Choque entre consejerías por el Plan de Biometano regional: hasta 60 plantas podrían instalarse en Cuenca

Sanidad cuestiona la falta de análisis sobre salud pública en el documento elaborado por la Consejería de Desarrollo Sostenible

La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha presentado el Plan Regional de Biometanización 2024-2030, que contempla la implantación de entre 113 y 280 plantas de biometano con capacidad de 40 gigavatios-hora distribuidas por todas la región. Según el documento, comarcas como la Mancha Alta de Cuenca podrían albergar entre 10 y 20 instalaciones, mientras que en otras zonas como la Serranía Alta, la Serranía Baja o la Alcarria se contemplan con una horquilla de entre 1 y 5 plantas.

En este sentido y ante este plan, la Consejería de Sanidad ha emitido un informe crítico en el que cuestiona la falta de consideración de los posibles impactos en la salud pública dentro del plan propuesto por la Consejería de Desarrollo Sostenible. En su evaluación, Sanidad señala que la documentación del Plan no contiene ninguna mención expresa a aspectos sanitarios y que no se han analizado las afecciones o condiciones relativas a la salud de las personas que pueden verse aumentadas con la presencia de estas instalaciones. Del mismo modo, Sanidad advierte que no se ha tenido en cuenta el impacto acumulado de la actividad ganadera intensiva ya existente en el territorio.

ComarcaMínimo de plantasMáximo de plantas
Mancha Baja510
Mancha Alta1020
Alcarria15
Serranía Alta15
Serranía Media15
Serranía Baja15
Manchuela510

El informe hace referencia a la posible emisión de gases como metano, amoníaco o sulfhídrico y su relación con irritaciones respiratorias y enfermedades pulmonares, citando en sus observaciones las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud sobre calidad del aire. Sanidad considera «insuficientes» los criterios establecidos en el Plan respecto a la distancia mínima entre las plantas y los núcleos de población, fijada en 2.000 metros, y llama la atención sobre la existencia de excepciones que no se detallan.

También se alerta de que la distancia prevista entre las balsas de digestato y las captaciones de agua —establecida en 250 metros— puede suponer un riesgo de contaminación persistente de masas de agua subterránea y superficial. Las balsas de digestato son grandes depósitos donde se guarda el residuo líquido que queda tras producir biogás a partir de estiércol, purines y otros restos orgánicos. De no almacenarse correctamente, el digestato puede filtrar sustancias contaminantes al suelo o al agua y emitir gases que afectan al aire. Por eso, su ubicación y gestión son claves para evitar riesgos para la salud y el medio ambiente.

El documento también recomienda que se garantice el almacenamiento de residuos en contenedores cerrados y que se consulte previamente a la ciudadanía de los municipios afectados. Sanidad expresa además su preocupación por la situación de aquellos municipios que carecen de un plan de ordenación urbanística, lo que podría obligarles a emitir informes de compatibilidad urbanística incluso en contra de su criterio.

Según han informado desde el colectivo Stop Ganadería Industrial, la Consejería de Desarrollo Sostenible habría encargado la redacción del Plan y de su documento ambiental a una empresa del sector del biogás, Biovic, mediante dos contratos menores que se licitaron de forma separada «por un importe de 15.000 euros», el máximo permitido para este tipo de adjudicaciones directas.

Colectivos vecinales agrupados en la plataforma Stop Ganadería Industrial Castilla-La Mancha con la colaboración de otras entidades como Pueblos Vivos han presentado alegaciones al documento y han lanzado una campaña de recogida de firmas, que hasta la fecha ha reunido más de 3.000 apoyos, para solicitar la retirada del Plan Regional de Biometanización. Las alegaciones pueden presentarse a través del formulario disponible en la web del colectivo.