El Festival de Las Casas Ahorcadas de novela negra cierra por todo lo alto su edición del 2026

Mesas redondas, conversaciones con autores y el premio Bevilacqua a Claudia Piñeiro han puesto punto y final a esta última edición del festival.

Este sábado el Festival Internacional de las Casas Ahorcadas ha clausurado su edición número 13 con el cartel de completo en todas las actividades desarrolladas en esta última jornada, que ha concluido con la entrega del premio Bevilacqua a Claudia Piñeiro. El último día del festival comenzó en la Casa del Corregidor, donde los lectores mantuvieron un encuentro internacional con Gianrico Carofiglio. En él se comentó cómo el libro Con los ojos cerrados, una de las entregas de su abogado Guido Guerrieri, abrió el camino hacia una legislación contra la violencia de género en Italia, algo que no existía en su país hasta ese momento.

Este tipo de violencia es también protagonista de su última novela, El horizonte de la noche y ha adelantado que también tiene pensado escribir un libro para jóvenes sobre este tema sobre el que siente especial indignación. Carofiglio también ha conversado con los asistentes sobre su experiencia como fiscal antimafia en una apasionante charla con el que hoy uno de los mejores autores europeos del género negro 

LLENO EN AGUIRRE PARA CERRAR EL FESTIVAL

Ya por la tarde, en el Centro Cultural Aguirre, el festival registró lleno desde el inicio para las tres actividades organizadas para completar la programación. Ante un entusiasmado público, Berna González Harbour y Lorenzo Silva hablaron de sus respectivas novelas y de temas variados como qué es lo que hay dentro de las casas y la sociedad, y la investigación en pandemia. Por su parte, Noemí Truijio ha trasladado el mensaje central de su libro La innombrable, escrito junto a Lorenzo Silva, que incide en la necesidad de sensibilizar sobre el tema de la prostitución.

En la siguiente mesa, centrada en la investigación y la ciencia forense, la periodista Cruz Morcillo, experta en tribunales, ha desvelado que «todas las noticias que se cuentan de crímenes dejan muchas cosas sin contar», y eso le ha llevado a querer contar en sus libros esas omisiones. La lingüista Sheila Queralt ha reflexionado sobre cómo muchas veces los crímenes empiezan con las palabras y el capitán Óscar Palomares, autor de una obra sobre la criminalística en la Guardia Civil, ha señalado que, hasta la fecha, no se había abordado este enfoque en ningún libro, algo que ahora se ha subsanado y contribuirá a conocer mejor este campo de trabajo de la Benemérita.

El broche final del Festival de Las Casas Ahorcadas ha sido la entrega del premio Bevilacqua a la escritora argentina Claudia Piñeiro, homenajeada por el público del Centro Cultural Aguirre y por el director del club de lectura, Sergio Vera. Piñeiro conversó sobre su trayectoria y en especial de su novelaLa muerte ajena. La autora comentó que la mayoría de sus novelas giran en torno a mujeres explicando que aunque «también hay hombres, las mujeres son más interesantes», cree la autora. Con las firmas de libros y la tradicional foto de familia ha cerrado el festival su edición de 2026.