Rujamar ha inaugurado este martes su nueva sede corporativa en la ciudad de Cuenca en un acto que ha reunido a representantes institucionales, empresarios, entidades financieras, colaboradores y trabajadores de la compañía. La apertura de estas oficinas supone un nuevo paso en la evolución de la empresa avícola conquense, que tras décadas con sus servicios centrales en San Lorenzo de la Parrilla traslada ahora su centro de gestión a la capital con el objetivo de favorecer su crecimiento, atraer talento y reforzar su estrategia empresarial.
El acto ha estado presidido por el CEO de Rujamar, Rubén Martínez, junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; el presidente de la Diputación Provincial de Cuenca, Álvaro Martínez Chana; y la teniente de alcalde del Ayuntamiento de Cuenca, Saray Portillo, quienes han coincidido en destacar la trayectoria de una empresa que se ha convertido en uno de los principales referentes del sector avícola nacional.
Durante su intervención, Rubén Martínez ha explicado que el traslado de las oficinas responde a una decisión adoptada hace dos años y sustentada en dos motivos fundamentales. El primero de ellos es la necesidad de contar con un entorno que facilite la captación de profesionales cualificados. Aunque ha reivindicado el vínculo de la empresa con San Lorenzo de la Parrilla, su «amado pueblo», ha señalado que Cuenca ofrece mayores servicios, mejores comunicaciones y una capacidad más atractiva para incorporar talento a una compañía en constante crecimiento.
La segunda razón es la bioseguridad. Martínez ha explicado que el elevado número de visitas que recibían diariamente las oficinas situadas junto a las explotaciones suponía un riesgo añadido para las granjas. En este sentido, ha destacado que separar físicamente la gestión administrativa de los centros de producción permitirá minimizar esa posibilidad de contaminación cruzada y reforzar los protocolos sanitarios que caracterizan a la empresa. «La mejor medida es no visitar las instalaciones, y con eso conseguimos que no exista esa contaminación», ha destacado.
El CEO de Rujamar ha hecho un repaso de los proyectos que la empresa desarrolla actualmente. Entre ellos ha destacado la construcción del nuevo centro experimental de Honrubia, que definió como una instalación «única en el mundo» para la investigación en sistemas alternativos de producción; la ampliación del complejo ecológico de la misma localidad, el futuro desarrollo previsto en San Clemente, el proyecto en Canarias y las inversiones que continúan ejecutándose en Mondéjar.
Asimismo, Martínez ha anunciado la creación de una sociedad conjunta entre Rujamar e Incarlopsa denominada ‘Piensos de Cuenca’, que permitirá construir en Montalbo una fábrica con capacidad para producir 600.000 toneladas de pienso al año. La instalación, ha explicado, abastecerá principalmente a las explotaciones de ambas compañías, aunque también podrá suministrar producto a terceros.
Por su parte, la primera teniente de alcalde de Cuenca, Saray Portillo, ha subrayado que la ciudad «está de enhorabuena» por incorporar a su tejido productivo una compañía nacida como negocio familiar y que ha sabido sobreponerse a momentos especialmente complicados, como el incendio sufrido hace algo más de dos años. También ha agradecido el compromiso de Rujamar con el tejido social conquense, destacando su colaboración con clubes deportivos y numerosas iniciativas desarrolladas en la provincia.
El presidente de la Diputación Provincial, Álvaro Martínez Chana, ha definido a Rujamar como un ejemplo de «innovación, sostenibilidad e investigación» dentro del sector avícola. Ha recordado que la empresa genera cientos de empleos directos e indirectos en la provincia y ha asegurado que compañías como esta representan el modelo empresarial que las administraciones quieren impulsar para favorecer la industrialización de Cuenca. Precisamente, vinculó ese ejemplo empresarial al plan de industrialización y al futuro desarrollo energético que promueve la institución provincial.
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