Las obras de reconstrucción del muro de Alfonso VIII van a suponer un coste al Consorcio Ciudad de Cuenca de 380.000 euros, que obtendrá vía subvención. Y es que los estudios de georadar iniciados en octubre de 2011 han revelado que el derrumbamiento del muro era inminente, motivado sobre todo por las bajas temperaturas, por lo que ha habido que proceder al derribo del muro de forma urgente. Los técnicos municipales de Cuenca están redactando un proyecto de reconstrucción que estará listo según las previsiones en 20 días, el plazo que han puesto para desmontar el muro.
Al presupuesto de 380.000 euros para la reconstrucción se le puede sumar una partida de 50.000 euros que el Ayuntamiento ha reservado para el derribo del muro, y que espera no tener que utilizar, ya que quiere que el desmontaje se produzca de forma controlada y que no haya derrumbamientos. En estos momentos, el estado del muro es tan crítico que podría derrumbarse, por lo que como medida de seguridad se han paralizado los trabajos que comenzaron la tarde de este jueves hasta que se produzca el corte al tráfico, que tendrá lugar este viernes a las 16:00 horas.
Las últimas obras que se produjeron en el muro son las que se hicieron desde enero hasta marzo del año 2010, que costaron 240.000 euros. Tras esas obras, el seguimiento del muro ha sido continuo, y se ha observado un movimiento del mismo de 20 centímetros en el último año y de 4 el en último mes. Como última medida, se realizaron unas perforaciones en el muro para aliviar la humedad que ha provocado los movimientos, pero los técnicos han señalado que esta medida no era suficiente y que hay que proceder al desmontaje del mismo.
Un trabajo "lento"
Los trabajos se van a realizar de forma “muy lenta” según el portavoz municipal, Darío Dolz, porque el ir quitando el muro “puede provocar que se desprenda por sí solo por deslizamiento o por fractura”. Darío Dolz ha señalado que la longitud de la obra será "desde la escalinata que sube a la plaza del Carmen, donde se encuentra ubicada una máquina que está iniciando los trabajos, que desde ahí irá avanzando hasta alcanzar la parte más elevada del muro, donde se encuentran los trabajos más complicados, porque es la que más se ha movido".
La retirada de la barandilla la está realizando el cuerpo de bomberos del Ayuntamiento de Cuenca, "con cierto peligro puesto que esa barandilla podía saltar por las presiones que ejercía el muro sobre ella, incluso había algunos tramos que se habían desoldado". De hecho, al realizar las primeras obras de retirada de barandilla y derribo del muro, una parte de la cornisa superior se ha desprendido. Esto ha provocado que la calle “tenga que ser cortada completamente al tráfico para que la máquina pueda maniobrar con total fiabilidad y seguridad”.
El proyecto de reconstrucción del muro va a tener en cuenta lo que había antes de su construcción, hace unos cien años, por lo que Darío Dolz ha querido agradecer “la colaboración de ciudadanos anónimos que han enviado fotografías de primeros de siglo”. Tanto el proyecto como la dirección de la obra será realizada por los técnicos municipales, la solución económica a este problema la dará el Consorcio Ciudad de Cuenca vía subvención.
Consecuencias de la obra
El acceso de vehículos rodados al Casco Antiguo por el Puente de la Trinidad se podrá hacer sólo hasta la Iglesia San Felipe Neri. Desde la ruta turística, se podrá acceder al Casco Antiguo hasta la calle Zapaterías por San Pedro y la Plaza Mayor. Se estima que esta situación se prolongará durante unos 20 días. En la Plaza de Ronda se controlará estrictamente el estacionamiento para garantizar la fluidez del tráfico y que la parte central de la misma no sea ocupada. En cuanto a la carga y descarga, desde ese mismo momento, se llevará a cabo por la Ruta Turística y la calle San Pedro hasta la Plaza Mayor en el horario habitual.
En cuanto al transporte urbano, los autobuses de la línea 1 y 2 seguirán circulando en su horario habitual pero no podrán ascender más allá de San Felipe Neri, donde darán la vuelta. Un microbús comunicará el barrio del Castillo y la Plaza Mayor de forma continuada. Este autobús será gratuito para quienes ya tengan un billete de autobús. Para atender cualquier emergencia que se produzca, se habilitará un carril de seguridad en la calle Alfonso VIII. No obstante, un vehículo de bomberos permanecerá en la parte alta de la ciudad para responder con rapidez a posibles emergencias. El acceso peatonal al Casco Antiguo se podrá realizar con normalidad, pues la acera de la calle Alfonso VIII en su margen derecho (sentido ascendente) estará practicable salvo en aquellos momentos puntuales en los que los trabajos requieran el corte.
El acceso peatonal para acceder al Colegio de El Carmen se recomienda a través del propio aparcamiento de Mangana (Planta 5ª) o subiendo la calle Alfonso VIII y Zapaterías, pues escaleras de acceso al centro permanecerán cortadas. Además, los vecinos del número 3 de la Plaza del Carmen, que disponen de garaje comunitario, no podrán acceder a sus plazas por la calle Zapaterías, a no ser que lo hagan por la ruta turística, c/ San Pedro, Alfonso VIII y Zapaterías. No obstante, el Ayuntamiento ha alcanzado un acuerdo con la gerencia del aparcamiento de Mangana para poner a su disposición una treintena de plazas de estacionamiento.
El túnel de la 'Cuenca Oculta' no peligra porque está en un lugar distinto del muro afectado, aunque permanecerá cerrado mientras las máquinas realizan los trabajos. Tampoco se verá afectado el aparcamiento que hay bajo la plaza de Torre Mangana y al que se accede por la calle Alfonso VIII, aunque en su entrada se pueden observar las humedades que han provocado los movimientos en el muro. Los informes técnicos no marcan una relación entre la creación del túnel de acceso y los movimientos del muro, y que el parking afecta a otros tramos de muro que no se están moviendo.
Semana Santa
El presidente de la Junta de Cofradías, Jorge Sánchez Albendea, confía en que “las obras de consolidación del muro de Alfonso VIII no afecten al desarrollo de la Semana Santa”. Sánchez Albendea fue uno de los primeros en tener conocimiento de las medidas urgentes que, por parte del Ayuntamiento, se tomaron tras la reunión mantenida por los técnicos.
“Recibí una llamada del alcalde, quien me comentó la situación y las medidas que, inmediatamente, se iban a poner en marcha, con el fin de evitar un posible percance”, dijo Sánchez Albendea, quien señaló que “prácticamente a dos meses del comienzo de la Semana Santa, nos encontramos con este imprevisto, aunque confío que los desfiles no se verán afectados. Según me hizo saber el alcalde, lo primero que se llevará a cabo es la demolición de la parte afectada, en un periodo no superior de veinte días. Una vez terminados los trabajos, y dependiendo de los informes de los técnicos, se procedería a la reconstrucción del muro, trabajo que supongo requerirá mas tiempo. Por lo tanto, imagino que se suspenderían las obras hasta que concluyera la Semana Santa para que no se vieran afectados los desfiles”.
Como ya ocurriera hace dos años, también en fechas próximas a Semana Santa, se llevaron a cabo obras de consolidación del muro que ahora se va a demoler. “En aquella ocasión, afortunadamente, tampoco supuso un problema para los desfiles”, señaló el presidente de la Junta de Cofradías, quien en relación al aspecto estético “podría resolverse del mismo modo que hace dos años”.
No será un ensayo de peatonalización
El corte al tráfico al Casco Antiguo por Alfonso VIII no va a ser un ensayo de peatonalización, según ha señalado el portavoz municipal, "porque todavía se podrá acceder a la Plaza de Ronda y al Casco Antiguo por la Ruta Turística e incluso al parking del Mangana". Aun así el concejal de Urbanismo ha dejado una puerta abierta sentenciando que "andaremos más en este tema, y que no tenga que ser una situación de emergencia lo que propicie esta circunstancia".
|
Resultado: | 4 votos |














