«El balance ha sido francamente espectacular y ha superado todas las expectativas». Así define la campaña de excavaciones de este verano en el yacimiento de Las Hoyas, en el municipio de La Cierva, su codirector, Jesús Marugán. Los trabajos han vuelto este año tras el parón del 2024 por la falta de financiación del Plan Nacional de la Agencia Estatal de Investigación y el retraso de fondos de la Junta de Comunidades.
Las excavaciones se realizaron del 13 al 27 de julio con una treintena de estudiantes participantes, así como profesionales internacionales que han aportado su granito de arena en el desarrollo del nuevo enfoque para esta campaña, donde la geología y la digitalización han sido las protagonistas. «Ha sido tanto fructífero como agotador», destaca el codirector, ya que han retomado la dinámica con un grupo de excavadores «muy grande» y durante dos semanas.
Jesús Marugán destaca que el aspecto digital ya se ha puesto en marcha, con avances desde la Universidad Autónoma de Madrid a través de un proyecto y la formación de un investigador. Los trabajos, que forman parte del Plan Nacional, consiste ayudarse de fotografías y un dron para «registrar eventos en capas de superficie que vamos abriendo». El resultado se filtrará a través de inteligencia artificial de reconocimiento de imagen para que ayude en el proceso de toma de datos. «El formador tiene que entrenar al algoritmo para luego aplicarlo en el campo», cuenta el codirector del yacimiento.

En cuanto a la extracción de fósiles, Marugán resalta que los resultados han sido «espectaculares», pues han conseguido más de 500 piezas «con una diversidad biológica muy llamativa», que irán a la colección del Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha (MUPA). «Toda la diversidad del humedal representada en peces, vertebrados, insectos, artrópodos, plantas… se ha encontrado», subraya el codirector, que le sigue sorprendiendo, dice, la preservación de los detalles.
Asimismo, este año también ha habido «mucha más geología» en los trabajos, en los que han conseguido «más datos de lo que nos esperábamos». «Colegas» expertos en geoquímica han visitado durante esos días el yacimiento para correlacionar la dinámica del agua dentro del sistema; analizar los restos con sedimetodología; y muestrear aspectos de la geoquímica relacionados con la preservación «exquisita» de los detalles en los fósiles.
«El salto que vamos a dar de comprensión del sistema nos tiene un poco abrumados», sostiene Jesús Marugán.
Los perfiles de los excavadores han sido tanto nacionales como internacionales, de países como Inglaterra y Alemania, y estudiantes, fundamentalmente geología y biología, así como de ambientales, y de todos los niveles, de grado a máster.
Siguientes pasos
El codirector de Las Hoyas incide en que «lo más bonito» de este proyecto será «relacionar los eventos que nos están contando los fósiles del sistema, de dónde, cómo vivían y por qué morían, con la dinámica ecológica y climática, es decir, cuándo era verano e invierno, cuándo había más o menos agua, de dónde venía…».
Jesús Marugán cuenta que ahora toca «muchos meses de laboratorio» para analizar los restos y los materiales que han sacado. Espero que esperan un resultado preliminar a principios del 2026, «aunque son tres años de trabajo de análisis». Destaca que han dado el primer paso, «aunque es un salto porque nunca lo habíamos hecho», pero «de primeras nos va a decir por dónde tirar los siguientes trabajos para afinar aspectos el próximo año».
Balance «espectacular»
El codirector de Las Hoyas ha destacado el número de visitantes que ha ido a descubrir los trabajos paleontólogos en el yacimiento. Además de las puertas abiertas organizadas por el MUPA, también han colaborado con el municipio de La Cierva para participar en una de las jornadas de sus fiestas, a las que se apuntaron en torno a 80 personas a visitar los trabajos. «Ha sido muy bonito poder intercambiar nuestra experiencia con la gente y que tiene una acogida muy buena, a pesar del calor», destaca Marugán.
La novedad este año, además, es que los paleontólogos se han alojado en el municipio de Fuentes, «que nos ha encantado porque también ha sido una experiencia de intercambio muy interesante, con una acogida muy cálida».