Entre 3 y 4 euros de ahorro sanitario a medio plazo por cada euro que se destina a la actividad física

Los empresarios de la actividad física y el deporte demandan beneficios fiscales por los gastos en servicios deportivos para luchar contra la economía sumergida y evitar el intrusismo.

La Confederación de Empresarios de Cuenca apoya la propuesta presentada por la Federación Regional de Empresarios de la Actividad Física y el Deporte de poder contar con una bonificación fiscal para este tipo de empresas.

Ceoe-Cepyme Cuenca considera lógica la petición de estos negocios de poder contar con una deducción autonómica en el IRPF por gastos en servicios deportivos.

Así se lo ha trasladado FESAD a la Dirección General de Tributos y Ordenación del Juego a través de su vicepresidente, Víctor Zafrilla en el que se han señalado una serie de argumentos que respaldan esta petición.

Esta reunión ha abierto la posibilidad de participar en posteriores encuentros con el fin de mantener un diálogo y profundizar en las posibilidades en esta medida, aunque por parte de la administración regional señalan que, aunque se estudiará la propuesta, se plantean dificultades en el contexto presupuestario actual.

Los argumentos
Entre los argumentos que ha presentado FESAD para contar con estas bonificaciones defiende que estas empresas son una inversión en salud pública, mejorando el bienestar individual, y mejorando la productividad laboral. Y es que cada euro destinado a la actividad física tiene un retorno de entre 3 y 4 euros en ahorro sanitario a medio plazo.

Además, se considera que establecer estas bonificaciones sería una herramienta contra la economía sumergida, pues esta exigencia de presentar factura oficial y pago electrónico permitirá aflorar la actividad no declarada en el sector.

Por otra parte, supone una profesionalización de esta actividad y luchar contra el intrusismo, al vincular el beneficio fiscal a centros registrados y profesionales cualificados, actuando esta medida como filtro natural frente a operadores irregulares. Por último, defienden que es un modelo ya implantado en otras comunidades como La Rioja, Comunidad Valenciana y Andalucía que ya cuentan con