Un año después del estallido del movimiento 15-M, en torno a sesenta personas participaron en la asamblea de acampada Cuenca a las puertas de la iglesia de San Esteban. En esta reunión participaron representantes de diversas plataformas reivindicativas de la ciudad, como la Plataforma por los Servicios Sociales o la Plataforma en Defensa del Tren Convencional, entre otras, de tal forma que uno de los temas centrales de la asamblea fue la manera en la que se podían fundir las distintas causas bajo un nucleo común y que las protestas y trabajos sean coordinadas por las distintas partes. El próximo viernes se volverán a encontrar en una 'Asamblea de Plataformas' desde la que se desarrollará el objetivo. La reunión, con un contenido fundamentalmente organizativo, comenzó con un debate sobre los resultados de la manifestación que se celebró este sábado en la capital. Aunque se valoró que el número de asistentes fue destacado, uno de los asistentes quiso relativizar su resultado, ya que “aunque estuviéramos 3.000, en Cuenca vivimos 50.000 personas”. Por otro lado, también se criticó la presencia en la protesta del alcalde Juan Ávila y otros dirigentes del PSOE de Cuenca. “Es una vergüenza que el alcalde participara en esta manifestación”, opinó una chica. En la asamblea se hizo mucho hincapié en la organización que debe tener este movimiento, teniendo en cuenta que hay varias plataformas que trabajan en la capital por distintos fines. Un año después, no se conservan las estructuras organizativas que se desarrollaron cuando la acampada se instaló a las puertas de la iglesia de San Esteban y eso obliga al movimiento a reorganizarse. Entre las alternativas se discutió si se debe crear una “plataforma de plataformas” para luchar por un objetivo común. Otro punto del debate fue la periodicidad de las asambleas. Mientras que hubo quien consideraba que podía producirse una “sobrecarga de reuniones” y estas terminan siendo demasiado largas, otros defendieron las asambleas semanales señalando que “los gobiernos se reúnen varias veces a la semana y por eso van delante de nosotros”. Otra posibilidad que se sugirió es la elaboración de un calendario de movilizaciones. También se habló sobre la forma de actuar y transmitir la información a las personas. Se escucharon voces favorables a realizar más acciones que favorezcan la visibilidad de este movimiento y contar con todos los colectivos sociales. “El 15-M se ha quedado en el 15-M”, comentó una chica, que cree que hay que intentar dirigir sus objetivos a “la lucha contra todos los recortes que estamos sufriendo”. |