Jueves, 09 de Septiembre de 2010
 
Campillo de Altobuey
 
 

El origen toponímico hace referencia a “puertecillo de montaña”, toda vez que Campillo es un diminutivo de campo, y Buey se relaciona con puerto de montaña. Así pues, según Cordente, Campillo de Altobuey vendría a significar: Pequeño campo o llanura situado bajo un alto puertecillo de montaña.

La primera visita parroquial, bajo la advocación de San Andrés, que figura en el Archivo Diocesano de Cuenca, corresponde al 8 de septiembre de 1579. En ella el visitador dejó constancia de que la villa contaba con 600 vecinos y 2.000 personas de comunión. El beneficio curado valía 600 ducados y lo tenía para sí Andrés Ramírez, natural de Villaescusa de Haro, de 44 años de edad; no administraba sacramentos. Otro beneficio simple valía una cantidad similar, 600 ducados, y lo poseía Juan de Curiel, natural de Burgos y residente en Salamanca. El coadjutor era natural de Cuenca y se llamaba Pedro Gómez, persona de inteligencia, diligente en su oficio, bienquiesto y de probada virtud. Había otro religioso, Alonso Manzano, administrador de sacramentos, hombre infamado acusado de sensual. Llamado por el provisor a Cuenca, volvió con su fama restituida. Deja escrito el visitador que sirve bien y con diligencia, buen ejemplo y virtud. Otro clérigo era Juan Lorente, de 44 años; poseía licencia para administrar sacramentos. También se refiere de él que sirve el beneficio simple y es hombre honrado, de virtud y de confianza, y por tal ha elegido el ilustrísimo obispo de Cuenca por su mayordomo en el Campillo. Bartolomé de Beamud, de 40 años, hombre de virtud y bondad y, por último, Andrés de Tarancón, de 47 años, natural de dicha villa, hombre de buen ejemplo. No administra sacramentos.

En 1591, el Censo Real de Castilla le reconoce una población de 740 vecinos, de los cuales 732 pertenecen al estado de pecheros y los 8 restantes son clérigos.

Por 1730 tenía una población de 595 vecinos. Producía granos, vino, aceite y azafrán, y pagaba 33.089 reales.

En 1752, el Catastro de Ensenada refleja un total de 593 vecinos: 9 individuos pertenecían al estado de hijosdalgo y 304 pecheros; 27 jornaleros pecheros, 24 pobres de solemnidad también pecheros, 90 viudas del mismo estado de pecheros y otras 15 pobres; 18 menores bajo tutela, del mismo estado que los anteriores, y 6 que eran pobres. Había, además, 62 eclesiásticos entre los pertenecientes al clero regular y al seglar. La renta obtenida por los vecinos ascendía a 1.834.404 reales. De ellos 1.430.100 pertenecían a los labradores, 114.480 a los jornaleros, 73.170 a los carpinteros, 24.300 a los tejedores, 22.140 a los zapateros y las rentas más bajas eran las del carretero y tabernero, con 300 reales y los colonos de los bienes eclesiásticos se repartían unas rentas de 3.265 reales. Por el contrario, el mayor potentado era don Antonio Monedero.

En 1787, la población se elevaba a 2.692 habitantes: 36 personas relacionadas con la Iglesia, 11 hidalgos, un abogado, 2 escribanos, 13 estudiantes, 143 labradores, 196 jornaleros, 2 comerciantes, 153 artesanos, 79 criados, un empleado de sueldo real, 2 del fuero militar, 39 trajinantes arrieros y 2.014 entre menores y personas sin profesión determinada.

Durante la primera guerra carlista, concretamente en los primeros días de octubre de 1834, el periódico“La Revista Española”, afecto a la reina gobernadora doña María Cristina de Borbón, ofrece una reseña de lo sucedido entonces en Campillo:
Los facciosos (carlistas), reunidos a una veintena de hombres, aprovecharon la ausencia de la Milicia Urbana de Campillo de Altobuey, que había salido a perseguirlos, para presentarse en este pueblo, en el que fueron acogidos por una turba desenfrenada compuesta de individuos indultados de otro acto de sedición por la piedad de S. M. la reina gobernadora, de varios que habían evadido el castigo a que por el mismo eran acreedores, y muchos alentados con el ejemplo pernicioso de la impunidad. Pasearon las calles en triunfo, dieron al pillaje las casas del benemérito comandante de la Milicia Urbana y de otros patriotas; insultaron a las familias y cometieron los desórdenes y atentados que señalan su permanencia en cualquier punto. Más de treinta individuos se les incorporaron, y sin osar permanecer en el país se subieron a la sierra por la inmediación de esta capital (Cuenca).

El Diccionario Madoz (1850-55) nos dice, entre otras cosas, ...Villa situada en una llanura con algo de declive, en cuyo fondo se encuentra una vega de ½ hora de latitud y 2 de longitud.
El clima es muy regular. La temperatura, moderada y en razón a ser el viento del Este el que reina con más frecuencia, la primavera y otoño son generalmente abundantes en aguas.
La población tiene de longitud unos 40 minutos, es de figura irregular y las casas, espaciosas y de un solo piso, forman dos plazas llamadas Nueva y Vieja, y varias calles anchas, perfectamente llanas, las más de ellas empedradas. Hay casa consistorial, cárcel, escuelas de primeras letras para niños, otra de niñas, e iglesia parroquial de término servida por un cura, un teniente, un beneficiado y un sacristán; se halla en el centro de la población. Tiene dos puertas y sus construcciones de piedra de sillería, como igualmente la torre, que tiene unas 40 varas de altura. Hay un convento que fue de agustinos descalzos, una ermita (San Miguel) contigua a la parroquia; otra (La Trinidad), de una sola nave en un extremo de la villa; otra (San Quílez) al otro extremo, o sea, al Este, que se halla arruinada; otra (San Roque), a 200 pasos al Norte de la población, y otra llamada del Cristo, con una buena nave...
El terreno es pedregoso e incómodo. Tiene varios cerros de mediana altura, llanos y dilatados en su superficie, encontrándose uno de éstos a 1.000 pasos de la villa, que se dirige del O. al N. y E., y otro a doble distancia que, formando línea paralela con el anterior, camina de S. a N.
No existe ningún arroyo ni fuente. Y sólo contiguo a la población hay algunas norias que riegan varios huertecillos. Caminos: los hay carreteros para la capital de provincia, Valencia y la corte, y tanto éstos como los que dirigen a los pueblos inmediatos, son bastante escabrosos.
La correspondencia se recibe de Motilla del Palancar.
Producciones: el trigo tranquillón, vino y azafrán son las más abundantes, y las demás, incluso el aceite, en menor cantidad. Hay caza de liebres, conejos y perdices.
Industrias: tres fábricas de curtidos a los extremos de la villa; un molino aceitero, 44 cedaceros, 14 zapateros, 5 sastres, 3 albañiles, 3 carpinteros y 2 herreros. Se extrae vino para la ciudad de Cuenca. Se celebra un mercado todos los domingos y tienen permiso para una feria en los días 8, 9 y 10 de septiembre de cada año.
Población, 792 vecinos, 3.149 almas.
Capacidad productiva, 6.430.380 reales.
Impuestos, 321.519 reales. Importe de los consumos, 39.663 reales y 25 maravedíes.
El presupuesto municipal asciende a 8.000 reales y se cubre con el producto de una dehesa y varias fincas pertenecientes a propios.

Don Braulio Marcos Huerta, en su magnífica y muy meritoria obra Tierra de Cuenca, Tomo I, nos refiere datos de Campillo durante la Guerra de Sucesión: El archiduque Carlos hizo un viaje desde Castilla a Valencia, viaje que no pudo hacer ni de forma sosegada ni en paz, pues, perseguido por los contrarios, hubo de correr día y noche acompañado de pequeña escolta hasta llegar a Campillo de Altobuey donde pudo tomar algún descanso y reponerse de las continuas fatigas. Iban a la retaguardia el marqués de Gallobay y el general Minas, en cuya persecución iba una columna de caballos a las órdenes del marqués de Legal que les dio alcance en las inmediaciones de Iniesta, ocasionándoles buen número de muertos y prisioneros y tomándoles, además, los bagajes y dos culebrinas.

En cuanto a personajes importantes de esta villa, el propio don Braulio nos señala a Gaspar de la Huerta Martínez.
El “Diccionario histórico de los más ilustres profesores de las bellas artes en España”, de Ceán Bermúdez, al hablar de este pintor, nos dice lo siguiente: Si hubiera correspondido la enseñanza y dirección en los principios del arte a su genio y aplicación, sería uno de los mejores pintores de España. Nació en la villa del Campillo de Altobuey, provincia de Cuenca, el día 2 de septiembre del año de 1645, y de muy corta edad pasó a Valencia llevado de su inclinación a la pintura. Tuvo la desgracia de haber entrado de aprendiz en el obrador de Jesualda Sanchiz, viuda del pintor Pedro Infant, donde todavía los oficiales despachaban cuadros de devoción para los pueblos de aquel arzobispado, pero donde no podía aprender más que moler colores, lavar pinceles, aderezar mal un lienzo y otras cosas mecánicas del arte. Mas como tenía deseo de saber, procuraba dibujar mucho por estampas y copiar todos los cuadros que podía adquirir, con lo que, y sin determinado maestro, llegó a conseguir una mediana corrección en el dibujo y buen gusto en el color. Como pintaba barato, trabajaba mucho porque todo el mundo le buscaba: con esto logró manejo, dinero y fama, pues no era mal pintor. En este estado y por su virtud no se desdeñó la buena Jesualda, que era rica, de darle a su única hija en matrimonio, que vivieron juntos pacíficamente muchos años. Gaspar, que llevaba cuenta y razón de todo lo que ganaba, llegó a juntar un caudal de 350 pesos, que no era corto en aquel tiempo y en aquella ciudad en que había tantos y tan buenos pintores, y esto prueba lo mucho que había trabajado; pero como era virtuoso y muy caritativo, lo repartía entre los pobres y religiosos de San Francisco, en cuyo convento de Valencia fue enterrado el día 18 de diciembre de 1714.
Las obras públicas más conocidas que hay de su mano son las siguientes:
VALENCIA: CARMEN CALZADO:
-Una Concepción
-Un San Francisco de Siena
-Un San Joaquín con la Virgen niña, en sus respectivos altares.
VALENCIA: EL MILAGRO:
-Otros cuadros en los retablos del cuerpo de la iglesia.
VALENCIA: SAN FELIPE NERI:
-Un San Francisco de Sales en su altar.
VALENCIA: EL TEMPLE:
-Varios lienzos en la sacristía.
VALENCIA: SANTO DOMINGO:
-Los que representan misterios de la vida de la Virgen, en el retablo principal y capilla de Nuestra Señora del Rosario, y otros repartidos en el convento y en la iglesia.
VALENCIA: SAN FRANCISCO:
-El grande del altar mayor, que representa la concesión del jubileo de la porciúncula: San Carlos, San Cosme y San Damián en un colateral
-La Concepción y otras cuatro pinturas a los lados, en su capilla
-En su capilla: San Antonio de Padua
-El cuadro del Sagrario.
VALENCIA: MONJAS DE JERUSALÉN:
-El que representa a San Pablo y a San Antonio.
VALENCIA: PARROQUIA DE SANTO TOMÁS:
-El pasaje de la incredulidad del santo apóstol, en la capilla mayor, y un Salvador en el sagrario
-Otros dos lienzos grandes en el coro, relativos a la vida del mismo santo.
VALENCIA: PARROQUIA DE SAN MARTÍN:
-El salvador del sagrario
-Dos ángeles de cuerpo entero en las puertas del camarín
-Lo que pintó en las del órgano.
VALENCIA: PARROQUIA DE SAN SEBASTIÁN:
-Algunos lienzos en el claustro.
SEGORBE: MONJAS DE SAN MARTÍN:
-La Santa Rosa de Lima, que está en el segundo cuerpo del retablo de Nuestra Señora del Rosario
-El bautismo de San Agustín, sobre la puerta de la sacristía.
SEGORBE: CATEDRAL:
-El cuadro del castillo de Emaús
-Santo Tomás de Villanueva vestido de pontifical.
CAUDIEL: CONVENTO DE MONJAS:
-Los lienzos de los retablos, que representan a Nuestra Señora de Gracia, Cristo a la columna con Santa Teresa, el Señor con la cruz a cuestas y San Ignacio de Loyola, San José y Santa Teresa extendiendo el manto sobre sus monjas.

Doña María Luisa Vallejo, en su obra Glorias conquenses, señala también otras personalidades nacidas en Campillo:
-Fray Bartolomé Sahuquillo, dominico. Nació en 1675. Misionero de Filipinas. Murió en Tonkín.
-F. Potaje.- Célebre guerrillero de la guerra carlista, contrario a su convecino Martín Coronado.
-Fray Pedro Romero.- Del siglo XVII, dominico. Confesor y consejero del duque de Alba. Docto, erudito, modestísimo, que reunió cargos y dignidades. Escritor de temas religiosos.
-Fray Pedro Fernández de San José.- Vicario general de Agustinos en España e Indias. Murió el 18 de septiembre de 1778 a los setenta y dos años, con muy buena opinión. Calificador del Supremo.

Hijos de Campillo también se embarcaron durante el siglo XVII rumbo a las Indias. Así, en 1632 murió en Panamá, adonde había ido, Pedro Sánchez Amoraga, hijo de Juan Sánchez Montilla y de María López Amoraga. En su testamento nombró por herederas a sus hermanas María, Catalina y Ana Sánchez Amoraga.
El dos de abril de 1640, acompañando al marqués de Villena don Diego López Pacheco a tomar posesión del virreinato dela Nueva España (Méjico) viajaron como ayudas de cámara los hermanos Pedro y Antonio López, naturales de la villa de Campillo de Altobuey.
El 1 de mayo de 1710 puso rumbo a Filipinas Antonio de San Jerónimo, lego, natural del Campillo de Altobuey, acompañando a José de Santa Gertrudis, fraile agustino descalzo, comisario general de la provincia de Filipinas.


La Inquisición procesó a los siguientes vecinos de Campillo, cuyos expedientes se hallan en el Archivo Diocesano de Cuenca:
-Gil Ramírez, juez de sacas de su majestad. 1540.
-Matías de Bustamante. 1553. Desterrado.
-Sebastián de Sant Steuan. Año 1566. Agresión a los ministros del Santo Oficio.
-Isabel de Ayala. 1574. Bigamia.
-Gil Moraga, tendero. 1574. Error sobre el sexto mandamiento. Penitenciado.
-Juan Salvador, estudiante. 1577. Palabras sobre los estados. Absuelto.
-Alonso García de Ledo, ciego. 1579. Fornicario. Suspenso. Incompleto.
-Diego Romero. 1580. Palabras sobre bulas. Penitenciado. “Ignorante”.
-Gabriel Moreno. 1588. Pleito con Gil Ramírez, familiar del Santo Oficio en Carboneras. Carta de poder.
-Catalina López, hija de Pascual López y de Magdalena Martínez. 1589. Palabras malsonantes.
-Alonso Sainz, cardador. 1589. Palabras inconvenientes. Inconcluso.
-Blas López, tejedor. 1633. Decía ser primo del demonio. Suspenso.
-Marco de Jaén, batanero. 1591. Fornicario. Suspenso.
-El bachiller Bartolomé Ovejero, clérigo. 1610. Solicitación. “Suspenso por falta de probanza.”
-Diego Saiz, herrero. 1613. Errores en la fe. Suspenso.
-Antonio Mendes, portugués, viandante. 1614. Error sobre los estados. Suspenso.
-Juan Ibáñez. 1620. Palabras.
-Juan de Moya, pastor. 1624. Palabras irreverentes contra la cruz. Reprendido sin proceso.
-Bartolomé Sauquillo. 1624. Fornicario. Reprendido. “Lo dijo ignorantemente”.
-Blas López, el mayor. 1633. Pacto con el demonio. Amonestado.
-Francisco Almoaçul. 1634. Injurias al Santo Oficio. Reprendido.
-Diego Navarro, soldado. 1686. Proposiciones.
-Pablo González, cedacero. 1688. Blasfemia. Suspenso.
-Isidro Gil Ortiz, médico. 1692. Magia. Advertido y suspenso.
-Fray Juan de la Trinidad, agustino recoleto. 1698. Palabras y proposiciones heréticas. Inconcluso.
-Diego Navarro. 1699. Proposiciones heréticas. Suspenso.
-Francisco Baricio, soldado italiano cirujano. 1728. Supersticioso. Reprendido y suspenso.
-Fray Alejo de San Antonio, agustino descalzo, sacerdote y predicador. 1701. Haber dicho misa el Viernes Santo.
-Francisco Saiz Garrido y Moya, teniente de cura. 1723. Solicitación. Adjuración de levi. Penitenciado.
-Benito López Moya. 1725. Superstición. Incompleto.
-Juan Luján Cambronero, comisario del Santo Oficio, y otros. 1729. Calumnias e injurias a los que han intervenido en el proceso de Francisco Baricio, cirujano.
-Gregoria Jiménez. 1731. Rencillas matrimoniales, blasfemias. Penitenciada.
-Mateo Garrido, presbítero. 1739. Hechicería y superstición: “Le había traído Benito de Moya, de Valencia, un familiar metido en un cañuto”. Incompleto.
-Licenciado Pedro López Romero, presbítero y comisario del Santo Oficio. 1742. Actos deshonestos con un hombre.
-Salvador, Bartolomé, Quiteria Sauquillo y otras personas. 1768. Superstición. Reprendidos.
-Martín García Cefa. 1779. Incredulidad purgatorio, infierno. Suspenso.
-Asensio López Escribano, presbítero. 1793. Proposiciones. Inconcluso.
-Asensio Escribano López. 1796. Proposiciones. Reprendido.
-Miguel Luján. 1798. Proposiciones heréticas. Suspenso.
-Pedro López de Trías, licenciado, abogado. 1807. Se negó a prestar auxilio para un auto. Suspenso.

El censo de 1940 reflejaba 3.791 personas. En el último censo de 2009, el pueblo contaba con 1.668 habitantes.

Próximo capítulo: Casas de Benítez