El 30 de noviembre puede ser la fecha definitiva en la que se decida finalmente el cierre de la línea de tren convencional por Cuenca. Y es que entonces, el Ministerio de Fomento, según han aprobado hoy en el Consejo de Ministros, deberá presentar la relación de servicios de transporte de viajeros en tren, tanto tramos como frecuencias, susceptibles de ser calificados como de “interés público”.
Para entonces, aquellos que no hayan sido incluidos en esta lista por razones económicas, sociales o medioambientales, o que presenten, tal y como señala la nota del Consejo de Ministros, una "demanda insuficiente" podrán ser cerrados sin miramiento.
Las líneas y servicios que sí logren pasar este ‘corte’ contarán con un periodo de gracia de tres años en los que Renfe Operadora suscribirá un contrato de servicio público en el que se fijarán los niveles de calidad que debe garantizar y las compensaciones a las que tendrá derecho como consecuencia de la ejecución de las obligaciones de servicio público. Tras este periodo, se producirá Fomento evaluará el funcionamiento del convenio y propondrá o no una nueva prorroga adicional del contrato.
En cuanto al resto de servicios que no hayan pasado ese corte y no gocen de la declaración de interés público, Renfe deberá explotarlos “en condiciones de mercado”. Para aquellas líneas que en estas condiciones no sea rentables “por insuficiencia de demanda”, según el acuerdo del Consejo de Ministros Fomento presentará un “plan de reorganización que garantice la conexión territorial mediante un sistema de transporte combinado o con transportes alternativos”.
|
Resultado: | 14 votos |





