25/06/2017

La sequía deja al descubierto el puente de la antigua N-III que sumergió el embalse de Alarcón

El agua que acumula este pantano ha descendido desde los 617 hectómetros cúbicos del 22 de junio de 2016 hasta los 401 actuales

Foto: Esteban de Dios

La Real Academia Española define la sequía como "tiempo seco de larga duración", y atendiendo a los registros de lluvia que ofrece la Agencia Estatal de Meteorología, estamos sin duda en una época en la que las precipitaciones escasean en la provincia de Cuenca. Una muestra de ello es el borrador que maneja la Confederación Hidrográfica del Júcar para solicitar la prórroga de sequía en su vertiente hasta el fin del año hidrológico el próximo 2018. 

Esto se ha hecho notar tanto en los cauces de los ríos como en el agua embalsada de los diferentes pantanos de la provincia. En el de Buendía, el agua ha mermado desde los 356 hectómetros de hace un año hasta los 219 actuales, situándose al 13% de su capacidad. En Contreras, las reservas han mermado desde los 180 hectómetros que registraban hace 365 días hasta los 137 actuales, 16% de su capacidad.

El pantano de Alarcón tampoco ha podido esquivar la sequía y en un año ha pasado desde los 617 hectómetros hasta los 401 de esta semana, estando al 35% de su capacidad. Una merma de agua que ha provocado que la antigua carretera N-III vuelva a salir a flote, tal y como han capturado vecinos de la localidad vecina de Villaverde y Pansaconsol.

La N-III, la carretera Madrid-Valencia que atravesaba –y en algunos tramos aún lo sigue haciendo– La Mancha conquense, fue confeccionada bajo el Circuito Nacional de Firmes Especiales, creado el 10 de febrero de 1926 por Real Decreto Ley promovido por el Ministerio de Fomento de aquella época. El firme original transcurría hasta Cervera del Llano, y una vez allí continuaba a Olivares de Júcar (por la actual CM-2103) para llegar a Valverde de Júcar.

La construcción del Embalse de Alarcón en los años cincuenta provocó el desvío de esta carretera, que pasó a transcurrir por la margen derecha del río Júcar, en lugar de la izquierda. El desvío se encuentra a la altura de la localidad de Cervera del Llano, desde la cual pasaba a ir hasta La Hinojosa, La Almarcha, Honrubia y la presa del pantano en las inmediaciones de Alarcón para continuar con su trazado original en Motilla del Palancar.

 

La carretera se adentraba en el actual embalse, y atravesaba el Júcar por un puente que hoy en día sigue existiendo y que desde hace unas semanas ha vuelto a recibir los rayos del sol, tal y como se aprecia en la primera imagen del Instituto Geográfico Nacional del año 1945 comparada con la segunda del año 2014 y en el siguiente reportaje del NO-DO.

Pero la construcción del embalse de Alarcón no solamente dejó bajo las aguas del Júcar este tramo de la N-III, si no que la localidad de Gascas también quedó sumergida para siempre. Pero ello no significa que se haya olvidado, puesto que cada año desde el 2010, el primer sábado de agosto tiene lugar en Olmedilla de Alarcón una fiesta en homenaje a los gasqueños y sus descendientes. La inauguración de un monolito en aquel año, en el punto de la orilla del pantano más cercano al pueblo, originó un encuentro que, desde entonces, se viene repitiendo por iniciativa del ayuntamiento de Olmedilla, donde se instalaron algunos de los gasqueños cuando marcharon del pueblo.

Galería

Promedio (0 Votos)
La valoración media es de 0.0 estrellas de 5.
comments powered by Disqus