La residencia de mayores de Mota del Cuervo desmiente un brote de sarna y aclara que hay «posibles casos» sin confirmar

El centro subraya que se trata de cuatro posibles afectados aislados por precaución, mientras se realizan limpiezas exhaustivas.

La residencia de mayores Nuestra Señora de Manjavacas, en Mota del Cuervo, ha desmentido la existencia de un brote de sarna en el centro y ha asegurado que, en la actualidad, únicamente se han detectado cuatro posibles casos sin confirmar. Así lo ha explicado a Voces de Cuenca la directora del centro, Carmen García, quien ha querido salir al paso de las informaciones que apuntaban a decenas de contagios. «Es inviable que haya 80 casos porque contamos con 54 residentes», ha señalado, lamentando la alarma generada por datos incorrectos.

Según ha detallado, los cuatro residentes presentan síntomas compatibles con escabiosis, pero no existe confirmación médica definitiva. «Son posibles casos. El médico, ante la duda, considera que puede serlo y ha decidido activar el protocolo», ha indicado. Como medida preventiva, los cuatro residentes han sido aislados en sus habitaciones durante 24 horas, siguiendo el protocolo actualizado en julio de 2025. Además, se les ha aplicado tratamiento con permetrina y medicación oral, que también se ha administrado de forma preventiva a trabajadores, residentes y contactos estrechos.

Desde la residencia insisten en que las autoridades sanitarias están informadas de la situación y trasladan un mensaje de tranquilidad. «Nos han dicho que no pasa nada, que la escabiosis está a la orden del día y que no tiene que ver con la falta de limpieza», ha recalcado la directora quien también ha señalado que por el momento se desconoce si hubiera casos confirmados el modo en que el ácaro podría haber llegado al centro «puede venir en un objeto o ropa que traigan, con alguno de los trabajadores, familiares o incluso de algún residente a su paso por un ingreso hospitalario».

En paralelo, el centro ha reforzado de manera significativa las labores de desinfección, una práctica que se realiza habitualmente para mayo y que han adelantado para garantizar la seguridad. Con este fin «se ha ampliado la plantilla de limpieza y se están realizando trabajos intensivos con especial atención a textiles y superficies susceptibles de albergar el ácaro, como sillones, cortinas o ropa de cama». También se están aplicando lavados a alta temperatura y protocolos específicos para materiales que no pueden lavarse de forma convencional, como almohadas que se están introduciendo en bolsas de plástico selladas para matar al ácaro.

García ha señalado a este medio de comunicación que, con el objetivo de confirmar lo antes posible si se trataba de sarna y «dar la mejor atención posible a nuestros residentes», desde el centro se ha tratado de contratar un dermatólogo privado «para tener una atención inmediata y evitar listas de esperas de la sanidad pública», sin embargo aún no han conseguido encontrar un facultativo especializado en el cuidado de la piel que atienda por lo privado y se desplace al centro.

Asimismo, la directora ha insistido en que la residencia ha mantenido comunicación directa con las familias desde el primer momento. Se ha informado de cada caso para informar a los contactos estrechos con el fin de que acudieran a su médico y se ha distribuido una circular explicativa, además de recomendar limitar el número de visitantes simultáneos por residente. Por último, desde el centro reiteran que se trata de una situación bajo control y que todas las medidas adoptadas responden a un criterio de prevención. «Queremos insistir en que son casos posibles, no confirmados, y que se ha actuado desde el primer momento para evitar cualquier riesgo», ha concluido García.