18/06/2017

Xofoko, unos debutantes con experiencia que llevan en sus venas el rock conquense de los 90

Joaquín Blas, Diego Collados, Miguel Ángel de la Torre y Pablo Anula estrenarán grupo el 24 de junio en el Babylon Festival, pero acumulan muchos conciertos a sus espaldas con bandas como Intrusos, Kuero y Kalibre

A pesar de ser el grupo más joven de todos los que forman parte del cartel, la presencia de Xofoko en el Babylon Festival ha despertado altas expectativas porque sus componentes han sido protagonistas y testigos de la efervescencia del rock callejero en los noventa conquenses. Joaquín Blas, Diego Collados y Miguel Ángel de la Torre subieron muchas veces a los escenarios en aquellos años de la Cuenca underground, formando parte de Intrusos, Kalibre 12 y Kuero, grupos de la tierra que todavía prevalecen en la memoria colectiva de seguidores que ya han cumplido e incluso superado ampliamente los cuarenta. Pablo Anula, el más joven de la banda, los vio primero a todos ellos desde la arena, bailando pogos y entonando sus canciones en primera línea del frente, pero también tuvo tiempo a subirse a las tablas con los Kalibre y con Tallent Not Necessary antes de que aquella época de calles punk, imperdibles en el lóbulo, litronas, 'eles', himnos de insurrección y música en los parques y las plazas se desvaneciera, llevándose la marea a los grupos y locales que pusieron banda sonora a un tiempo que ya no volverá. ¿O tal vez sí?

La cita con Diego, Miguel y Anula es en la terraza del bar Xúcar. Blas no puede asistir por motivos laborales, "es el que más trabaja de Cuenca", comenta Anula. En la mesa hay un pincho de salchichas con patatas y botellines y fantas de limón a partes iguales, porque los años pasan tanto para los entrevistados como para el entrevistador. Ya con la grabadora en marcha empiezan a florecer los recuerdos de aquel rock noventero. Miguel, batería de Kuero, se acuerda de que antes de que ellos aparecieran ya había otros grupos pioneros, "como los Tintorrock y los Krak". Intrusos, banda de Blas, hizo de enlace con esa generación liderada por Kuero, Amenaza y Kalibre 12, que surgió precisamente tras un concierto de la banda de Miguel en el Baccus, local del Pozo de las Nieves que ahora ha reabierto sus puertas, excepción en una ciudad en la que han ido cerrando bares y salas que daban conciertos, "como el bar del Chino, el Topoba, el Metrópolis... y el Babylon".

Anula se acuerda de su debut a los 19 años Kalibre en el desaparecido El Abordaje, en el que fue un intento de regreso de esta banda de punk rock. Disfruta como un niño de las anecdotas que cuentan de cada día sus compañeros, especialmente las de Miguel, que ha estado veinte años tras una batería.

La falta de lugares donde tocar es uno de los problemas que tienen que afrontar los grupos que hoy en día nacen en Cuenca. "El otro día fuimos al Ayuntamiento para preguntar si podíamos tocar en las carpas de San Julián y nos dijeron que no se hacen porque eran competencia desleal con los grupos grandes, ¿cómo pueden decir eso?", lamenta Miguel. Pubs del Casco como Los Clásicos, Vaya-Vaya y Rothus y otros del centro como La Sede y Directo Cuenca programan música en vivo, pero no hay ninguna gran sala en la ciudad desde el cierre de la Babylon.  Esta situación permitirá a los Xofoko debutar a lo grande, abriendo en la Plaza de Toros de Cuenca un festival en el que se esperan unas 3.000 personas. "Estamos flipando, porque montamos un grupo hace seis meses y debutamos en el Babylon Festival... ¡Y ya no queda nada!".

Anula relata cómo los cuatro componentes de la banda, que entonces todavía no tenía nombre, comenzaron a reunirse para tocar en el Centro Joven, "un sitio que la gente no valora lo suficiente, los grupos tienen un espacio en condiciones y material modesto pero suficiente para empezar a ensayar". Los encuentros para tocar fueron cada vez más frecuentes y el proyecto cogió forma y aunque Diego confiesa que "es un milagro que el grupo siga, porque hemos tenido muchas broncas", Miguel apunta el lado positivo, "todas las broncas han sido al principio y por wassapp". Hasta con el nombre hubo debates encendidos. Anula también espera que "como hemos tenido todas las discusiones al principio, a partir de ahora nos vaya a ir bien".

"No es lo mismo juntarte con cuatro amigos músicos y pasar el rato tocando versiones de La Polla, esto ha sido empezar de cero y con canciones propias", reconoce Anula, pero Miguel explica que los ensayos se notan y el grupo va cogiendo cuerpo antes del estreno, "aunque nervios siempre se sienten, sobre todo cinco minutos antes de subir al escenario". Él y Diego coinciden en que afrontan esta cita "incluso con más ilusión que antes" y piden que la gente sea puntual y esté allí a las siete de la tarde para no perderse nada del espectáculo.

"No queremos ser un grupo de versiones, al final la gente se lo pasa bien pero no has creado nada"

Una de las apuestas más arriesgadas de Xofoko es precisamente que se han decidido a lanzar sus propias composiciones, escritas en este caso por Diego. "No queremos ser un grupo de versiones, al final la gente se lo pasa bien pero no has creado nada", opina el cantante del grupo. "Creemos que un grupo de versiones es un grupo sin identidad, aunque sean muy buenos y lo hagan incluso mejor que los artistas originales", insiste Miguel, que no obstante anuncia que habrá "una sorpresa", en el concierto que Diego cree que la gente de Cuenca "va a agradecer mucho". Por el momento han promocionado a través de las redes sociales dos de los doce temas que forman ya parte de su repertorio.

Diego ha intentado alejarse de la nostalgia de los años en los que componía para Kalibre "con el Hortelano, que en paz descanse". Desde entonces también ha enriquecido sus gustos musicales y su mentalidad. "Eso es la madurez, no quedarte encerrado a escuchar lo mismo siempre, que es lo que haces cuando eres más joven",añade Anula.

Sí que hay cierta coincidencia con aquella época en la apuesta por letras reinvidicativas, "no tanto de política pero sí sobre la forma de pensar de la gente". El acoso escolar, el maltrato a los animales y la violencia contra la mujer son algunos de los temas que aparecen en el repertorio.

Además de las letras, el grupo también ha tenido que definir su sonido, porque había dos corrientes en el seno de Xofoko: "A Miguel y a Blas les tira más el rock'n roll y el heavy mientras que a Pablo y a mí nos gusta más el punk y el ska, pero de la fusión de estos dos estilos está saliendo algo muy chulo que puede gustar a todo el mundo, no nos queremos encasillar", explica Diego. "Hemos sacado canciones de muchas temáticas y estilos, incluso alguna más tranquilita, hay mucha variedad".

"En unos meses estamos consiguiendo cosas que a muchos grupos les cuesta años"

Xofoko nace con vocación de continuidad y la idea es grabar el disco cuando termine el verano y mientras tanto seguirán buscando lugares para tocar. Ya está confirmada su presencia en el Alcarria Rock de Torralba y en Chumillas. Y eso lo han conseguido sin haber tocado nunca, "estamos consiguiendo cosas en unos meses que a muchos grupos les cuesta años", señala Diego. A Miguel, que calcula que iban a tardar al menos cuatro años en arrancar, le vienen los recuerdos de sus primeros conciertos con Kuero fuera de la región. "Salimos gracias a Maniática, los trajimos a tocar a Los Clásicos y gracias al buen rollo que hicimos nos llevaron a tocar al Casar Popular de Valencia, ahí es donde Kuero empezó a hacerse hueco a nivel nacional, Maniática fue el primer grupo que apostó por Kuero, luego nos lo curramos nosotros pero la puerta grande la abrieron ellos".

Consideran los Xofoko que el Babylon Festival, que les ha dado la oportunidad de tocar antes incluso de saber cómo suenan, les está sirviendo de plataforma de lanzamiento y alaban a grupos que trabajan mucho la promoción. "Nosotros siempre hablamos de Fizzy Soup, porque son un ejemplo de cómo se mueven, como se promocionan con muy poco y fíjate, vamos a debutar con ellos", celebra Anula. "Ahora son las redes sociales, antes era poner carteles en las calles y los bares e irte a Correos con una caja de maquetas para enviar a todos los fanzines y revistas...", rememora Diego. "Cuando sacamos al Filo de los Posible con Kuero enviamos dos cajas de maquetas, era otra forma de trabajar", añade Miguel.

Saborea el batería esta nueva época en la música: "Somos más maduros, lo vives mejor, cuando eres más joven tienes la cabeza como un bombo y ahora lo sientes más". También Diego afronta de otra forma esta etapa y confiesa que recientemente escuchó una maqueta de Kalibre 12 que circula por Youtube "¡Y madre mía, éramos muy punkis, era muy de chillar, ahora intento hacer algo más melódico!". Anula considera que "¡esa cinta es mítica, con esa volví a escuchar a Kalibre!".

Sí que esperan que en el Babylon Festival se reviva en cierta manera ese ambiente de los noventa en el que coincidían en los concierto fans de diferentes estilos musicales. "Nosotros somos los más rockerillos, los Fizzy hacen un pop-indie y luego ya viene Vendetta que hace ska y Eskorzo y La Raíz que apuestan más por el mestizaje", dice Miguel.

El 24 de junio será la primera parada en la carrera musical de los Xofoko, "que llegará hasta donde podamos llegar, señalan Diego y Miguel. "Cuando eres músico lo que quieres es tocar, no estar todo el día en el ensayo y hay que salir, porque en Cuenca realmente no puedes tocar más de dos veces al año porque la gente se cansa", apunta Anula. El objetivo es al menos acceder a los festivales que hay en la provincia y en la región, en la medida que lo permitan también las responsabilidades familiares y laborales.

"¡Antes nos preocupábamos más por las borracheras y las resacas, ahora nos preocupan los hijos y las borracheras de nuestros hijos cuando crezcan!", bromean los Xofoko. Serán sus pequeños los que ocuparán las primeras filas de la Plaza de Toros de Cuenca y salvo el caso de la hija de Miguel, que sí que pudo ver a su padre tocando con Kuero, será la primera vez que verán a sus padres subidos a un escenario.

"Va a ser especial por eso, nuestros críos son los que mejor se saben nuestras canciones", considera Anula. "¡A mí mi hija me dice 'papá, tenéis que hacerlo bien que váis a tocar con un grupazo que es La Raíz, a ver sí vais a quedar mal'!", desvela Miguel. La hija de Diego es pesimista, "dice que nos vamos a quedar en blanco". Se ríen todos con los comentarios de sus vástagos y aunque no lo dicen, saben que será un gran concierto y que el público entregado y la experiencia que atesoran se unirán a las ganas de tocar para imponerse a los nervios cuando salgan al escenario.

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