21/01/2018 MTBlog
Aitor Anguiano
Aitor Anguiano
Hay vida más allá de las barritas

En este ocasión, nos hemos salido del guión en MTBlog y aprovechando el cumpleaños de Manolo (¡Felicidades!) hemos optado por celebrarlo con un almuerzo por todo lo alto que ha resultado memorable. De saltarte las lágrimas de la emoción. Ya está bien de barritas energéticas, bidones de agua, geles...que sí, que serán lo más adecuado para el rendimiento deportivo pero son muy tristes.

Para ir haciendo hambre, Javier, Manolo y yo hemos optado hoy por una ruta sencilla pero muy agradable. Ideal para aquellas personas que se estén iniciando en esto de la bici de montaña: sin grandes desniveles, sin grandes distancias, sin complicaciones técnicas, bonitos paisajes fluviales...La ruta nos lleva por las dos márgenes del río Júcar: margen izquierda en la ida y margen derecha en la vuelta. El recorrido comienza por la carretera de la Sierra en plena Hoz del Júcar para enlazar, tras el puente de Valdecabras, con el Camino del Agua que nos acompañará, salvo el paréntesis de una senda cerca de la orilla del río, hasta el puente de Mariana donde cruzaremos el río a la otra orillla. Hasta entonces, ausencia total de dificultades salvo, por decir algo, el frío que con la humedad del río parece que resulta más acusado. Desde el puente de Mariana la ruta discurre por la margen opuesta del Júcar muy cerca de la orilla donde se puede apreciar el bajo nivel de agua que lleva el río. Pocas lluvias y escasas nieves hacen mella en el caudal del Júcar cuyos fondos se aprecian perfectamente en numerosos puntos. Además, las zonas someras y vados poco profundos resultan hábitats adecuados para especies como la garza real que nos encontramos cerca de la central de La Torre. Tras atravesar un interesante quejigar nos plantamos junto al puente del Chantre. Lamentablemente, sigue estando igual (o incluso algo peor por el paso del tiempo) que cuando sufrió un derrumbamiento parcial en abril de 2013. Hace casi... ¡ cinco años !. Una pena.

Desde este punto, nos hemos plantado enseguida en la 'zona cero' de la jornada: El Ventorro. Un clásico. Aquí nos hemos 'apretado' un glorioso almuerzo consistente en su clásico lomo a la plancha con un par de huevos fritos, patatas a lo pobre  y unos pimientos. Total 'ná'. Y todo ello acompañado con un 'frasca' del lugar para pasarlo. Por lo que podemos ver un menú completo: proteína animal y vegetal, hidratos de carbono, taninos para el sistema cardiovascular....muy sano todo...jojo. Os podéis imaginar que tras semejante festival gastronómico sólo nos han quedado ganas de dejarnos llevar, carretera abajo, hasta la ciudad reconfortados por el sol del mediodía. Eso sí, más a gusto que en brazos. 


(AQUÍ PODÉIS CONSULTAR TODOS LOS DATOS DEL RECORRIDO: TRACK, MAPA,...)

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