Seis años de cárcel por dejar tuerto a un hombre durante una pelea colectiva en un pub de Cuenca

Los hechos, que se produjeron en mayo de 2023, derivaron en una sucesión de agresiones con vasos y botellas de cristal que dejaron varios heridos

La Audiencia Provincial de Cuenca ha condenado a seis años de prisión a un hombre por causar la pérdida total de visión de un ojo a otro durante una violenta pelea ocurrida en un bar de la capital conquense. Los hechos, que se produjeron en la madrugada del 21 de mayo de 2023, derivaron en una sucesión de agresiones con vasos y botellas de cristal que dejaron varios heridos, entre ellos una menor de 14 años, y han dado lugar a una compleja sentencia con varias condenas penales y cuantiosas indemnizaciones económicas.

Según recoge el relato de hechos probados en la sentencia, a la que ha tenido acceso VOCES DE CUENCA, la pelea se inició tras una discusión verbal en el interior del establecimiento. En ese contexto, uno de los acusados se levantó de su mesa y se dirigió visiblemente alterado hacia otra situada al fondo del local. Antes incluso de que llegara a ella, fue golpeado en el rostro con un vaso de cristal, que impactó directamente en su ojo izquierdo.

El golpe le provocó una perforación ocular de extrema gravedad, con pérdida total de visión, además de múltiples heridas en la cara. La víctima tuvo que someterse a dos intervenciones quirúrgicas, pasó 175 días en proceso de curación y finalmente le fue reconocida una incapacidad permanente total por la Seguridad Social.

Una pelea que se extendió por todo el local

Tras la agresión inicial, el enfrentamiento se extendió a otros clientes. Dos de los acusados comenzaron a golpearse mutuamente y, en el transcurso de esa pelea, se utilizaron de nuevo vasos y botellas de cristal como objetos contundentes. Uno de los implicados resultó herido en la cabeza y, al romperse uno de los vasos durante el golpe, los fragmentos salieron despedidos por el local.

Uno de esos cristales alcanzó a una menor de 14 años que se encontraba en el establecimiento, causándole una herida en el pómulo que precisó cinco puntos de sutura y dejó una leve secuela estética.

La Sala da especial relevancia al visionado de las imágenes de las cámaras de seguridad del bar, que permitieron reconstruir con precisión la secuencia de los hechos y atribuir a cada acusado su participación concreta en la pelea, descartando versiones exculpatorias y aclarando quién causó cada una de las lesiones.

No fue una mera riña tumultuaria

La Audiencia rechaza que los hechos puedan calificarse como una mera riña tumultuaria. Aunque hubo una pelea colectiva, el tribunal subraya que en este caso se conocen perfectamente los autores de las agresiones y los resultados concretos causados a cada víctima, lo que obliga a aplicar los delitos de lesiones correspondientes.

Tampoco prospera la alegación de legítima defensa planteada por varias defensas. El tribunal considera probado que no existió una agresión ilegítima previa que justificara el primer golpe con el vaso, ni que la respuesta violenta posterior fuera necesaria o proporcionada.

Sí se ha tenido en cuenta, no obstante, que todos los implicados habían consumido alcohol. Esa circunstancia ha sido valorada como una atenuante analógica de embriaguez, lo que ha permitido moderar las penas dentro de los márgenes legales.

Condenas e indemnizaciones

El principal acusado ha sido condenado por un delito de lesiones muy graves, al tratarse de la pérdida de un órgano principal —el ojo—, a la pena de seis años de prisión, además de otros seis meses por un delito de lesiones. Deberá indemnizar a la víctima principal con 212.960 euros y a la menor herida con 1.350 euros.

Otro de los implicados ha sido condenado a dos años de prisión por causar lesiones con un objeto peligroso, mientras que un tercero ha recibido una condena de multa por un delito leve de amenazas, tras realizar gestos intimidatorios al abandonar el local.

Otros acusados han resultado absueltos de parte de los cargos al no quedar acreditada su intervención directa en determinadas lesiones.

La sentencia, dictada por la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cuenca el pasado 25 de noviembre, no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha.

¿Por qué perder un ojo se considera una lesión muy grave?

El Código Penal castiga con penas especialmente elevadas las lesiones que provocan la pérdida o inutilidad de un “órgano principal”. La jurisprudencia considera que el ojo es un órgano principal, aunque exista otro ojo sano, porque cada uno tiene funcionalidad propia e independiente.

No es necesario que exista una pérdida absoluta: basta con una disminución muy significativa y definitiva de la capacidad visual. En este caso, la pérdida total de visión del ojo izquierdo encaja plenamente en el delito de lesiones muy graves del artículo 149 del Código Penal, castigado con penas de entre seis y doce años de prisión.

Además, el tribunal subraya que vasos y botellas de cristal pueden considerarse “objetos peligrosos” cuando se utilizan de forma violenta, ya que combinan un efecto contundente y cortante con un alto riesgo de causar daños irreversibles, como finalmente ocurrió.