19/06/2017
Opinión

¿Qué nota se merece la política educativa en Castilla-La Mancha?

Una vez que hemos llegado al ecuador  de la legislatura  y se aproxima el fin de curso, todos los ciudadanos necesitamos saber cómo avanzan, si es que lo hacen, los compromisos electorales del Gobierno de Castilla-La Mancha en materia educativa para poder calificar la gestión que se está realizando de esta importante materia. 

Para otorgar esta calificación es necesario: conocer la situación de partida a través de una evaluación inicial, tener en cuenta todos los esfuerzos  realizados y valorar los datos objetivos.

Empecemos por la evaluación inicial. En este punto, cabe resaltar como el Gobierno actual tuvo la suerte de encontrarse en junio de 2015 con una región a pleno rendimiento, con crecimiento económico y una importante  creación de empleo. No se encontró, pues, con la situación tan precaria que halló el Gobierno de Cospedal en 2011, cuando Castilla-La Mancha era la región con más déficit de España (7,8%), la segunda comunidad autónoma más endeudada y había más de 4.000 millones de euros de facturas en los cajones sin contabilizar y sin pagar. Situación que, como es obvio, obligó a tomar medidas duras y pedir esfuerzos a los ciudadanos y, desde luego, a la comunidad educativa.

Los docentes tuvieron que impartir tres horas lectivas más, se amplió la ratio (ya que la tasa de reposición era inferior al 50%) y se gestionaron eficazmente los pocos recursos disponibles, ya que en junio de 2011 se temía hasta por el pago de las nóminas de los funcionarios. No obstante, se pusieron en marcha programas siempre destinados a mejorar la calidad de nuestro sistema educativo como el ‘Programa Más Activa',  ‘Mochila Digital',  ‘Bachillerato de Excelencia',  ‘Programas de Altas Capacidades', ‘Abriendo Caminos' o las aulas TEA,  entre otros.

Y todo ello, aderezado por las camisetas verdes que acompañaron a nuestros hijos en su proceso de aprendizaje durante cuatro años, que ponían la nota de color en las calles y en los actos públicos en los que intervenía algún dirigente regional y que, misteriosamente, han desaparecido de tanto usarlas.

Sin bien, llegamos al año 2015 donde la situación económica de la Junta no era, ni de lejos, comparable; y a esto le sumamos que en 2017 las comunidades autónomas dispondrán de 5.400 millones de euros más, que el Estado pondrá a su disposición para mejorar la financiación de los servicios públicos, entre los que evidentemente se encuentra la educación.

Una vez analizada la situación de partida, conozcamos el trabajo y los esfuerzos realizados durante estos dos años de legislatura. Hemos escuchado  muchas veces durante estos últimos 24 meses que Page quiere recuperar en el "destrozo hecho en la educación", prometiendo reiteradamente que los ajustes se revertirían inmediatamente. En este punto, cabe preguntarse si cuando habla de destrozo se refiere acaso a los 10.800 millones de euros de deuda que dejó el Gobierno socialista en 2011, y que obligaba al pago diario de más de un millón de euros al día en concepto de intereses de la deuda. ¿Cuántos colegios se hubiesen podido construir o a cuantos profesionales se hubiesen podido contratar con ese destrozo?

De todas formas, todas las promesas se plasmaron en el Programa Electoral del PSOE. Durante la campaña Page se comprometió con los sindicatos a que antes de que finalizase 2015 habría un acuerdo de legislatura y, posteriormente, firmó un pacto de investidura con Podemos donde aparecía la reducción de una hora de la jornada lectiva, el cobro del verano de los interinos y una bajada de ratios. Más preguntas pues: ¿se firmó ese acuerdo de legislatura en 2015? No; ¿Y en el 2016? Tampoco.

A estas alturas los sindicatos, en sus boletines internos, se quejan de que después de dos años el Gobierno regional no ha sido capaz de plasmar en un acuerdo todas las promesas, y no solo eso, sino que no ha sido capaz de plasmar en los Presupuestos las mejoras prometidas como la bajada de horas lectivas y el pago del verano de los interinos. Sin embargo, lo que si hizo de una manera rápida fue eliminar todos aquellos programas que puso en marcha el gobierno del PP sin razón ni excusa técnica ni objetiva

Durante estos años hemos observado también cómo se abren y cierran escuelas rurales sin criterio, ya que si lo pide el Ayuntamiento se abre y si no lo pide no se abre ¿Esto se puede considerar un  criterio educativo? Porque de esta manera en 2015 se abrieron tres escuelas unitarias en Cuenca que al curso siguiente cerraron, por no hablar de lo que ocurrirá el curso próximo. Y mientras tanto en Cuenca  estamos viendo como se niega un ATE, por segundo año consecutivo, a un niño con síndrome de Down que está escolarizado en un pueblo.

Siguiente promesa. En septiembre de 2016 se nos anunció que este curso habría más docentes trabajando, nada más lejos de la realidad, ya que fueron los propios sindicatos los que ofrecieron los datos reales: 507 maestros menos trabajando este curso, a pesar de que el consejero Felpeto dijo que se crearían 750 nuevos puestos de trabajo. Y ¡ojo!, no se puede confundir la creación de nuevos puestos de trabajo con la cobertura de las jubilaciones, puesto que para que se creen nuevos puestos de trabajo hay que rebajar la carga lectiva y las ratios, y eso no se ha hecho. A esto hay que sumar la desaparición de plazas fijas  de la plantilla jurídica de los centros, que en el caso de Cuenca  asciende a 34 plazas este año, lo  que supondrá más docentes suprimidos o desplazados.

Pero como de anuncios y planes el Gobierno regional es experto, el día 7 de septiembre Page proclamó un Plan de Inversiones  Educativas 2017-2019, que en el caso de Cuenca requiere una explicación minuciosa, porque da la impresión de alguien nos quiere engañar ya que en los Presupuestos regionales de 2016 aparecían reflejadas una serie de actuaciones en las infraestructuras educativas, a saber:
• Ampliación CEIP Valdemembra de Quintanar. 1.500.000 € (Sin ejecutar)
• Reforma CEIP Princesa Sofía de Minglanilla. 1.000.000 € (Sin ejecutar)
• Gimnasio CEIP Fray Luis de León de Belmonte 300.000 € (Sin ejecutar)
• Reforma del gimnasio CEIP Rafael López de Haro de San Clemente (Sin ejecutar)
• Gimnasio CEIP Virrey Núñez de Haro de Villagarcía del Llano 300.000 € (Sin ejecutar)
• Rehabilitación IES Alfonso VIII de Cuenca. 1.500.000 €.
• Reforma del IES Pedro Mercedes de Cuenca. 300.000 €.

Todas estas infraestructuras no se ejecutaron en 2016 y, sorprendentemente, aparecen otra vez reflejadas en el Presupuesto de 2017, que para colmo nos dicen que no se pueden llevar a cabo porque no está aprobado en las Cortes. Entonces, ¿por qué sí aparecen en el Presupuesto de 2016 no se llevaron a cabo? ¿por qué no las ejecutan ahora con el Presupuesto prorrogado de 2016? Y si no es así ¿dónde están todos los millones de euros que se deberían haber invertido en Cuenca y no se han ejecutado?

Y hay más datos y más cifras que hablan por sí mismas. Durante estos dos años nuestra comunidad autónoma se ha convertido en líder en los siguientes temas:
1. La comunidad autónoma donde nuestros maestros y profesores imparten la carga lectiva más elevada de todo el estado.
2. La única región donde los interinos son despedidos en verano.
3. La tercera comunidad autónoma que tiene los peores datos de abandono escolar temprano, ya que a nivel estatal se ha reducido hasta llegar al 18,5% mientras que en CLM ha crecido 2,2 puntos hasta alcanzar el 23%.
4. Ratios ilegales de 2º a 6º de Primaria, 3º y 4º de la ESO y Bachillerato.
5. Una de las pocas comunidades autónomas en la que NO habrá oposiciones docentes pese a que Page prometió a los opositores que habría todos los años y a las facilidades que ha dado el Gobierno de España.
6. Tenemos un  elevado porcentaje de contratos a tiempo parcial que ronda el 25% en el caso de los maestros y el 38% en enseñanzas medias, lo que provoca una situación insostenible de precariedad laboral denunciada también por los sindicatos.

Y ya por último, en vez de agradecer al profesorado el esfuerzo realizado durante todos los años de la crisis, nos encontramos con la interpretación restrictiva que se hace en  la Consejería de Educación  y que niega a los docentes la posibilidad de asistir a la tutoría de sus hijos en edad escolar durante la jornada, o el ataque que se está produciendo a la escuela rural con el nuevo Acuerdo de itinerancias que se está pactando y que supone un recorte de  los derechos laborales y económicos de los maestros que utilizan el coche particular para desplazarse en su trabajo por varios colegios rurales.

Por todo ello, partiendo de la evaluación inicial, y teniendo en cuenta el esfuerzo y el trabajo realizado por el Gobierno de Page, todos nos podemos convertir en docentes a efectos de decidir sobre ¿qué nota merece la política educativa en Castilla-La Mancha?

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