20/02/2014 Despacito y buena letra
Ana Bordallo
Ana Bordallo
¿Estamos educando a todos?

El artículo de hoy quiero dedicarlo a una pequeña reflexión tras el cortometraje ganador de un Goya hace unos pocos días: Cuerdas. La tierna historia que en él se cuenta está emocionando a muchas personas, yo entre ellas. Por eso, me gustaría compartir mis pensamientos tras ver este corto, y recibir también los vuestros, puesto que es evidente, no nos ha dejado indiferentes.

En primer lugar, aplaudo la temática abordada en este corto, ya que acerca una realidad muy poco conocida y valorada: la vocación al cuidado, educación y amor a aquellos que son diferentes, que presentan unas necesidades “especiales”. Desde aquí quiero reconocer la labor de esos cuidadores y maestros  que lejos de ver en esos niños una carga, los ven como seres extraordinarios, un verdadero motor para dar lo mejor de sí mismos y poder satisfacer así esas necesidades llamadas especiales.

Aparte de la bonita amistad que nace entre estos dos niños, yo no he podido evitar fijarme en el papel del centro educativo al que asisten. Se deja entrever que no es el sitio más adecuado, que se carecen de los recursos necesarios para poder atenderle bien, se ubica al niño con la parálisis al final del aula, en el patio se le coloca “para que al menos le dé el sol”… Pero, ¿es esto suficiente? Parece que si no llega a ser por María, la niña que se hace su amiga, ese niño estaría solo, quizá asistencialmente atendido, pero no educado…. Quiero pensar con esto, que el corto también supone una crítica a los recortes en educación, a la situación actual de muchos centros educativos, que aunque acojan, incluyan y quieran, realmente no pueden ofrecer una auténtica y completa  atención a la diversidad.

No quiero caer en lamentaciones económicas o políticas. Propongo mirarnos el ombligo y reflexionar sobre lo que está en nuestras manos, lo que podemos hacer con los recursos de los que disponemos, aunque estos sean evidentemente insuficientes. Que cada vez que nos encontremos un niño con ciertas dificultades pensemos en que el mejor recurso del que disponemos somos nosotros mismos, la entrega personal en una profesión que es más que un trabajo, que es un modo de ver a los demás, de ver la vida, y que además, seamos creativos y nos acordemos de esta historia y de todo lo que se puede hacer con tan sólo una cuerda…

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