El Ayuntamiento de Cuenca se ha comprometido a estudiar el modo de mejorar la conexión al Hospital Universitario (HUCU), poniendo sobre la mesa una nueva conexión peatonal y para el tráfico rodado con una pasarela que conectaría desde el barrio de Cañadillas hasta el HUCU; la inclusión de una mejora en el transporte con la redacción del nuevo contrato y el estudio de soluciones puntuales hasta entonces con la coordinación con las diferentes administraciones para ello; e instar al Sescam a cumplir con lo establecido en la Ley de Movilidad Sostenible elaborando e implementando un plan de movilidad para los trabajadores del centro sanitario dentro del plazo legal de 24 meses, antes de diciembre de 2027.
Dicha propuesta ha sido presentada por el Grupo Municipal Cuenca en Marcha-Unidas por Cuenca y ha sido aprobado con 13 votos a favor gracias a la unión de los síes de los grupos municipales Popular, Vox con los del grupo proponente. Además, la propuesta ha recabado 11 abstenciones del Grupo Municipal Socialista y Marta Tirado, única concejal presente de Cuenca Nos Une.
Cuenca en Marcha subraya la movilidad sostenible como problema de fondo
María Ángeles García, portavoz de Cuenca en Marcha, ha señalado que su moción llega a pleno debido a una «deficiente planificación urbanística» con un centro sanitario cuya construcción se ha realizado «de forma periférica, lejos del centro de la ciudad y sin garantizar alternativas de movilidad adecuadas y sostenibles», ha señalado la concejala. García ha apuntado que la decisión de la ubicación unida a una «falta de planificación adecuada del transporte público previa» ha generado «una dependencia casi absoluta del vehículo privado, tanto para los usuarios del centro sanitario como para el personal sanitario que en él trabaja».
En lo referente a la dependencia del vehículo privado, García ha subrayado que «a pesar de que el HUCU cuenta con 1.100 plazas, sin contar las ampliaciones en el espacio de tierra que se han hecho, este número ha resultado insuficiente para absorber la demanda real». En consecuencia, la concejala ha apuntado que la consecuencia directa es «la saturación del estacionamiento casi todos los días, que se estacionen fuera de las zonas habilitadas para ello, o que personas que en muchos casos se encuentran en situaciones de especial vulnerabilidad por motivos de salud» tengan que acercarse caminando desde el punto donde estacionan.
Desde Cuenca en Marcha se ha defendido que las ampliaciones puntuales del aparcamiento no solucionan el problema de fondo, al perpetuar un modelo de movilidad insostenible, y se han reclamado soluciones estructurales que reduzcan la dependencia del coche privado. En este sentido, se ha puesto el foco en la falta de conexiones peatonales seguras y directas con barrios cercanos como Cañadillas o Fuente del Oro, lo que obliga a utilizar el coche incluso para trayectos cortos.
Por ello, la moción ha recuperado un ruego aprobado en junio de 2025 para estudiar la construcción de una pasarela que conecte el hospital con estos barrios, una actuación que, según ha denunciado el grupo proponente, no se ha materializado hasta la fecha. Asimismo, se ha recordado la obligación establecida en la Ley de Movilidad Sostenible para que grandes empresas y entidades públicas elaboren planes de movilidad para sus trabajadores antes de diciembre de 2027, una exigencia que consideran plenamente aplicable al Hospital Universitario de Cuenca y al Sescam.
De la necesidad de mejorar el transporte urbano a la modificación de líneas «a costa de otras»
Durante el debate, los distintos grupos municipales han reconocido los problemas de accesibilidad y movilidad del hospital, aunque han discrepado sobre las soluciones concretas. Desde Vox y el Partido Popular se insistió en la necesidad de ampliar el aparcamiento ante el carácter provincial del hospital y la llegada de usuarios desde toda la provincia. Además, los populares han subrayado la importancia de «aspirar a que todos los barrios de la ciudad estén bien conectados con este centro sanitario», en palabras de su concejal, Agustín Segarra.
Por su parte, el Grupo Municipal Socialista y, concretamente su concejal de Movilidad, Héctor Serrano, ha defendido que la competencia del transporte urbano corresponde al Ayuntamiento y ha recordado la existencia de un contrato vigente que limita las modificaciones del servicio señalando las ya introducidas que han mejorado la frecuencia a la estación de Alta Velocidad y han dado servicio a barrios a los que antes no llegaba el autobús urbano. Haciendo un repaso por la situación del transporte urbano, Serrano ha apuntado a la existencia de un «problema estructural de base en la movilidad urbana de la ciudad» que señala es «la actual existencia del contrato de transporte urbano, que finaliza en octubre del próximo año y que ha quedado obsoleto y que por muchas modificaciones que se pretenden hacer resulta claramente insuficiente para prestar un servicio acorde a la trama actual urbana de la ciudad». El edil ha apostillado que «cualquier modificación al mismo va a producir que el aumento de frecuencias en unas líneas suponga disminuir en otras».
Tras debatirse las diferentes perspectivas, la moción presentada se ha modificado en dos de los tres puntos. Así, de pasar de solicitar una adecuación del transporte urbano, se ha pasado a que dicha petición sea extensible al «transporte público» en cooperación con otras instituciones. En segundo lugar, en lugar de plantearse directamente la obra de conexión con Cañadillas y que sea una plataforma exclusivamente peatonal, se solicitará que se estudie la viabilidad del proyecto y que también contemple al tráfico rodado. Por su parte, el tercer punto que instaba al Sescam a cumplir la Ley de Movilidad Sostenible mediante la elaboración de un plan de movilidad para sus trabajadores se ha mantenido tal cual lo planteó el grupo proponente.










