximo 13 de mayo en la Audiencia Provincial de Cuenca.
Según el escrito de acusación del Ministerio Público, los hechos sucedieron sobre las 20:00 horas del 9 de julio de 2022, cuando el acusado, de nacionalidad rumana y sin antecedentes penales, se encontraba junto a un amigo en la puerta de una discoteca y coincidió con la denunciante.
La Fiscalía relata que, tras mantener una conversación y comenzar a besarse, ambos se dirigieron al interior de un vehículo. Una vez allí, el procesado presuntamente agarró a la mujer del cuello, le mordió en el labio y posteriormente le sujetó del pelo para obligarla a realizarle una felación, pese a la negativa expresa de la víctima, que le pedía que parase e intentaba apartarse.
El escrito sostiene que el acusado actuó “con conocimiento y voluntad de agredir la libertad sexual” de la mujer y que esta no pudo evitar los hechos debido a la fuerza ejercida sobre ella.
Como consecuencia de la agresión, la denunciante sufrió lesiones consistentes en un hematoma en el labio inferior y varias equimosis en el cuello, que requirieron asistencia facultativa y un periodo de curación de ocho días de perjuicio básico y dos de perjuicio moderado.
Además de la pena de prisión, la Fiscalía solicita siete años de libertad vigilada una vez cumplida la condena, así como la prohibición de acercarse o comunicarse con la víctima durante un periodo superior en seis años al de la pena de cárcel. También reclama la inhabilitación para profesiones u oficios con contacto habitual con menores durante cuatro años.
Por el delito leve de lesiones, el Ministerio Público interesa una multa de tres meses con cuota diaria de diez euros.
En concepto de responsabilidad civil, la Fiscalía pide que el acusado indemnice a la perjudicada con 600 euros por las lesiones y con 6.000 euros por daño moral.
El escrito fiscal solicita además que durante el juicio se adopten medidas para evitar la confrontación visual entre acusado y víctima, permitiendo que esta declare desde una sala distinta mediante circuito cerrado de televisión u otros medios técnicos.














