La Venerable Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores y las Santas Marías encara este final de año y el comienzo de 2026 con ilusión por unos meses decisivos en su cambio de sede canónica desde la parroquia de San Román Protomártir a la iglesia de San Esteban, una decisión aprobada por una amplísima mayoría de hermanos y que será efectiva de cara a la próxima Semana Santa. Así lo ha explicado a Voces de Cuenca el secretario de la cofradía, Pablo Muñoz Miranzo.
Actualmente las imágenes titulares se encuentran en proceso de restauración en el local de la hermandad. Los trabajos, que realiza una restauradora en la propia sede de la hermandad (Calle de la Esperanza, 1) avanzan «sin problemas» según ha asegurado el secretario y se prevé que concluyan «a finales de año o comienzos del próximo», según Muñoz. La idea es que, una vez recuperadas, las imágenes regresen temporalmente a San Román «durante las primeras semanas del año» para una despedida pública de la parroquia en la que han permanecido las imágenes y que ha acogido a la hermandad desde su fundación. La cofradía tiene en mente que el día 14 de febrero, coincidiendo con el décimo aniversario de la hermandad, se haga algún acto que conmemore ambas efemérides; aunque tal y como ha aclarado Muñoz todo está «con pinzas» sujeto a los plazos de la restauración y el traslado.
Una procesión histórica por las Casas Colgadas en 2026
Además de la actividad planteada para el décimo aniversario y la despedida de la iglesia de San Román, el acto central de la efeméride tendrá lugar ya en marzo, concretamente el sábado 21 en la semana previa al Domingo de Ramos con un evento que promete ser especial: un rosario vespertino únicamente con la imagen de la Virgen procesionando para recuperar el antiguo recorrido de la procesión del Sábado Santo de mediados del siglo XX. El itinerario partiría de la Catedral y descendería hasta San Esteban pasando por las Casas Colgadas, en una estampa inédita para varias generaciones de conquenses.
Muñoz ha señalado que se tratará de un cortejo «más íntimo y austero», con la Virgen en unas andas pequeñas, rezo continuo del rosario y acompañamiento musical sobrio entre rosarios. Aunque a priori será una ocasión única y muy emotiva según afirma Muñoz, el secretario no ha descartado que en el futuro pueda repetirse en el futuro si la experiencia gusta a los hermanos. En lo referente a la participación, la hermandad invita a todos aquellos que lo deseen a acompañar a la Virgen desfilando tras ella y serán los propios hermanos quien la escolten en las filas con unos cirios que les proporcionará la cofradía.
El traslado a San Esteban, motivado por la logística e identidad de la hermandad, se producirá con la próxima puesta en andas
La fecha del traslado a San Esteban de las imágenes está prevista coincidiendo con el fin de la procesión del rosario vespertino. Así, el secretario de la venerable hermandad ha señalado a este medio de comunicación que el cambio responde a razones «de naturalidad e identidad» para que la hermandad salga en procesión desde su sede canónica en San Esteban. Además, la ubicación céntrica y la vitalidad parroquial facilitarán la participación en los actos de cuaresma y la logística anual. Muñoz ha señalado que será un desahogo para la hermandad evitar «traslados constantes de las imágenes» con el riesgo que ello supone para las tallas y que además ubicar la sede canónica en este templo «encaja mejor con el sentido de nuestra procesión». Así, el secretario ha equiparado la decisión con «independizarse de la casa de los padres» porque «aunque es algo doloroso y lo vas a echar de menos sabes que es para ir a mejor».
Respecto a la acogida de la hermandad en este templo, Muñoz ha señalado que se han reunido con algunas otras de las cofradías radicadas en San Esteban, como el Prendimiento o el Descendimiento, para coordinar su llegada. En este sentido el secretario destaca el apoyo de estas hermandades, con las que ya habrían tenido contacto previo durante la Semana Santa al haber utilizado espacios donde se ubicaban sus tallas. Así, el secretario apunta como «la acogida ha sido muy buena y nos han ayudado incluso a encontrar ubicación».
Precisamente ya se ha concluido esa tarea de encontrar ubicación definitiva para las imagénes en San Esteban, Muñoz señala que las tallas se ubicarán en una pared situada junto a la puerta trasera del templo, donde actualmente se encuentra un cuadro. Allí se instalará un nuevo altar de granito blanco, encargado a la empresa conquense Mármoles Granero. El diseño del proyecto también ha corrido a cargo de dicho negocio tras haberse consultado con el párroco de San Esteban para que encaje con el estilo de la iglesia. Muñoz ha señalado que se tratará de un altar muy sencillo elaborado en granito blanco con el escudo de la cofradía en el frontal. Dado el espacio reducido y por la situación del mismo, cercano a una zona de paso del templo, elementos como el guion permanecerán en la sede de la hermandad.
Así, con el objetivo de integrarse en la vida parroquial, Muñoz ha señalado que la hermandad asumirá las mismas rutinas que el resto de corporaciones de San Esteban desde la cuaresma, incluida la preparación conjunta para la cuaresma el martes previo al Miércoles de Ceniza, cuando es probable que ya trasladen sus andas al templo. También participarán en los Vía Crucis y actividades formativas habituales de la iglesia.










